Sur de la Florida

Un año enlutado por tragedias locales

Estremecedores y brutales casos conmovieron al sur de la Florida durante el 2015, varios de ellos como parte de una preocupante realidad local: la violencia doméstica.

La mañana del lunes 2 de noviembre, Juan Carlos Cantos, de 46 años, asesinó con una cinta de plástico ajustable a su ex esposa Raiza Domínguez, de 43, en Hialeah. Luego, el hombre huyó al sur del condado y una vez en Florida City, ahorcó de la misma manera a su pequeño hijo, Yoan Sebastián Cantos, de 6, para luego suicidarse, también con una cinta.

Este doble homicidio-suicidio forma parte de una escalofriante racha pese a recientes esfuerzos de las autoridades condales y de Hialeah por impulsar cruzadas de largo aliento contra la violencia doméstica.

El 22 de octubre, Josué Castro, de 38 años, y ex miembro de las Fuerzas Armadas, asesinó a balazos a Diane Castro, de 35 años, cuando ella regresó a su casa en Hialeah Gardens. La pareja estaba separada y la víctima, según las autoridades, había solicitado sin éxito una orden de restricción.

Casi seis semanas antes, otro espeluznante crimen sacudió la comunidad. La madrugada del 11 de septiembre, cuando Alina Lomonte Carreras, de 47 años, llegó a su apartamento en un complejo residencial de Kendall, su ex esposo Manuel Macías Rodríguez, de 56 años y vigilante de un supermercado, se bajó de su camioneta, desenfundó una pistola semiautomática y le disparó varias veces en el rostro a Lomonte. La pareja llevaba separada un par de meses.

Las balas le perforaron a la mujer el ojo izquierdo, parte de la mandíbula, la mejilla y la frente, causándole la muerte. Poco después, Macías se echó junto al ensangrentado cadáver de Lomonte y se pegó un tiro en la cabeza, pero no murió. Las autoridades lo acusaron por cargos de asesinato en segundo grado.

Algunos de estos asesinatos evidencian una cruel tendencia: los agresores aniquilan a sus víctimas con balazos en el rostro

En las cortes, también se ventilaron casos en los que los agresores se enfrentaron ante el peso de la ley. El caso más emblemático: el de Derek Medina, el asesino del Facebook.

Un jurado de Miami encontró culpable a Medina de asesinato en segundo grado, un veredicto que potencialmente lo enviará a prisión por el resto de su vida. Medina mató a su esposa Jennifer Alfonso durante una discusión en el 2013, en su casa de South Miami. Luego, él colocó fotos del cadáver de ella en los medios sociales.

Medina alegaba que mató a su esposa en defensa propia debido a que ella lo amenazó con un supuesto cuchillo de cocina. Sin embargo, un médico forense declaró en la corte que las trayectorias de las balas y las heridas en el cuello y el pecho superior establecían que Alfonso estaba arrodillada en una posición encogida de miedo cuando la mataron con una ráfaga de balas.

Por otro lado, tras un año de investigaciones, la policía de Miami-Dade arrestó el 9 de diciembre a Deandre Edwin Charles, de 15 años, acusado del asesinato del rabino Joseph Raksin.

Raksin, quien vivía en Brooklyn y estaba de visita en Miami, murió de un balazo calibre 0.40 en el pecho en la mañana del 9 de agosto del 2014. En ese momento, el rabino se dirigía al templo Bais Menachem Chabad, una de las 10 sinagogas en una milla cuadrada en esa comunidad del noreste de Miami-Dade.

Un gran jurado encausó a Charles por asesinato en primer grado e intento de robo a mano armada. Charles se ha declarado inocente de los cargos.

Siga a Enrique Flor en Twitter: @kikeflor

Esta historia fue publicada originalmente el 28 de diciembre de 2015, 1:46 p. m. with the headline "Un año enlutado por tragedias locales."

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