El lado peligroso de Facebook: cuando el romance termina en estafa
David se mostraba en su perfil de Facebook elegantemente vestido de esmoquin, delante de una imagen de Abraham Lincoln y una bandera de Estados Unidos. Era ingeniero “independiente” estadounidense, pero trabajaba en Londres, gozaba de una ventajosa posición económica, y tenía una excelente propiedad en el centro de esa ciudad.
Amanda jamás confió en las redes sociales. No obstante, su compañía le pidió que abriera una cuenta en Faceboook de carácter profesional. Como se trataba de una reconocida compañía, apenas abrió su cuenta, tenía más de 50 solicitudes de amistad. Así fue cómo cayó en las redes de David.
Debidamente cambiados los nombres de los protagonistas de esta historia, Amanda, que usó un nombre falso para proteger su identidad, se acercó a el Nuevo Herald en diciembre pasado y contó cómo la estafaron en la famosa red social.
Como bien se sabe, Facebook es un website creado por Mark Zuckerberg y fundado junto a Eduardo Saverin, Chris Hughes y Dustin Moskovitz. Comenzó como un sitio para estudiantes de la Universidad de Harvard. Su propósito inicial era diseñar un espacio en el que los alumnos de esa universidad pudieran intercambiar una comunicación fluida y compartir contenidos a través de la internet. El proyecto resultó tan innovador que, con el tiempo, se extendió hasta estar disponible para cualquier usuario de la red.
Sin lugar a dudas, es una excelente forma de reencontrarse con personas –ya sean amigos, familiares, compañeros de estudio o de trabajo, profesores, alumnos o cualesquiera otros– con las que se ha perdido contacto.
Muchos lo rechazaron en sus inicios, pero casi ha llegado al momento en que es raro que alguien rechace tener una cuenta de Facebook. Algunos se niegan rotundamente, porque lo consideran una forma de invadir su privacidad. Sin embargo, muchas compañías les están pidiendo a sus empleados que tengan una cuenta de Facebook con su perfil profesional, por las siguientes razones:
La mayoría de los vendedores y dueños de negocios piensan en las ventajas de los medios de comunicación social para su negocio, y se centran en atraer nuevos clientes para este. Sencillo y eficaz, este tipo de estrategia ha ayudado a miles de empresas a dar nueva vida a sus campañas de marketing. E, indudablemente, los medios de comunicación social tienen un potencial muy amplio para el desarrollo de negocios y la retención de clientes.
No obstante, ¡cuidado! Las nuevas tecnologías también pueden ser el entorno ideal para atraer a los atracadores informáticos, que no son pocos. Solo piense en lo difícil que puede ser para las autoridades reunir todas las evidencias no solo para atrapar a estos individuos, sino hasta lo más sencillo: saber desde dónde operan y cómo lo hacen.
Existen diferentes delitos relacionados con la internet y con las redes sociales. Estos pueden ir desde fraudes relacionados con subastas, falsificaciones de cheques de cajero, fraudes con sus tarjetas de crédito, ofertas de consolidación de deudas, ventajosas ofertas de empleo, robo de identidad, y hasta loterías en países lejanos, que usted no jugó ni compró, y otros muchos tipos de fraude.
Estafas ‘románticas’
Y no olvidemos que existe el fraude romántico, como el caso de Amanda y el impostor “David”. Y este puede ser muy fácil de realizarse, porque cuando una persona está sola, o ha sufrido un reciente desengaño amoroso, suele confiar con facilidad.
Estoy buscando mi alma gemela, mi preciosa y cara mitad. Y todas aquellas cualidades que busco en una mujer, parecen estar en ti. Le he pedido mucho a Dios conocer a una mujer de buen corazón como tú
Mensaje de un estafador en Facebook
Volviendo a la historia de Amanda, una de las solicitudes que aceptó provenía de un joven cortés y bien parecido que decía ser viudo, a pesar de su corta edad: era un hombre de unos 30 años. Y, posteriormente, le escribía continuamente por el Messenger de Facebook, hasta que ella decidió responderle. En su perfil, este joven, que se hacía llamar David, era padre de una preciosa niña, con la que aparecía fotografiado.
Por su parte, “Amanda” es una joven católica con grandes preceptos éticos y un gran sentido de la caridad. Por esa razón, se sintió profundamente conmovida por aquel hombre que decía estar “solo en el mundo” (sus padres habían muerto hacía mucho y era hijo único… y viudo) y estar dando lo mejor de sí para educar a su bella hijita de unos 8 años.
No habían pasado dos semanas de que habían comenzado a comunicarse, con toda la cortesía de una encantadora amistad, cuando David se tornó más agresivo en la relación. Ella era su “beautiful princess” y, como se aproximaba la Navidad, no quería que tan tierno caballero se sintiera solo, por lo que respondía religiosamente, pero con cautela, cada uno de sus mensajes.
Amanda le contó algo de su vida y sus decepciones amorosas, aún un poco desconfiada; pero, al mismo tiempo, atraída por aquel cordial ingeniero.
“Estoy buscando mi alma gemela, mi preciosa y cara mitad. Y todas aquellas cualidades que busco en una mujer, parecen estar en ti. Le he pedido mucho a Dios conocer a una mujer de buen corazón como tú. No puedo dejar de sonreír cuando leo tus mensajes y bendigo el día en que te conocí y le doy gracias a Dios de haberte encontrado”. ¡Todo esto a la tercera semana!
Después de algunas conversaciones más en el Messenger de Facebook, llegó la petición: “Quiero viajar a tu ciudad para conocerte. Mis cuentas están momentáneamente congeladas. Por favor, mándame $3,000 y te los doy apenas nos veamos. Para cuando yo llegue a Estados Unidos ya todo estará resuelto”. Amanda decidió no responderle nunca más.
Tenga en cuenta que este tipo de estafadores siempre busca una forma para que se les envíe el dinero de tal manera que cobrarlo no represente un peligro potencial para ellos.
Por favor, mándame $3,000 y te los doy apenas nos veamos. Para cuando yo llegue a Estados Unidos ya todo estará resuelto
Mensaje de David
estafador en FacebookLas sospechas de Amanda estaban confirmadas, pero quiso saber más. Al detallar bien, se dio cuenta de que, en una de las fotos del perfil, el joven aparecía sentado detrás de un escritorio, con “su nombre” burdamente pegado a la fotografía, con un diseño y colores totalmente ajenos a la foto, no en el escritorio, con las letras grabadas en una placa sobre el escritorio, como es lo usual.
Con aquellos alarmantes datos, Amanda observó con detenimiento cada fotografía. En una de ellas, el sujeto de las fotos estaba delante de un cartel de una famosa revista… el website de la revista se observaba claramente al fondo. De manera que pudo entrar al website y confirmar que la persona de la foto ni se llamaba David ni era estadounidense y tampoco británico. Y no habían transcurrido ni dos semanas más, cuando la cuenta de David fue retirada de Facebook. Y el nombre de David, con el apellido que utilizaba, fue denunciado como estafador en varios websites. Había timado a varias personas por concepto de ofertas de empleo y mucho más. Lamentablemente, existen otras personas mucho más confiadas que Amanda. Sea cauteloso; no confíe en desconocidos, para que no se convierta en presa fácil para estos depredadores.
Twitter: @emarti6
Para más información, https://www.fbi.gov/
scams-safety/. Si piensa que ha sido víctima de fraude en las redes sociales, puede reportarlo o comunicarse, a través de ese website, con un agente del FBI de su zona.
Esta historia fue publicada originalmente el 28 de enero de 2016, 3:12 p. m. with the headline "El lado peligroso de Facebook: cuando el romance termina en estafa."