Sur de la Florida

Obispo episcopal Leo Frade dice adiós a la diócesis

En la Catedral Trinity, el obispo Leo Frade (izq.) se despide de los feligreses durante la misa de despedida que se hizo en su honor. Será reemplazado por el reverendo Peter Eaton (centro).
En la Catedral Trinity, el obispo Leo Frade (izq.) se despide de los feligreses durante la misa de despedida que se hizo en su honor. Será reemplazado por el reverendo Peter Eaton (centro). mhalper@miamiherald.com

El obispo Leo Frade es un verdadero sudfloridano.

Él dice que puede vivir fácilmente a base de sándwiches cubanos y cafecito, y le disgusta el tráfico en la I-95.

“Soy un chico de Miami”, dice Frade riéndose.

Frade lleva unos 15 años de obispo de la Diócesis Episcopal del Sudeste de la Florida. El sábado, él renunció oficialmente a su puesto, lo cual concluye su carrera de alrededor de 38 años. Peter Eaton asumirá el obispado el domingo.

“Estoy entusiasmado”, dijo Frade antes del servicio del sábado por la mañana en Trinity Cathedral en el downtown de Miami. “La iglesia está en buenas manos, y tenemos a un buen obispo que ayudará al ministerio aquí. Es hora de empezar un nuevo capítulo”.

La carrera de Frade fue celebrada en un servicio hecho en varios idiomas con música y al que asistieron personas de diversas denominaciones religiosas. El alcalde de Miami, Tomás Regalado, también estuvo presente para dedicar el día a Frade.

El reverendo Luis León dio el sermón a modo de homenaje humorístico. “He aprendido mucho de Leo, tanto bueno como malo”, dijo riéndose.

León nombró rasgos como la compasión y el coraje entre las mejores cualidades de Frade, y detalló algunos de sus logros, entre ellos su ayuda a los cubanos durante el éxodo del Mariel. El también defendió los derechos de la comunidad LGBT.

Frade renunció a su puesto por haber alcanzado la edad del retiro obligatorio en la Iglesia Episcopal a los 72 años. En mayo, Eaton, ex diácono de Saint John’s Cathedral en Denver, fue consagrado como obispo.

“Yo estoy entre los que se sienten hoy tanto tristes como alegres”, dijo Eaton. “Es el fin de lo que ha sido uno de los grandes momentos de liderazgo en nuestra iglesia”.

En una recepción celebrada después del servicio, Eaton dijo que se había sentido abrumado por la emoción, y que él cuenta con las oraciones y el apoyo de los que le rodean al embarcarse en esta nueva travesía.

“Es un honor inmenso recibir el regalo de ser obispo, y es un honor inmenso entrar a formar parte de una comunidad como esta”, dijo Eaton. “Por una parte, es fantástico, y por otra es intimidante, porque estoy siguiendo los pasos de un gran hombre”.

En cuanto a Frade, él no tiene la menor intención de dejar de trabajar.

“El trabajo no para”, dijo. “Sólo para cuando te llaman al más allá para una entrevista personal allá arriba [en el cielo]”.

El planea dividir su tiempo entre Cuba, su país natal, donde afirma que ayudará a hacer crecer las diócesis, y Honduras , donde su esposa Diana fundó Our Little Roses, un hogar y escuela bilingüe para niñas abandonadas, abusadas y huérfanas.

“Este ha sido un ministerio de mucho éxito”, dijo. “Los sueños que sueñas pueden convertirse en realidad siempre y cuando mantengas la vista en tu meta y en tu premio y no dejes que nadie te minimice porque eres mujer. Eso es lo que Diana les ha estado enseñando”.

Y su esposa, quien viaja todos los meses a Honduras, está muy feliz de contar con su ayuda.

“Hemos llegado a la meta, y es una sensación maravillosa”, dijo. “Para mí va a ser un respiro, porque no me voy a despertar y preguntarme: ‘¿en qué país estoy, qué idioma estoy hablando hoy?’”

Durante el servicio del sábado, ella estuvo radiante.

“Pregúntenme cómo me siento”, dijo a la gente que pasaba a saludarla. “No les puedo decir lo bien que me siento, no creo que me pueda sentir mejor”.

Esta historia fue publicada originalmente el 9 de enero de 2016, 8:42 p. m. with the headline "Obispo episcopal Leo Frade dice adiós a la diócesis."

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