Sur de la Florida

A prisión joven que mató a ciclista en el Rickenbacker Causeway

Alejandro Álvarez mató a Walter Reyes en un accidente mientras manejaba en estado de embriaguez en el Rickenbacker Causeway.
Alejandro Álvarez mató a Walter Reyes en un accidente mientras manejaba en estado de embriaguez en el Rickenbacker Causeway. wmichot@miamiherald.com

Para la viuda y las dos hijas de Walter Reyes, los primeros pasos hacia un cierre empezaron fuera del juzgado.

La semana pasada se reunieron en un bufete legal con Alejandro Álvarez, quien mató a Reyes en un accidente mientras manejaba en estado de embriaguez en el Rickenbacker Causeway. El estudiante universitario de 21 años, de modales suaves, lloró copiosamente mientras les pedía perdón.

“Cuando él habló, vi lo mal que se sentía”, dijo Jennifer Reyes, de 20 años, hija de Walter. “Lo miré y pensé: ‘Wow, él sólo tiene un año más que yo’”.

La viuda de Reyes, Maribel, se sintió igualmente conmovida. “Mantener la ira y la amargura en mi corazón no va a cambiar nada, y no es algo que a Walter le hubiera gustado que yo hiciera”, dijo Maribel Reyes al juez el martes. La familia Reyes dio su bendición oficial a un acuerdo extrajudicial que permitirá a Alvarez pasar dos años en la cárcel, mucho menos del término de 4 años que requiere normalmente la ley. “Este es el cierre. Me siento en paz”, dijo Maribel Reyes al Miami Herald. “Necesito cerrar este capítulo”.

Alvarez se declaró culpable de homicidio por DUI en el choque de la madrugada del 21 de enero en que murió Reyes, de 59 años, amistoso ejecutivo de una inmobiliaria, y dejó en estado de gravedad a su amigo, el abogado Henry Hernández, mientras ambos paseaban en bicicleta por el viaducto.

La muerte del ciclista en el viaducto — la tercera en los últimos cinco años — provocó además el comienzo de reparaciones a la vía diseñadas para hacer más segura la popular ruta.

Alvarez pasará dos años en la cárcel, seguidos por otros dos años de control comunitario, un tipo de arresto domiciliario. Él deberá además completar 10 años de libertad condicional, durante los cuales tendrá que hablar ante los estudiantes sobre los peligros de manejar en estado de embriaguez.

Maintaining anger and bitterness in my heart will not change anything at all and it is not something Walter would want me to do.

Maribel Reyes

Después de su encuentro en privado, Jennifer Reyes dijo que algún día ella podría unirse a Álvarez para hablar con los estudiantes. “Yo puedo presentar la otra parte”, dijo.

“Alejandro estuvo agradecido por la oportunidad de encontrarse con las familias en persona y expresar su tremendo arrepentimiento”, dijo David O. Markus, abogado defensor del acusado. “El había querido hacer esto desde el primer día. Fue una experiencia verdaderamente conmovedora”.

La familia de Álvarez llevó asimismo a acuerdo extrajudicial una demanda presentada por la familia Reyes, la cual presionó a la fiscalía para que se llegara a un acuerdo extraoficial que prefiriera la rehabilitación a una larga condena de cárcel.

La audiencia del martes se dedicó además a celebrar la vida de Reyes; sus familiares llevaron colgantes en forma de bicicletas con manubrios rojos, como era la suya en vida.

Reyes, quien era director de finanzas de la inmobiliaria Keyes Company, nació en Miami.

Él se mantenía activo en los círculos caritativos, colaboraba con United Way y Dolphin Cycling Challenge e incluso corrió un tramo del recorrido de la antorcha de la Olimpiada de Invierno del 2014 en Miami.

Más que nada, recordó su familia, Reyes adoraba a su esposa y sus hijas. El bailó con su esposa bajo la lluvia después de un evento caritativo, y la llevo a Francia a una cata de vinos para celebrar su 25 aniversario de bodas.

“Ya no tendré a mi lado al hombre que me hacía un capuchino cada mañana con pequeños corazones y flores”, dijo Maribel Reyes. “Ya no tendré a mi lado al hombre que hacía chistes infantiles en la mesa durante la cena”.

Alvarez estudiaba en la Universidad de Maryland y había regresado a Miami de vacaciones el día del accidente.

Mientras se divertía en un club nocturno de South Beach, Alvarez bebió al menos cinco tragos. Cuando manejaba hacia su casa después de las 5:00 de la mañana, él estaba mirando su iPhone para cambiar la música cuando atropelló a los ciclistas, dijo al juez la fiscal Denise Georges. Asustado, él se apresuró a llegar a su casa de Harbor Drive, donde rompió la ventanilla trasera con un palo de golf para “fingir un robo”.

Pero Alvarez llamó pronto al 911 y el operador le dijo que regresara a la escena del accidente. La policía señaló que él estaba “llorando histéricamente” cuando regresó, y admitió haber sido el conductor del auto. Alvarez no pasó la prueba de sobriedad y se negó a dar una muestra de sangre.

Los análisis muestran que tenía un nivel de alcohol en la sangre de 0.115, muy por encima del límite legal de 0.08, dos horas después del accidente. Alvarez también dio positivo por marihuana.

Esta historia fue publicada originalmente el 8 de diciembre de 2015, 9:58 p. m. with the headline "A prisión joven que mató a ciclista en el Rickenbacker Causeway."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA