Investigan lavado de dinero de la policía de Bal Harbour
Después de años de abusos descontrolados por parte de la policía encubierta de Bal Harbour, el Departamento de Justicia de EEUU investiga los millones tomados por los agentes que convirtieron la carnada para un lavado de dinero en una empresa mayor en efectivo, al gastar generosamente en viajes y hoteles de lujo sin realizar un solo arresto.
La Fiscalía de Chicago y el Servicio de Impuestos Internos se llevaron la semana pasada cientos de expedientes confidenciales de la Fuerza Especial de los Tres Condados, incluyendo registros que muestran que los agentes retiraban regularmente grandes cantidades de efectivo del banco sin recibos, para mostrar a dónde iban, de acuerdo con personas familiares con la investigación.
La oficina de Chicago solicitó todos los registros de los tratos de lavado alcanzados por los policías de Bal Harbour con grupos criminales por todo el país - 84 tratos sólo en Chicago - en lo que parece ser un examen lo más amplio posible de los millones lavados por la policía a través de bancos y negocios en Miami, muestran los registros.
La investigación en marcha sigue a una serie en el Miami Herald, Licencia para Lavar, que mostró a los agentes de la fuerza especial de Bal Harbour y a la Policía del Condado Glades haciéndose pasar como lavadores de dinero mientras viajaban por avión a una docena de ciudades para recoger dinero de las drogas.
En definitiva, se quedaron con al menos $2.4 millones para ellos mismos por arreglar los tratos - devolvieron el resto del dinero a los mismos grupos criminales - pero nunca hicieron algún arresto propio.
Durante un viaje a Chicago, dos policías de Bal Harbour tomaron $198,999 guardados en una caja, se quedaron el tiempo suficiente como para cenar en el Morton’s de Chicago, y regresaron a Bal Harbour para transferir la mitad del dinero de las drogas a un banco en China.
Una fuente familiar con la investigación dijo que el caso era parte de una mayor investigación que se amplió a la policía de Bar Harbour, que frecuentemente se hacían con dinero en efectivo con la ayuda de una fuerza especial que incluyó a la Policía del Condado Cook. Joseph Fitzpatrtick, portavoz de la Fiscalía federal en Chicago, declinó comentar.
En la solicitud por escrito a Bal Harbour, los fiscales del procurador de Chicago, Zachary T. Fardon, también pidió los expedientes de tres informantes que se cree ayudaron a los policías de Bal Harbour a lograr tratos con los gruypos de las drogas a cambio de recompensas en efectivo.
“Sigen el dinero. Eso es lo que hacen”, dijo Dennis Fitzgerald, un abogado y ex agente de la DEA (Agencia del Cumplimiento de las Drogas) que examinó para el Herald los datos de la agencia especial. “Esta fue una fuerza especial cuyo objetivo fue hacer dinero. Su objetivo no era hacer más arrestos. No habia ni siquiera informes escritos de la policía”
La vicealcalde de Bal Harbour, Patricia Cohen, dijo que tenía la esperanza de que la investigación ayudaría a la localidad a dejar atrás el escándalo que ha dominado durante meses a la comunidad. “Es inadmisible”, comentó Cohen. “En muchas formas, todos somos responsables. Permitimos que esto ocurriera. Necesitamos llegar al fondo de ello.”
El examen federal ocurre dos semanas de que el Departamento de Cumplimiento de la Ley de la Florida abrió su propia investigación sobre la fuerza especial, la mayor operación encubierta en décadas en la Florida en términos de dólares lavados, antes de que se desbandara en el 2012.
En una investigación anterior de hace tres años, agentes federales encontraron que Bal Harbour gastó incorrectamente dinero de autos confiscados y efectivo para pagar los salarios de la policía, pero los investigadores nunca examinaron hasta ahora el dinero recogido durante la carnada del lavado de dinero -- al menos $71,5 millones.
Incluido en las pruebas presentadas la semana pasada por los fiscales: registros que muestran que la policía accedió al dinero de las drogas - cientos de miles de dólares - para pagar por la operación sin buscar una aprobación de la corte, como se requiere bajo la ley de la Florida.
En casi 40 ocasiones, los agentes pagaron pasajes de primera clase y vuelos premium de negocios. permanecieron en hoteles de lujo en San Juan y Las Vegas, y compraron más de $125,000 en computadoras y armas, incluyendo subametralladoras. Hubo cenas en Bal Harbour 101 por $1,140 y Morton’s en North Miami por $959.
En uno de los casos, pagaron al director financiero de Bal Harbour, Chris Wallace, $15,000 en dinero de las drogas para cubrir sus costos de “tiempo extra” por ayudar a la policía a reunir documentos durante una auditoría en el 2012.
Tom Hunker, el ex jefe de la policía que creó la fuerza especial y renunció en el 2013, dijo que no comentaría ninguna de las historias. En entrevistas anteriores. Hunker dijo que auditores que revisaron los registros “no encontraron nada incorrecto” y que se mantuvieron registros por todos los gastos.
Sin embargo, en una reciente auditoría de las finanzas de la fuerza especial por el Contador Público Anthony Brunson, una firma de Miami contratada por los directivos de Bal Harbour, encontró hallazgos alarmantes que se entregaron a los fiscales de Chicago.
Los examinadores encontraron docenas de casos de agentes que entregaban miles de dólares en un momento sin registros para mostrar dónde se gastó, de acuerdo con fuentes que hablaron con el Herald bajo condición de anonimato. Además, los examinadores encontraron grandes depósitos en efectivo - millones de dólares - que parecen ser de tratos de lavado que no aparecen en los reportes que mantiene la policía de la operación carnada. Auditores creen que la cantidad que se lavó fue de unos $83 millones.
Hunker dijo en una entrevista anterior que todos los retiros de dinero y cualquier fondo tomado para el lavado estaban adecuadamente documentados. Mark Overton, quien sustituyó a Hunter como jefe, dijo que la policía aún busca cualquier registro que pueda ayudar a reconciliar las diferencias.
Esta historia fue publicada originalmente el 28 de octubre de 2015, 8:13 p. m. with the headline "Investigan lavado de dinero de la policía de Bal Harbour."