Tres arrestados en Broward por planear robo a almacén ficticio
Tres residentes del Condado Broward fueron detenidos recientemente por agentes federales en una operación encubierta que involucró una conspiración falsa para robar entre 15 y 20 kilos de cocaína de una casa de seguridad en Hollywood que supuestamente le pertenencia a una organización de tráfico de drogas en México.
Los sospechosos — Neil Navarro, Danny Herrera y Adrián González — fueron arrestados en una instalación encubierta de la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos (ATF) en Broward cuando el grupo planeaba allanar la casa de seguridad de narcotráfico que no existía.
Mientras que la casa de seguridad del cártel mexicano era ficticia, el caso sugiere que las autoridades estadounidenses sospechan que las organizaciones de narcotraficantes mexicanos han sido capaces de instalar operaciones logísticas sofisticadas dentro de los Estados Unidos para transportar y distribuir narcóticos a gran escala.
Sin embargo, las operaciones encubiertas contra sitios de narcotráfico ficticios han sido objeto de críticas por parte de algunos jueces federales escépticos. Operaciones como la de Broward han enviado a más de 1,000 acusados a la penitenciaría, pero algunos jueces federales han expresado preocupación por los casos presentados por la ATF, según un artículo publicado en el diario The New York Times la semana pasada.
“La agencia dice que ha llevado a cabo más de 365 de estas operaciones durante la última década, sacando de las calles a delincuentes con menos riesgo para agentes y residentes vecinos que si se allanaran sitios reales”, según el articulo. “Casos similares casi siempre se han mantenido en los tribunales, y la agencia defiende firmemente sus métodos. Pero en el último año, un número cada vez mayor de jueces federales han puesto en duda la táctica”.
Funcionarios de ATF no respondieron a una solicitud de comentarios, pero una portavoz, citada en el artículo del New York Times, dijo que los sospechosos involucrados en las operaciones no se seleccionaron sólo porque son hispanos o negros, como insisten algunos críticos, sino porque ya estaban predispuestos a cometer el crimen.
“Las personas involucradas en estas investigaciones sólo se persiguen si muestran una predisposición a cometer estos actos y una propensión a la violencia”, dijo la portavoz de ATF Ginger L. Colbrun al New York Times.
Otros funcionarios estadounidenses dijeron, sin embargo, que los traficantes de drogas mexicanos han creado centros de distribución dentro de los Estados Unidos.
“De acuerdo con el Centro Nacional de Inteligencia de Narcóticos (NDIC), los carteles mexicanos están funcionando (ya sea directamente o por intermediaros) en más de 1,000 ciudades de Estados Unidos y son responsables por aproximadamente el 90 por ciento de las drogas ilegales que se venden y se consumen en el país”, según un artículo del 2012 en la publicación CTC Sentinel. CTC Sentinel es una publicación del Centro de Lucha Contra el Terrorismo, una institución independiente de educación y de investigación dentro del departamento de ciencias sociales de la Academia Militar de Estados Unidos en West Point.
La operación encubierta en Broward comenzó el 10 de octubre cuando Navarro, Herrera y un informante de ATF fueron en un vehículo a una reunión con un agente de ATF encubierto para discutir el robo a mano armada de entre 15 y 20 kilogramos de cocaína en un almacén secreto perteneciente a una organización de tráfico de drogas mexicana, de acuerdo con una denuncia penal presentada en la Corte Federal por un agente de la ATF.
“En un estacionamiento en el centro comercial Oakwood Plaza en Hollywood , Florida, el informante presentó a Navarro y a Herrera al agente especial de ATF que estaba trabajando de forma encubierta”, dice la denuncia. “Durante la reunión, que fue grabada, el agente encubierto dijo a Navarro y a Herrera que era mensajero de una organización de narcótico y que estaba descontento y por ende estaba buscando quien podía robar al menos 15 kilogramos de cocaína almacenada en una casa de seguridad protegida por dos guardias armados de la organización que empleaba al “mensajero para transportar uno o dos kilos de cocaína mensualmente”.
La denuncia dice que Navarro y Herrera acordaron hacer el robo a mano armada. El documento cita a Navarro diciendo “esto es a lo que nos dedicamos”.
Los sospechosos empezaron a planear el robo de inmediato, según la denuncia. Planeaban usar uniformes de policía para despistar a los guardias y pensaran que se trataba de una redada oficial.
También planearon dividirse la droga entre el grupo e incluso retrasar la venta de ésta para no llamar la atención de las autoridades.
Cuatro días después, el 14 de octubre, Navarro y Herrera se reunieron de nuevo con el agente encubierto y le dijeron que González ayudaría en el robo.
El agente encubierto convocó a los sospechosos a una “instalación secreta” en Broward el 22 de octubre donde esperarían instrucciones sobre la ubicación de la casa de seguridad donde iban a robar la cocaína. Nunca llegaron esas instrucciones. Los que llegaron fueron agentes de ATF que arrestaron a los tres sospechosos y les incautaron las armas y municiones que habían traído para realizar el atraco. Los acusados se declararon inocentes.
ATF no respondió a un mensaje de correo electrónico solicitándole comentario. Los abogados de los acusados no pudieron ser contactados para que hicieran comentarios.
Esta historia fue publicada originalmente el 30 de noviembre de 2014, 7:56 p. m. with the headline "Tres arrestados en Broward por planear robo a almacén ficticio."