Familia del urbanista cubano José Milton busca limpiar su nombre
Los hijos del fallecido magnate inmobiliario cubano José Milton quieren que el nombre de su padre finalmente adorne las calles de Miami. Pero para ello, tendrán que probar ante una corte federal que ni su padre ni ellos son unos racistas.
La familia de Milton, cuyas compañías han sido acusadas de discriminación en la vivienda, presentó una moción para desestimar la más reciente demanda racial en su contra.
“Te quieren avergonzar y esperar a que llegues a un acuerdo fuera de la corte, pero esta familia va a dar pelea”, dijo Mike Paul, vocero de los Milton.
La demanda fue presentada el 14 de septiembre por empleados de los Milton, inquilinos potenciales, y la organización por los derechos civiles Housing Opportunities Project for Excellence (HOPE).
Ellos acusan a dos compañías de la familia Milton de desanimar a personas de raza negra de que rentaran en un complejo de apartamentos al noroeste del Condado Miami-Dade con el falso pretexto de que no había apartamentos disponibles o dándoles precios inflados e inciertos para desanimarlos de querer vivir allí.
Piensas que los investigadores andarán en carros nuevos cuando termine esto? La respuesta es ‘no’, lo hacen para mejorar las reglas de vivienda y para contribuir a nuestra sociedad
Keenya Robertson
presidente de HOPELa agente inmobiliaria y empleada de los Milton, Rebecca Smith, es una de los 11 demandantes.
Smith alega en documentos presentados a la corte que no solo fue testigo de discriminación hacia inquilinos negros en el complejo de apartamentos Aventura Harbor Apartments, localizado al 19455 NE 10 Ave. en un área no incorporada conocida como Ives Estates, sino que ella misma fue víctima del racismo cuando se le negó un descuento de renta del 25 por ciento para empleados de la compañía.
A raíz de la controversia generada por la demanda y de que se sacaron a la luz acusaciones similares en el pasado, la comisión condal decidió postergar indefinidamente la designación de la calle “José Milton Way” a un pedazo de la cuadra del NW 9500 de Fontainebleau Boulevard.
“En este país existe el principio de que uno es inocente hasta que se prueba que es culpable”, escribió Cecil Milton, uno de los tres hijos de José que ahora se encargan del imperio inmobiliario de su padre, en una carta a los comisionados condales en septiembre. “Por favor, no se apresuren a sacar conclusiones”.
En una moción presentada el 28 de octubre ante la Corte Federal para el Distrito Sur de la Florida, los abogados de los Milton argumentaron que Smith y otros empleados de United Property Management no pueden demandar a sus empleadores porque el contrato de trabajo que firmaron no lo permite.
La presentación judicial también pone en duda las intenciones de dos investigadores encubierto de HOPE, que se hicieron pasar por inquilinos potenciales para documentar las supuestas discriminaciones.
“Ellos utilizan lo que nosotros consideramos agentes pagos, que trabajan para diferentes organizaciones con la esperanza de llevarse una parte de las ganancias de la demanda”, dijo Paul. “Si tienes ese tipo de incentivos tú no quieres sentarte a hablar, tú lo que quieres es el dinero”.
Paul agregó que la idea de que United Property Management discrimina contra las minorías es “un cachetazo en la cara” ya que “casi el 50 por ciento de los residentes del condominio son negros”.
Por su parte, Keenya Robertson, presidente de HOPE, dijo que las acusaciones en la moción de los Milton son “totalmente falsas”.
Robertson explicó que los investigadores reciben un pago único de $65 cada uno, que cubre gastos de gasolina y de tiempo invertido, pero que no cobran una porción de las reparaciones destinadas a las víctimas cuando ellos ganan un caso.
HOPE, una entidad sin fines de lucro, es financiada en parte gracias a fondos del Departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano de Estados Unidos, según su página web.
“¿Piensas que los investigadores andarán en carros nuevos cuando termine esto? La respuesta es ‘no’, lo hacen para mejorar las reglas de vivienda y para contribuir a nuestra sociedad”, aclaró Robertson.
Randall Berg, un abogado del Centro de Justicia de la Florida que representa a los demandantes, dijo que enviarán una respuesta a la corte antes que termine el mes para refutar las alegaciones de la moción.
“De esto se tratan las demandas, la gente difiere en si hubo o no discriminación. Desafortunadamente sigue pasando, uno pensaría que [los Milton] habrían aprendido la lección luego de tres incidentes”, dijo Berg. “Este es el cuarto incidente en la misma propiedad”.
Te quieren avergonzar y esperar a que llegues a un acuerdo fuera de la corte, pero esta familia va a dar pelea
Mike Paul
vocero de los MiltonLas compañías de José Milton fueron acusadas de discriminar contra inquilinos de la raza negra en demandas separadas en las décadas de 1980 y 1990. En el segundo caso, las compañías de Milton acabaron pagando un acuerdo extrajudicial de $1.2 millones, lo cual en ese momento representó el acuerdo extrajudicial más alto que se había pagado nunca al Departamento de Justicia federal en un caso de discriminación de vivienda de alquiler en base a la raza.
José Milton no admitió haber hecho nada indebido en ese acuerdo.
Como en las demandas anteriores, la familia Milton continúa negando actos de racismo.
“Vamos a pelearlo con uñas y dientes, no somos culpables”, afirmó Paul.
Se espera que la corte federal decida si lleva el caso a juicio o si descarta la causa antes de fin de año.
Siga a Sergio Cándido en Twitter: @sncandido
Esta historia fue publicada originalmente el 4 de noviembre de 2015, 7:10 p. m. with the headline "Familia del urbanista cubano José Milton busca limpiar su nombre."