Inmigrante gay gana caso en Corte Federal en Miami para obtener residencia
José Crespo-Cagnant, un inmigrante mexicano deportado después de cruzar la frontera sin papeles, ahora está de vuelta en los Estados Unidos y camino a convertirse en residente permanente después de ganar una larga batalla legal en un tribunal federal de Miami, según informó su abogada.
Rebeca Sánchez-Roig, la abogada de Crespo, ganó recientemente el caso en el que una jueza federal de distrito invalidó una orden de la agencia de inmigración que buscaba su expulsión de inmediato.
“El tribunal considera que la orden de deportación acelerada del acusado no era válida”, escribió la jueza federal Úrsula Ungaro en su opinión del 13 de noviembre. “En consecuencia se concede la moción del acusado para invalidar la orden de expulsión”.
Crespo, de 36 años, ganó el caso porque su abogada demostró que los funcionarios de inmigración habían omitido considerar la petición de su cliente a no ser devuelto a México por temor a la persecución por ser gay.
“Lo que esto significa es que José está libre ya de cualquier tipo de cargos criminales”, dijo Sánchez-Roig. “Lo que espero es que los agentes en la frontera dejen vacante la orden de expulsión acelerada que la jueza dictaminó como inconstitucional y por ende José tendrá una oportunidad luego de ajustar su estatus migratorio”.
Crespo no está tan optimista como su abogada.
“Esto ha sido muy duro, el duro trato, y no sé lo que sigue”, dijo. “Solo estoy esperando. Tengo confianza en Dios, en Rebeca, pero todavía no me siento bien”.
El caso se inició en el 2002, cuando Crespo intentó entrar a los Estados Unidos utilizando una identidad falsa, según documentos judiciales.
Cuando los funcionarios estadounidenses encontraron que Crespo era inadmisible, este voluntariamente retiró su solicitud para ingresar a Estados Unidos, según muestran los registros.
Dos años más tarde, en el 2004, Crespo logró obtener una visa de visitante con una validez de 10 años.
En el 2005, Crespo obtuvo una visa de estudiante que expiró en el 2008. También solicitó una visa como profesional bajo el Tratado de Libre Comercio entre México, Canadá y Estados Unidos, el llamado TLC.
Crespo entonces tomó una decisión que le costó bastante. Salió de Estados Unidos, como lo exige el procedimiento de solicitud de visa bajo el TLC, y regresó a la Ciudad de México para presentarse a una entrevista en la embajada de Estados Unidos.
Su solicitud fue denegada debido a que su situación laboral no cumplía con los requisitos. Además, funcionarios de la embajada revocaron su visa de visitante cuando descubrieron que no había reportado su intento previo de entrar a Estados Unidos utilizando una identidad falsa.
Crespo quedó varado en México sin visa para poder regresar a los Estados Unidos legalmente.
Más de un mes después, el 14 de enero del 2012, Crespo logró regresar ilegalmente a Estados Unidos cruzando el Rio Bravo —como millones de otros inmigrantes indocumentados.
Crespo no llegó muy lejos luego de cruzar la frontera.
Poco después de cruzar el río, los agentes fronterizos detuvieron a Crespo cerca de Hidalgo, una ciudad texana frente a Reynosa, en el estado mexicano de Tamaulipas.
Fue puesto en proceso de deportación expedita que permite a las autoridades de inmigración emitir una orden de expulsión sin audiencia preliminar.
Durante el procedimiento, sin embargo, un funcionario federal de inmigración debe entrevistar al extranjero y determinar si ha entendido los cargos e indicar que sí mediante su firma e iniciales en cada página de una declaración jurada.
El funcionario debe proporcionar un intérprete si el extranjero o el funcionario no hablan el idioma del otro, y también debe determinar si el extranjero va a solicitar asilo o expresa temor de ser víctima de persecución si es devuelto a su país de origen.
Si el extranjero solicita asilo o expresa temor a ser devuelto, el funcionario debe detener el proceso de deportación expedita y entregar a la persona a un funcionario de asilo que luego determina si el caso debe ser presentado a un juez de inmigración.
Fue entonces que el caso dio un giro a favor de Crespo.
Aunque el funcionario fronterizo que entrevistó al detenido, Brenton Reveruzzi, afirmó que Crespo nunca expresó temor de persecución si era regresado a México, Crespo dijo que si lo hizo, en repetidas ocasiones, de acuerdo con documentos de la corte.
“Crespo expresó a Reveruzzi y a cualquier otro agente de la Patrulla Fronteriza que encontró durante el proceso que tenía un temor fundado de ser regresado a México porque es homosexual y temía la persecución”, dice la orden de la jueza.
Crespo también declaró que Reverruzzi no era competente hablando o entendiendo el español y nunca le leyó su declaración jurada que más tarde firmó. La jueza le creyó a Crespo.
Además de aceptar el testimonio de Crespo, la jueza determinó que el agente fronterizo ignoró su explicación de porque regresó a Estados Unidos.
Poco después de que fue detenido tras cruzar la frontera en Texas, en enero del 2012, Crespo fue llevado a California, transportado a la frontera con México, cerca de Tijuana, y deportado.
Pero ya que Crespo tenía a su pareja enfermo, y su casa en Miami, decidió regresar por la frontera de nuevo hacia Estados Unidos un par de semanas más tarde. Fue detenido de nuevo por la Patrulla Fronteriza.
Los funcionarios de inmigración en la frontera reinstauraron la orden de deportación expedita, a pesar de las súplicas de Crespo de no devolverlo a México, donde temía persecución como un gay. Fue deportado de nuevo.
Unas semanas más tarde, Crespo regresó por la frontera una vez más. Esta vez, sin embargo, no fue capturado por agentes fronterizos y Crespo se dirigió a Miami para reunirse con su pareja.
Un año después, en el 2013, Crespo y su pareja se casaron. Luego fueron a ver a Sánchez-Roig, la abogada de inmigración, para que los ayudara a resolver la situación.
La pareja de Crespo firmo una petición familiar como ciudadano en favor del mexicano. Esta fue aprobada, pero agentes de inmigración arrestaron posteriormente a Crespo debido a la orden de deportación previa. Además fue acusado formalmente en la corte federal por volver a entrar al país después de su deportación anterior.
Fue entonces que Sánchez-Roig y el abogado de defensa criminal Hugo Rodríguez presentaron la moción para desestimar la orden de deportación —que en última instancia tuvo exito.
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Esta historia fue publicada originalmente el 20 de diciembre de 2015, 5:20 p. m. with the headline "Inmigrante gay gana caso en Corte Federal en Miami para obtener residencia."