Sur de la Florida

Documentos falsos y propiedades robadas en el sur de la Florida

Linda Cleland, de 60 años, posa enfrente de su casa en el noroeste de Hialeah. La mujer estuvo desamparada por siete meses tras haber sido víctima de un fraude con escrituras falsas.
Linda Cleland, de 60 años, posa enfrente de su casa en el noroeste de Hialeah. La mujer estuvo desamparada por siete meses tras haber sido víctima de un fraude con escrituras falsas. Miami Herald

La casa en el área del noroeste de Hialeah pertenecía a la familia Cleland desde mediados de la década de 1950.

Linda Cleland, hija única, vio a su madre sembrar un brote de pino que creció en el jardín delantero de la casa hasta sobrepasarla. Con el paso del tiempo, sus padres se hicieron viejos en esa casa, enfermaron y murieron con pocos años de diferencia. Los dos perros de Cleland están enterrados en el patio de la casa.

La casa siguió siendo de ella, hasta un día de abril en que la policía vino de pronto a desalojar a la mujer, quien ha quedado desamparada mientras lucha por recuperar su propiedad.

“Mi casa me fue robada. Yo no podía creer lo que estaba pasando”, dijo Cleland, de 60 años. “Todas mis pertenencias fueron puestas en bolsas y tiradas afuera como si fueran basura”.

En un tipo de fraude que según las autoridades ha proliferado en los últimos años, Cleland fue víctima de estafadores que usaron falsas escrituras de traspaso de finiquito para robarle secretamente la propiedad y luego vendieron la casa a una firma de inversiones de Pembroke Pines.

Espoleada por casos como el de Cleland, la Oficina del Inspector General (OIG) y la fiscalía de Miami-Dade han empezado a reunirse en las últimas semanas con la secretaría judicial para elaborar nuevos procedimientos destinados a detener el fraude de escrituras de traspaso de finiquito.

“Es demasiado fácil robar la propiedad de alguien por medio de presentar escrituras falsas de traspaso de finiquito”, dijo la inspectora general de Miami-Dade Mary Cagle al Miami Herald y su asociada noticiosa WFOR-CBS4.

Durante siete meses, Cleland vivió en la calle, quedándose de vez en cuando en casa de amistades suyas y durmiendo por lo general en un área de césped junto a la cercana Iglesia Metodista Palm Springs. La semana pasada, con la ayuda de Legal Services of Greater Miami, un juez por lo civil ordenó que se permitiera regresar a Cleland a su casa de tres cuartos.

“Ella había perdido las esperanzas, pero yo vi que sentía un gran alivio. Ella se portó estoicamente”, dijo la abogada de Legal Services Lissette Labrousse.

Investigadores de OIG están todavía indagando el caso de Cleland y no se han hecho arrestos.

Las escrituras de traspaso de finiquito permiten al dueño de una propiedad transferirla rápidamente a otra persona. El documento tiene que ser notarizado y se puede presentar a la secretaría judicial lo mismo en persona, por correo o a través de internet.

Investigadores de OIG creen que los estafadores exploran los vecindarios en busca de casas abandonadas o destartaladas en las que los dueños parezcan haber muerto. Se presentan escrituras falsificadas de traspaso de finiquito transfiriendo la propiedad de las casas a “dueños fachada”, quienes a su vez venden las casas.

Se desconoce la cantidad exacta de escrituras falsificadas de traspaso de finiquitos se presentan a la secretaría judicial, según las autoridades, pero ha habido tantas que la policía no tiene capacidad para investigarlas todas.

“Estos timadores son por lo general gente muy lista, que se las arreglan para darle la vuelta a lo que uno haga”, dijo Harvey Ruvin, secretario judicial de Miami-Dade. “Estamos tratando de adelantárnosles”.

Algunas de las medidas que se están considerando: fotocopiar la identificación de las personas que presenten escrituras de traspaso de finiquitos en persona, guardar los videos de seguridad de la secretaría judicial por períodos de tiempo más largos y crear una línea directa de quejas en la oficina de la fiscalía estatal.

Hay por lo menos un juicio en curso de un caso de fraude de escrituras de traspaso de finiquito. La sospechosa principal es Yohany García, de 38 años.

La fiscalía acusó en el 2012 a ella y a un grupo de otras personas de sacar más de $2 millones a compradores de viviendas. García y otros alegaban que podían vender casas que iban a ser llevadas a subasta por sólo el precio de los impuestos debidos, según la fiscalía estatal.

Mientras esperaba juicio en ese caso, según la fiscalía, García trató este año de usar dos casas como garantía para salir en libertad bajo fianza.

Pero, según la orden de arresto, el investigador de OIG Juan Koop concluyó que ambas casas habían sido robadas usando escrituras falsificadas de traspaso de finiquitos. Los verdaderos propietarios habían muerto, y las propiedades habían languidecido en manos de familiares suyos.

Su abogado defensor, Scott Sakin, dijo que la fiscalía no “cuenta con muchas pruebas que la vinculen con actividades delictivas”.

“Ellos no pueden probar que ella fue a la secretaría judicial a presentar documentos falsos”, dijo Sakin. “No hay nada que la vincule al caso excepto personas a las que ella no les agrada y que hicieron un acuerdo extrajudicial. Es un típico caso de soplonería”.

Este tipo de falsificación tampoco es necesariamente algo nuevo.

Hace una década, la OIG arrestó a dos personas por usar escrituras falsas de traspaso de finiquitos para robar y vender las viviendas de personas muertas o enfermas. En respuesta, la secretaría judicial empezó automáticamente a enviar cartas a la última persona que había pagado impuestos en las viviendas, notificándoles que se había presentado una escritura de traspaso de finiquito de su propiedad.

Ruvin cree que las cartas han ayudado a contrarrestar a algunos estafadores: sólo en octubre, la secretaría judicial envió 1,507 notificaciones de escrituras de traspaso de finiquito. Pero los investigadores creen que algunos de los delincuentes se roban las cartas de los buzones.

Al menos una carta llegó a manos de Cleland, pero sólo porque dio la casualidad de que ella estaba mirando su buzón en el momento en que llegaba el cartero. Cleland escribió una carta al juzgado declarando que había sido víctima de fraude, pero de todas maneras un juez ordenó que fuera desalojada de su casa.

No está claro el por qué y el modo en que alguien se decidió por la casa de Cleland.

Pero, en marzo del 2014, alguien presentó una escritura falsificada de traspaso de finiquito haciéndose pasar por Linda Cleland y transfiriendo la propiedad a nombre de su madre, Louise Cleland. “Mi madre, en ese momento, llevaba cerca de 11 años muerta”, dijo Linda Cleland.

Supuestamente, un notario llamado Kent Taylor sirvió de testigo al formulario, pero esa persona no existe.

El mes siguiente, una segunda escritura de traspaso de finiquito falsa pasó la propiedad de Louise Cleland a una compañía llamada JSM ✔Construccion Corp, una entidad creada por un handyman llamado Julio S. Morales.

En julio del 2014, Morales ya había vendido la casa por $100,000 a Stark Equity Group, de Pembroke Pines, quienes no tenían idea de que la propiedad había sido robada. La compañía acabó desalojándola en abril.

Un juez ordenó el lunes que se anulara la orden de desalojo. La batalla legal no ha terminado. La abogada de Cleland pedirá ahora a un tribunal de circuito que le devuelva el título de la casa a ella. El abogado de Stark Equity no devolvió una llamada pidiéndole que comentara al respecto.

“Estos criminales no tienen corazón. Ellos se ensañan en las personas más vulnerables, las que casi van a quedarse desamparadas, los ancianos”, dijo la fiscal estatal de Miami-Dade Katherine Fernández Rundle a Natalia Zea de WFOR-CBS4. “Sabemos asimismo que probablemente hay muchas otras víctimas por ahí, y queremos asegurar que ellas se pongan en contacto con nosotros para que podamos tomar medidas lo antes posible”.

Esta historia fue publicada originalmente el 8 de diciembre de 2015, 9:29 p. m. with the headline "Documentos falsos y propiedades robadas en el sur de la Florida."

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