El bilingüismo en Miami y su proyección en el futuro
Hace algunos años, presencié, o más bien fui partícipe de un debate sobre un tema que a todos nos atañe y preocupa. Trabajaba en una revista cuyos materiales recibíamos en inglés en su mayor parte, para traducirlos al español y después seguir adelante con todo el proceso editorial.
De repente, surgió una duda de cómo traducir algo para que conservara el sentido de lo que decía el texto en inglés y que al mismo tiempo se entendiera y resultara fluido en español. Después de que llegamos a un consenso, pasamos, casi sin darnos cuenta, al manido tema del uso correcto del español y del inglés de Miami. En medio del fragor del debate alguien acotó: “En Miami, se habla muy mal el inglés”. Enseguida, María Vega –graduada de Filología, especialista en Lingüística y editora por más de 20 años–, ripostó: “Nada de eso. Se habla inglés perfectamente, pero con la norma lingüística de Miami”, con lo que estuve de acuerdo en un ciento por ciento. (La norma lingüística es “todo aquello fijado social o tradicionalmente en la técnica del habla”, como la define el lingüista rumano Eugenio Coșeriu en “Sistema, norma y habla”, de su obra Teoría del lenguaje y lingüística general, publicado por la Editorial Gredos, en 1973).
Para ser exactos, el inglés se mantiene cambiando en el Sur de la Florida. Y, por otra parte, los patrones de habla –se entiende por habla el sistema lingüístico de una comarca, localidad o colectividad, que tiene rasgos propios dentro de otro sistema más extenso– del español se integran con los del habla del inglés de manera continua. Y es que nos estamos refiriendo a lenguas “vivas”. Estas son lenguas que cuentan con hablantes nativos y, por consiguiente, están sujetas a cambios lingüísticos potenciales, a diferencia de las lenguas clásicas o muertas (aquellas que antiguamente se hablaron y no se hablan ya, como el latín y el griego antiguo). Porque, efectivamente, las lenguas son organismos vivos que crecen, mutan, se desarrollan y, en algunos casos, mueren. Por eso, es normal que el uso y el encuentro con otras lenguas, además de las innovaciones tecnológicas, aceleren estos cambios. En ocasiones, para bien, al dar una nueva vida a viejas lenguas; en otras, para mal, al fomentar el empobrecimiento de nuestros recursos expresivos. Por estas razones, estemos muy atentos a la forma en que nos expresamos todos, con el objetivo de que hablemos correctamente ambas lenguas (en especial aquellos que pueden hacerlo), sin caer en el empobrecimiento de una ni de la otra.
Según el estudio de 2015 El español: una lengua viva, del Instituto Cervantes:
“La población hispana de Estados Unidos ronda en la actualidad los 53 millones de personas (52,988,755). Más de 41 millones de estadounidenses tienen un dominio nativo del español. Más del 73 por ciento de las familias hispanas utilizan el español para comunicarse. El español es, con mucha diferencia, el idioma que se estudia con mayor frecuencia en todos los niveles de enseñanza de Estados Unidos. En este país el número de universitarios matriculados en cursos de español supera al número total de alumnos matriculados en cursos de otras lenguas. En 2050 Estados Unidos será el primer país hispanohablante del mundo. Más de la mitad del crecimiento de la población de Estados Unidos entre 2000 y 2010 se debió al aumento de la comunidad hispana. El tamaño de la comunidad hispana en el país es lo suficientemente grande como para influir de forma directa en el contenido de la programación de los medios de comunicación.
En 2050 Estados Unidos será el primer país hispanohablante del mundo. Más de la mitad del crecimiento de la población entre 2000 y 2010 se debió al aumento de la comunidad hispana
Instituto Cervantes
La comunidad hispana es la más numerosa de entre las minoritarias de Estados Unidos. Según la Oficina del Censo de Estados Unidos, en 2010, la población hispana o latina había superado los 50 millones. Esta cantidad representa un aumento de 15.2 millones en la población hispana entre 2000 y 2010. Y esto supone más de la mitad de los 27.3 millones de incremento de la población total de Estados Unidos. Entre el año 2000 y el 2010, la población hispana aumentó el 43 por ciento, cuatro veces el crecimiento del país, que fue del 9.7 por ciento”.
También sobre el tema, existe un importante estudio del Pew Research Center, realizado en marzo de 2015, por Ana Barrera González (investigadora asociada especialista en hispanidad, inmigración y estudios demográficos) y Jens Manuel Krogstad (escritor y editor, especialista en inmigración, estudios demográficos y tendencias sociales).
El Pew Research Center es un centro de investigaciones sin fines partidistas que tiene como misión informar sobre temas, actitudes y tendencias que tienen lugar en Estados Unidos y en el mundo. El centro lleva a cabo el sondeo de la opinión pública, la investigación demográfica, el análisis de contenido de los medios y otras investigaciones empíricas de las ciencias sociales. El Nuevo Herald consultó con estos especialistas del PEW, quienes llegaron a las siguientes conclusiones:
“Alrededor de seis de cada 10 adultos hispanos de Estados Unidos (62 por ciento) hablan inglés o son bilingües, según un análisis de 2013 de una Encuesta Nacional de Latinos del PEW Research Center. Los hispanos en Estados Unidos se dividen en tres grupos a la hora del uso del lenguaje: el 36 por ciento son bilingües, el 25 por ciento utiliza principalmente inglés y el 38 por ciento utiliza principalmente español. Entre los que hablan inglés, 59 por ciento son bilingües”. Dicho estudio se titula A majority of English-speaking Hispanics in the U.S. are bilingual.
Una encuesta del 2011 mostró que los adultos latinos valoran tanto la capacidad de hablar el inglés como el español
Pew Research Center
Barrera y Krogstad aseguran: “El bilingüismo generalizado tiene el potencial de afectar a las futuras generaciones de latinos, una población que se encuentra entre las de más rápido crecimiento en la nación. Nuestra encuesta de 2011 mostró que los adultos latinos valoran tanto la capacidad de hablar el inglés como el español. Un 87 por ciento dijo que los inmigrantes latinos necesitan aprender inglés para tener éxito. Al mismo tiempo, casi todos (95 por ciento) dicen que es importante que las futuras generaciones de hispanos en Estados Unidos hablen español”.
“Teniendo en cuenta los cambios demográficos previstos, ¿cuál es el futuro del uso de la lengua entre los hispanos en los Estados Unidos? Según las proyecciones de la Oficina del Censo, la participación de los hispanos que solo hablan inglés en casa aumentará de 26 por ciento en 2013 al 34 por ciento en 2020. Durante este período de tiempo, la proporción de los que hablan español en casa disminuirá del 73 por ciento al 66 por ciento”.
Con estos pronósticos es de vital importancia que no olvidemos que el lenguaje que utilizamos, sea inglés o español, o ambos, es nuestra carta de presentación. No permitamos que se empobrezca, o que se haga prosaico y vulgar. El lenguaje, ya sea oral o escrito, expresa nuestra forma de ser y pensar, y es una expresión de nuestra propia esencia.
Siga a Elena Martí en Twitter: @emarti6
Esta historia fue publicada originalmente el 1 de noviembre de 2015, 0:00 p. m. with the headline "El bilingüismo en Miami y su proyección en el futuro."