Protesta de indocumentados frente a oficina de Marco Rubio en Doral
Unos 20 activistas que defienden los derechos de los inmigrantes intentaron el viernes entrar a la oficina, en Doral, del senador cubanoamericano y candidato presidencial republicano Marco Rubio, pero agentes de policía les negaron el acceso.
Los policías apostados a la entrada del edificio donde se ubica la oficina de Rubio en el vestibulo dijeron que solo una delegación de cuatro personas podía entrar y que el resto tenía que quedarse fuera.
La protesta frente a la oficina de Rubio fue el principal evento, en el sur de la Florida, por parte de activistas de inmigración para conmemorar el primer aniversario del anuncio del presidente Barack Obama de un programa que hubiera protegido contra la deportación a cerca de cinco millones de inmigrantes indocumentados.
El programa está actualmente suspendido. Un juez federal en Texas emitió una orden en febrero suspendiendo el programa en respuesta a una demanda presentada en la corte por 26 estados, incluyendo la Florida. Luego a principios de noviembre una corte de apelaciones en Nueva Orleans apoyó la acción del juez y mantuvo la suspensión del programa anunciado por Obama. El Departamento de Justicia ha notificado al Tribunal Supremo que apelará la decisión de la corte de apelaciones buscando que se levante suspensión del programa.
La protesta frente a la oficina de Rubio en Doral fue uno de múltiples eventos en todo el país a consecuencia del aniversario de la ahora-suspendida acción ejecutiva de inmigración del presidente Obama.
Uno de los eventos principales fue una manifestación de activistas de inmigración frente a la Corte Suprema en Washington exigiendo que ésta actue lo más pronto posible sobre el caso.
Manifestaciones y protestas similares tuvieron lugar en 55 ciudades en 19 estados, según los activistas.
En Doral, los activistas dijeron que habían seleccionado la oficina de Rubio como objetivo de la protesta porque recientemente el senador de la Florida dijo públicamente que se oponía a las acciones ejecutivas del presidente.
Rubio dijo el 4 de noviembre en durante un evento de campaña, en el estado de New Hampshire, que un programa previo de protección contra la deportación que Obama puso en vigor por acción ejecutiva en el 2012 a favor de jóvenes traídos a Estados Unidos por sus padres indocumentados cuando era niños debe de terminar.
“No, debe de terminar en algún momento”, respondió Rubio cuando un periodista le pregunto si mantendría el programa en caso de que el Congreso no apruebe una reforma migratoria integral. “No deberías aceptar más gente en el programa. Deberíamos parar cualquier nueva inscripción. Este programa ha existido ya por tres años”.
Apuntó Rubio que lo ideal sería que el Congreso lo reemplazara con una reforma migratoria, pero que si esto no es posible entonces el programa debe de terminar de una manera u otra.
“No puede ser política permanente de Estados Unidos”, señaló Rubio.
Los cuatro activistas que entraron a la oficina de Rubio dijeron luego que fueron recibidos por varios empleados de la oficina, pero que ninguno pudo explicar satisfactoriamente porque su jefe había tomado tal posición.
“Es una vergüenza,” dijo Berta Sanles, una de las activistas que entraron a la oficina y hablaron con su personal. “La encargada dijo que ellos no han escuchado eso”.
Agregó que por un momento los empleados de la oficina de Rubio entraron a un cubículo donde dijeron que iban a estudiar la política del senador.
“Salió otra persona a querernos rectificar”, dijo Sanles. “Salimos sin ninguna respuesta de ahí. En la cara nos dijeron que él es cubano, si tiene beneficios en este país, sus padres vinieron legalmente y que las personas que estamos aquí estamos indocumentados, estamos ilegales…y nos tenemos que ir”.
Por otra parte, un grupo de manifestantes se hicieron presentes frente a la entrada del centro de detención de Krome, en el oeste del Condado Miami-Dade, para protestar contra la posible deportación el lunes de un hondureño que fue detenido por agentes de inmigración por haber regresado al país después de ser deportado previamente.
Entre los manifestantes estaban la familia de Mario Alcerro, el hondureño que fue deportado originalmente en el 2010.
Su esposa, Karla Hernández, y sus dos hijos se mudaron a Honduras para mantener a la familia junta. Pero el aumento de la violencia criminal en ese país obligó a la familiar a huir y regresar clandestinamente a Estados Unidos.
A principios del año, agentes de inmigración descubrieron de nuevo a Alcerro y lo detuvieron, diciéndole que lo iban a deportar otra vez.
El fotógrafo C.M. Guerrero contribuyó a este artículo
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Esta historia fue publicada originalmente el 20 de noviembre de 2015, 10:15 p. m. with the headline "Protesta de indocumentados frente a oficina de Marco Rubio en Doral."