Sur de la Florida

Ex estudiantes del Dade Medical College piden ayuda

rkoltun@elnuevoherald.com

Endeudados por miles de dólares y sin opciones para continuar sus estudios, unos 20 ex estudiantes del Dade Medical College volcaron su frustración frente a las oficinas del senador Marco Rubio en Doral, con la esperanza de encontrar algún tipo de ayuda o consuelo.

“Que el dueño de la escuela haya hecho sus errores, eso no tiene nada que ver con nosotros, nosotros somos familias”, dijo Raisa Díaz, estudiante de terapia física en Dade Medical. “Nosotros lo que queremos es que nos acepten en otras escuelas, que nos den nuestros transcripts, que podamos continuar donde nos quedamos estudiando”.

La protesta es la segunda que los estudiantes realizan desde que la institución educativa con fines de lucro cerró abruptamente sus puertas el 30 de octubre, luego de haber quedado sumergida en una profunda crisis económica por deudas y recortes de fondos federales.

La primera manifestación fue el lunes 2 de noviembre en Coral Gables, en las afueras de las oficinas corporativas del college en esa ciudad.

Hay que seguir tocando puertas. Si nos quedamos en la casa sentados nadie nos va a ayudar.

Raisa Díaz

estudiante de terapia física

El cierre del college afectó a unos 2,000 estudiantes de medicina y a unos 400 docentes distribuidos en seis recintos a lo largo de la Florida – desde Jacksonville, a Miami Lakes. De hecho, la mayoría de los instructores no recibieron el cheque por su último mes de trabajo, según informaron varios de ellos al Miami Herald.

La afiliada de Dade Medical, la University of Southernmost Florida, también cerró sus puertas.

Por su parte, la oficina del senador cubanoamericano recibió el lunes a cinco de los estudiantes presentes, a quienes les entregó formularios en donde pueden explicar sus penurias.

Alex Burgos, jefe de prensa de Rubio, le dijo a el Nuevo Herald que el senador “comparte el sentimiento de frustración de los estudiantes impactados por el cierre del college y cree que quien sea encontrado culpable de prácticas fraudulentas debe hacerse cargo de sus acciones”.

“Mientras sigue trabajando para actualizar nuestro sistema educativo, el Senador Rubio continuará subrayando lo importante que es que los estudiantes universitarios de todas las edades puedan tomar decisiones informadas sobre su educación y sobre su futuro”, dijo Burgos.

El que ha empezado a movilizarse para alcanzar un remedio es el congresista estatal José Javier Rodríguez.

El representante del Distrito 112 de la Florida ha organizado un foro para este jueves a las 6 p.m. en el auditorio de la escuela Shenandoah Middle School, donde piensa juntarse con estudiantes afectados para conversar sobre el tema.

A su vez, el congresista llevará expertos en educación para que asesoren a los estudiantes del Dade Medical hasta que el Departamento de Educación tome las riendas del asunto.

“La idea del foro vino de que muchos de los estudiantes no saben lo que está pasando y las opciones que tienen”, dijo Rodríguez. “Estoy en contacto con el Departamento de Educación y vamos a ver qué podemos hacer. El estado va a tener que encontrar una solución.”

Anteriormente, Rodríguez introdujo en la Legislatura un proyecto de ley para que el estado tenga mayor supervisión sobre estos institutos y dar más protecciones a los estudiantes.

“Ojala se pueda solucionar”, dijo Francisco, un estudiante cubano que prefirió omitir su apellido. “Que alguien nos dé una respuesta y podamos continuar lo que habíamos empezado”.

LA CAÍDA DEL IMPERIO

El arresto de Ernesto Pérez, dueño del Dade Medical College, por supuestamente hacer contribuciones ilegales a campañas de políticos fue el último clavo en el ataúd de su desmoronado imperio educativo.

Pérez se declaró culpable durante una audiencia este lunes. Se espera que se entregue a la justicia en Enero, a partir de allí cumpliría una sentencia de dos meses de arresto domiciliario.

Un fallo de $4.6 millones impuesto por un tribunal a Dade Medical en una demanda federal relacionada con los préstamos estudiantiles, un anuncio de que la escuela eliminaría su programa de enfermería en tres recintos, y un correo electrónico interno que indicaba que los cheques de nómina más reciente no tenían fondos eran anteriormente claros signos de que las cosas no se encontraban en orden, en términos financieros, dentro de la institución.

Además, el Departamento de Educación federal, la fuente de casi 90 por ciento de los ingresos de Dade Medical a través de préstamos y becas Pell, realizó una inspección en el lugar y colocó a la institución bajo supervisión financiera. Ese cambio redujo la entrada de fondos federales, que era la principal fuente de ingresos del college con fines de lucro.

A la causa penal de Pérez se sumó el viernes pasado una demanda hipotecaria sobre el terreno donde se ubica el campus de Homestead del college. Según la demanda, Pérez debe $1.5 millones por pagos atrasados a su hipoteca.

ESTUDIANTES EN LIMBO

Las opciones para los ex estudiantes del Dade Medical parecen escasas.

Si bien el Departamento federal de Educación prometió ayudar a reubicar a parte de ellos en instituciones con fines de lucro con programas médicos similares, varios de los estudiantes en la protesta dijeron que no pueden retomar las clases en otros colleges porque no cuentan con sus expedientes académicos, un documento esencial al momento de intentar transferirse de institución.

La Comisión para la Educación Independiente, una rama del Departamento de Educación de Florida, envió un correo electrónico a los estudiantes para avisarles que están intentando hacerse con todos los récords del Dade Medical.

“Una vez que los tengamos, estarán disponibles para los estudiante o para las instituciones remitentes”, lee el email, recibido por una estudiante del Dade Medical el 3 de noviembre.

Universidades como Miami Dade College no revalidan las clases tomadas en Dade Medical ya que la última no era un college acreditado. Esta es otra limitación a la hora de buscar donde terminar sus carreras.

La alternativa para los estudiantes es cancelar sus deudas y comenzar de cero. El Departamento de Educación indica que si una institución educativa cierra sus puertas, los estudiantes pueden llenar una petición y así quedar libres de miles de dólares en préstamos federales.

Cursar un título de terapia física en Dade Medical costaba unos $40,000. Muchos estudiantes como Eliamnis Elías deben más de $20,00 en préstamos, pero ellos dicen que prefieren buscar la manera de terminar de estudiar para no haber perdido el tiempo ya invertido entre clases y prácticas en hospitales.

“De última instancia tendría que cancelar mi deuda porque no puedo hacer otra cosa”, dijo Elías, de 22 años, quien estudiaba para ser técnica en ultrasonidos.

“Hay que seguir tocando puertas”, dijo Díaz tras visitar el despacho de Rubio. “Si nos quedamos en la casa sentados nadie nos va a ayudar”.

Siga a Sergio Cándido en Twitter: @sncandido

Esta historia fue publicada originalmente el 9 de noviembre de 2015, 7:33 p. m. with the headline "Ex estudiantes del Dade Medical College piden ayuda."

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