Sur de la Florida

La detención del agente de ICE por la DEA no sorprendió a su supervisor

La detención por agentes antinarcóticos de Juan Felipe Martínez en el 2011 causó caos en la oficina de la Policía de Inmigración y Aduanas (ICE) en Miami, pero para el supervisor del agente no fue una sorpresa.

Robert Hammer, jefe de operaciones del Departamento de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), una unidad de ICE, declaró el miércoles en el juicio por corrupción contra Martínez que mucho antes de que el agente fuese detenido ya había determinado que su empleado era un problema.

“Tenía casos que debería haber cerrado y no lo hacía”, dijo Hammer al jurado. “Yo lo tenía en el fondo de mi evaluación. Frecuentemente no podíamos localizarlo. A veces se tardaba horas en responder a una llamada”.

Tampoco mantenía informado a su supervisor sobre sus frecuentes contactos con informantes que luego han figurado en el juicio como personas que presuntamente hicieron pagos ilícitos a Martínez y que previamente participaron en narcotráfico y lavado de dinero.

Martínez, de 49 años, fue encausado por un Gran Jurado el 19 de diciembre del 2013, acusado de extorsión y soborno. Al ser instruido de cargos, Martínez – de origen peruano – se declaró inocente y exigió ser juzgado.

Pero los problemas legales de Martínez habían comenzado dos años antes, el 29 de marzo del 2011, cuando agentes de la Agencia de Lucha Contra las Drogas (DEA) lo descubrieron en una situación comprometedora.

Ese día, los agentes de la DEA seguían a José Miguel Aguirre Pinzón por sospecha de lavado de dinero y lo vieron subir a un auto en el estacionamiento del centro de diversiones Bayside Market Place en el downtown de Miami. Después de bajarse del auto, este se dirigió al distrito financiero de Brickell y los agentes de la DEA lo siguieron.

Cuando el auto llegó al estacionamiento de un edificio junto al Río Miami, el conductor se bajó y se identificó ante los agentes de la DEA como Martínez, agente de ICE. Aceptó que Aguirre había dejado una bolsa con unos $110,000 dentro de su auto y no pudo explicar por qué de inmediato. Poco después fue detenido y transportado a la oficina de la DEA en Weston donde fue interrogado.

El miércoles, Hammer describió qué sucedió en la oficina de Martínez en la zona de Brickell al momento de que la DEA se puso en contacto con ICE para avisar que uno de sus agentes había sido detenido por sospecha de contactos ilícitos con un sospechoso de lavado de dinero.

“Ese día, Juan llegó tarde al trabajo”, recordó Hammer. Cuando le pidió explicaciones, Martínez le informó que había ido al funeral de un familiar de una abogada amiga suya. Hammer entonces le pidió a Martínez apresurarse con un informe escrito que le había solicitado previamente. Martínez dijo que lo haría y se retiró a su oficina, declaró Hammer.

Poco después, Hammer dijo que recibió una llamada urgente de su propio supervisor.

“Yo pensaba que Martínez estaba en su oficina, pero mi supervisor me preguntó si Martínez había salido a recoger dinero en algún lugar”, atestiguó Hammer. “No, le dije. Pensé en ir a buscar a Juan a su oficina, pero mi supervisor dijo que Juan había sido detenido por la DEA”.

Hammer de inmediato ordenó cerrar la oficina de Martínez para asegurarse que nadie entrara y retirara potencial evidencia. Luego llevó un equipo de agentes de ICE al auto de Martínez para ver que había dentro.

“Abrimos el maletero del auto y encontramos un rifle”, dijo Hammer.

En ese momento, la fiscal a cargo del caso – Karen Gilbert – sacó el rifle de una caja y lo mostró a los miembros del jurado, que reaccionaron con hilaridad, riéndose nerviosamente.

El rifle era totalmente negro y se asemejaba a un M-16 ultramoderno. Hammer dijo que no era el arma reglamentaria que ICE le había proporcionado a Martínez.

Aunque Hammer no explicó el origen del rifle, un testigo previo de la fiscalía – Camilo Gómez – declaró que él le regaló un rifle caro a Martínez como parte de una serie de regalos y pagos ilícitos al agente.

Gómez es un colombiano que vive en Orlando, es un informante del gobierno federal que previamente se dedicó al narcotráfico y al lavado de dinero.

Dijo también Gómez que luego de que los agentes de ICE encontraron el rifle en el maletero, él y Martínez estuvieron en contacto y que Martínez le preguntó si el arma estaba a nombre de él (de Gómez).

“Quería que hiciéramos una carta afirmando que yo se lo había vendido”, dijo Gómez durante su testimonio el 19 de noviembre.

Esta historia fue publicada originalmente el 3 de diciembre de 2014, 9:15 p. m. with the headline "La detención del agente de ICE por la DEA no sorprendió a su supervisor."

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