Pornografía infantil, una gran “industria” que depende de la tecnología
Una mañana, a principios de octubre, agentes federales llegaron a una modesta casa de un piso en la Pequeña Habana.
Buscaban a alguien en la dirección del 3650 SW 5 Street – una calle arbolada entre Flagler y la Calle Ocho.
El arresto el 21 de octubre de Jorge Castillo fue uno de varios casos recientes de presunta pornografía infantil en el sur de la Florida, y el resto del país, en momentos en que las autoridades federales prosiguen su guerra contra los depredadores sexuales.
Por lo menos una orden judicial de registro relacionada con la pornografía infantil, es emitida por un magistrado federal cada semana en el sur de Florida, dijeron funcionarios estadounidenses.
Como resultado, el número de arrestos de depredadores sexuales de niños se ha incrementado. En el año fiscal 2015, que corrió entre el 1º de octubre del 2014 hasta el 30 de septiembre del 2015, por lo menos 2,309 sospechosos fueron detenidos en todo el país y al menos 1,004 víctimas – todos menores de edad -- fueron identificados y rescatados, dijeron los funcionarios federales.
Si bien el objetivo de los investigadores asignados para localizar a depredadores sexuales de niños es arrestar a personas por posesión o distribución de pornografía, su prioridad también es localizar y rescatar a los niños vistos en los videos y las fotos que los sospechosos poseen o se intercambian entre sí, dijeron los funcionarios.
El caso por el cual fue arrestado Castillo, junto con explicaciones proporcionadas por funcionarios federales sobre sus esfuerzos para combatir la pornografía infantil, añaden detalles sobre la estrategia de Washington para llevar a la justicia a los depredadores sexuales y rescatar a las victimas que son menores de edad.
Aunque funcionarios estadounidenses se negaron a discutir el caso contra Castillo porque está todavía bajo investigación, y no proporcionaron detalles específicos sobre las estrategias de investigación, la denuncia penal después del arresto de la Pequeña Habana ofrece algunas pistas.
El caso comenzó a principios de año cuando un investigador comprobó la distribución de pornografía infantil en una red de Internet conocida como Ares, de acuerdo con una denuncia penal presentada por un agente especial de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), una unidad de la Policía de Inmigración y Aduanas (ICE).
Eventualmente, el investigador localizó el lugar donde se ubicaba el llamado Protocolo de Internet (IP), qu resultó ser la casa en la Pequeña Habana, según la denuncia.
El 15 de octubre, el juez federal Edwin G. Torres emitió una orden que autorizaba el allanamiento de la residencia, según la denuncia.
Seis días más tarde, aproximadamente a las 6:10 a.m., agentes especiales de HSI llegaron a la dirección.
Los agentes descubrieron que cuatro personas vivían en la casa. Dos estaban presentes y un tercero llegó poco después. El cuarto, Castillo, acababa de salir para el trabajo.
Durante el registro de la casa, los agentes encontraron computadores con archivos de películas y videos que contenían pornografía infantil.
Tres residentes de la casa dijeron a los agentes que Castillo utilizaba las computadoras. Los agentes lo llamaron por teléfono y este regresó a la casa donde confesó que había descargado las películas y videos, según la denuncia.
Castillo, de 61 años, está ahora en espera de ser enjuiciado en el Tribunal Federal de Miami luego de declararse no culpable de los cargos de pornografía infantil el 10 de noviembre.
Entre las tácticas federales contra los depredadores sexuales están esfuerzos concertados para localizar e incautar cantidades voluminosas de pornografía infantil, incluyendo películas, fotos y videos, como evidencia y como información para localizar a las víctimas.
En el año fiscal 2015, HSI analizó en todo el país más de 7.5 petabytes de datos, que son equivalentes a 127.5 millones de horas de música, 150 millones de archivos llenos de documentos o de más de 1,000 millones de páginas de texto, dijeron las autoridades.
También durante el año fiscal 2015, dijeron los funcionarios, los agentes especiales de HSI realizaron 2,394 arrestos en todo el país, e identificaron o rescataron a 1,004 víctimas.
“El rescate de una víctima es el objetivo final”, dijo un funcionario. “Es probablemente la mayor satisfacción de los agentes.”
En un caso reciente que atrajo amplia publicidad, agentes especiales de HSI rescataron a dos menores –un bebé y un niño– de quien un depredador había abusado sexualmente en el centro de la Florida.
Benjamin Cuadrado, quien se declaró culpable en enero de cargos de pornografía infantil, fue condenado a 80 años en la penitenciaría federal.
El caso Cuadrado surgió a raíz de una investigación que comenzó en Miami Beach. Cuadrado vivía en Lakeland, cerca de Tampa.
La cantidad de pornografía infantil en la internet se ha disparado debido a los avances en la tecnología.
“Hace 20 años las fotos había que llevarlas a la farmacia local para que pudieran sacarlas del rollo de pelicula”, dijo Néstor Yglesias, portavoz de ICE HSI. “La persona detrás del mostrador tomaba su nombre y su número de teléfono. Si encontraba algo ilegal o cuestionable, tenía que llamar a la policía. Luego la policía tocaría a su puerta a haciéndole para hacerle preguntas sobre ese material cuestionable.
“Hoy en día, la tecnología ha dado un giro de tal manera que es, básicamente, una mina de oro para los depredadores de niños, ya que pueden hacer todo en cuestión de segundos, producir el video , subirlo a la web y compartirlo, cientos de veces en un par de horas”.
Las autoridades dijeron que la actuación policial se ha visto obstaculizada por la tecnología, porque los depredadores buscan ocultar o disfrazar su actividad en línea. Utilizan la internet encriptada para evitar que los investigadores los detecten.
“Ahora hay un foro en el que se puede hablar con personas de ideas afines en todo el mundo”, dijo otro funcionario. “Y estamos viendo incluso en algunos casos que hay niños muy pequeños que están siendo abusados en tiempo real en cámara”.
Si bien la búsqueda de ganancia abunda en el internet, las autoridades dicen que los depredadores rara vez venden sus videos y películas.
Una de las razones es por el temor a la detección ya que el pago en línea por lo general implica un registro que puede ser rastreado.
La aparición de los teléfonos inteligentes, muchos de ellos con sofisticadas funciones de video, ha suministrado otra herramienta para los depredadores y de hecho el trabajo de los investigadores se ha hecho más difícil.
“Básicamente hoy en día, lo que hace 20 años habría sido considerado como una supercomputadora está ahora en tus manos con el teléfono inteligente”, dijo Al Deangelus, supervisor del grupo cibernético en Miami para Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI). “Esto han magnificado el problema para nosotros”.
Los teléfonos inteligentes se han convertido en un arma para los depredadores.
“Son capaces de llegar a los niños mucho más fácilmente usando diferentes nombres, o haciéndose pasar ellos mismos como niños en diferentes aplicaciones”, dijo Deangelus. “Envían entre 500 y 1,000 mensajes al día con la esperanza de conseguir que respondan uno o dos niños”.
Los funcionarios que fueron entrevistados dijeron que los padres deben jugar un papel importante en la guerra contra los depredadores sexuales de niños.
Un funcionario instó a los padres a revisar periódicamente los teléfonos inteligentes de sus hijos en busca de cualquier señal de que hayan sido contactados por depredadores sexuales o que hayan intercambiado material lascivo.
“Los padres deben observar ciertas cosas”, dijo un funcionario. “A veces las señales son tan simples como un niño muy extrovertido que de pronto se vuelve introvertido”.
Otros indicadores, dijo el funcionario, incluyen cambios en la personalidad o la higiene personal, o si el niño empieza a recibir regalos caros de una fuente desconocida.
Los padres deben comprobar los teléfonos de sus hijos menores de edad periódicamente para verificar el contenido.
HSI ofrece varios programas para educar a los padres sobre los peligros de los depredadores sexuales.
Para obtener más información sobre estos programas, como iGuardian, visite el sitio web www.ice.gov/cyber-crimes/iguardian
Para reportar un presunto depredador, llame al 866-DHS-2ICE u 866-347-2423, o descargue la aplicación de la Operación Depredador del Apple store para el iPhone o Google play para los dispositivos Android.
Siga a Alfonso Chardy en Twitter: @AlfonsoChardy
Esta historia fue publicada originalmente el 28 de noviembre de 2015, 5:52 p. m. with the headline "Pornografía infantil, una gran “industria” que depende de la tecnología."