UM recibe donación millonaria y da bienvenida a presidente
La Universidad de Miami anunció el viernes una donación de $100 millones para los programas de Ciencias e Ingeniería, de parte de Phillip y Patricia Frost, el matrimonio multimillonario que es también el principal donante del Museo de Ciencias y que busca el auxilio del Condado para su proyecto de construcción.
La donación, una de las más grandes en la historia de la UM, se dio a conocer en el discurso de investidura del nuevo presidente de la institución docente privada, el Dr. Julio Frenk, ex decano de Harvard. Frenk prometió un nuevo nivel de aspiraciones académicas en la principal universidad del sur de la Florida, y se refirió al donativo de Frost como un gran impulso para materializar este esfuerzo.
“Ellos han hecho esta trayectoria posible”, dijo Frenk de los Frost, “y van a liderar el camino hacia nuestro futuro”.
Frenk, que fuera nombrado en agosto como el sexto presidente de UM, captó la atención en su primer discurso importante como un peso pesado académico pero sin el poder estelar de su predecesora. UM contrató a Donna Shalala en el 2001 después de que ella sirviera durante ocho años como secretaria de Salud del presidente Bill Clinton. Shalala ahora dirige la poderosa fundación de la familia Clinton.
En Frenk, la Universidad de Miami tiene también un experto en política de salud pública: se desempeñó como ministro de Salud de México entre el 2000 y el 2006. Frenk es también el primer médico que llega al puesto más alto de la UM, la mayor parte de cuyos $3,000 millones de presupuesto provienen de los ingresos por los servicios médicos de su hospital y de los médicos proporcionados al Jackson Health System en el condado Miami-Dade.
En un condado donde los residentes nacidos en el extranjero superan en número a las personas nacidas en Estados Unidos, Frenk destacó la diversidad que el trae al puesto que pagaba más de $1 millón cuando Shalala lo ocupaba, según los registros de impuestos.
“Me siento orgulloso de ser el primer presidente hispano de esta universidad”, dijo Frenk, nacido en México, con un acento inglés. “Soy muy consciente de que cada uno de nosotros tiene diversas identidades. Cada uno de nosotros somos todos nosotros. Me comprometo a servir a esta Universidad como presidente de todos”.
Frenk es también el primer presidente judío de la UM. recordó que la familia de su padre se vio obligada a abandonar Alemania en la década de 1930. Se establecieron en México, y subrayó que no estaría allí sin el “refugio acogedor” que les brindó su país. Llamó a México un país “rico en las cosas que más importan: la tolerancia, la bondad hacia los extraños, la solidaridad con los que sufren persecución”.
Si su discurso pareció criticar a Donald Trump y otros aspirantes republicanos a la nominación presidencial que abogan por una línea dura contra la inmigración, también criticó un esfuerzo favorecido por el presidente Barack Obama: evaluar a los colleges por medio de comparar su matrícula con lo que ganan las personas cuando se gradúan.
“La excelencia puede verse debilitada por el impulso de medir el valor de la educación a través de la estrecha lente de lo que podría llamarse ‘gratificación instantánea tras la graduación’, y medir el valor de un diploma por el sueldo inicial de un graduado”, dijo. “Al mismo tiempo, no podemos ignorar las preocupaciones legítimas y crecientes sobre la deuda estudiantil”.
Su discurso, pronunciado en el Centro Bank United de la Universidad, trajo de vuelta a Shalala para el evento. Estuvo sentada a la izquierda de Frenk mientras él hablaba, y pareció completamente recuperada de un derrame cerebral sufrido en septiembre. Frenk dejó su puesto como decano de la Escuela de Salud Pública de Harvard para asumir el cargo en UM, y su ex jefe, la presidenta de Harvard, Drew Faust, viajó a Miami para presentarlo.
“Cuando él me dijo que quería dirigir esta organización, eso pareció el paso siguiente, racional, tal vez inevitable”, dijo Faust. Ella lo describió como alguien muy influyente en el nivel más alto de los líderes académicos de Harvard. “A menudo era Julio cuya voz se alzaba para expresar las cosas de la manera más adecuada”, dijo. “Cuyos valores hacían la discusión más elevada”.
Frenk asumió su cargo en un momento de extendida recuperación para UM, una escuela de casi 17,000 estudiantes cuyas ambiciones médicas se vieron cuestionadas bajo la dirección de Shalala.
Shalala presidio muchas iniciativas que reformaron la Escuela Miller de Medicina de UM e impulsaron a la escuela al nivel académico más alto, entre ellas contratar a más de 100 investigadores de alto perfil y crear un centro biotécnico.
UM adquirió asimismo un hospital de 560 camas en el 2007 –el antiguo Centro Médico Cedars, que ahora se llama University of Miami Hospital– que queda al cruzar de la calle de su asociado de mucho tiempo, el Jackson Health System, transformando la relación entre dos de las instituciones más antiguas del sur de la Florida de cooperativa a competitiva.
La ambiciosa y cara expansión de iniciativas de atención médica acabó conduciendo a problemas financieros lo bastante grandes como para forzar la cesantía de unos 900 trabajadores a tiempo completo y parcial en el 2012.
“Todavía hay ecos de esos despidos, no hay duda”, dijo Frenk en una entrevista anterior. “Pero creo que la mayoría de las personas que están allí ahora están increíblemente comprometidos y dedicados”.
Desde que asumiera la presidencia en UM, Frenk nombró a Steven Altschuler como nuevo director de la rama médica de la universidad, UHealth, y supervisó una reorganización de parte del personal de la escuela de medicina.
El presidió asimismo sobre un enfrentamiento de intenso interés local: el despido de Al Golden de entrenador principal del equipo de football Hurricanes en octubre y la contratación de su famoso reemplazo, el ex entrenador de la Universidad de Georgia Mark Richt.
En su discurso inaugural, Frenk anunció asimismo una donación a la par de las dos mayores donaciones en la historia de UM: $100 millones de la familia Miller para la escuela médica, y $100 millones de la Fundación Instituto de Investigaciones de Diabetes.
La donación del matrimonio Frost a UM tiene lugar cuando un nuevo museo privado que lleva su nombre trata de conseguir una transfusión de fondos fiscales del Condado para terminar la construcción de su proyecto de $275 millones en la costa de Miami.
Los Frost prometieron una donación de $45 millones al que antes se llamaba Museo de Ciencias de Miami y se llama ahora el Museo de Ciencias Phillip y Patricia Frost. El museo privado ya ha recibido $165 millones en fondos de construcción de dinero prestado ligado a los impuestos condales a la propiedad.
El alcalde Carlos Giménez dijo que él usará un subsidio operativo de $4 millones planeado para el museo para, en lugar de eso, pedir prestados otros $45 millones. Otro plan incluye usar un distrito fiscal especial de Miami dedicado a terminar con la pobreza en la ciudad para subsidiar el Frost y otras instituciones culturales vecinas.
Los Frost, quienes ya están entre los principales donantes de UM, han donado mucho más que cualquier otro al museo de ciencias, aparte del Condado Miami-Dade mismo. El mayor donante privado que le sigue en los materiales de publicidad del museo es la Fundación John S. y James L. Knight, con $10 millones.
Giménez y directivos del museo culpan de los problemas de financiamiento tanto a la subida de los costos de construcción como al hecho de que las donaciones privadas no se corresponden a las necesidades del museo.
En su discurso, Frenk no reveló para qué se usarían los fondos de los Frost, más allá de “una importante iniciativa nueva para apoyar ciencias e ingenierías básicas y aplicadas”. Dijo que se daría a conocer más detalles en unos meses. Directivos de prensa de la universidad dijeron que no podían dar detalles. Los Frost –de los cuales el esposo ganó miles de millones en inversiones de salud– ya cuentan en la universidad con una escuela de música que lleva su nombre.
Frenk dio los detalles generales de los planes para su mandato a la cabeza del segundo empleador privado en tamaño de Miami-Dade (después de Baptist Health South Florida, su rival en la industria de los hospitales del condado). Prometió un nuevo esfuerzo para poner a UM a la cabeza de las investigaciones para combatir el aumento del nivel del mar. El prometió crear otros 100 puestos financiados en un claustro de alrededor de 3,000 profesores, y más esfuerzos para promover la diversidad en el recinto escolar. Frenk añadió que buscaría más fondos de becas y asistencia para una universidad donde la matrícula sola cuesta alrededor de $44,000 al año.
“Aunque es posible que eso tome tiempo”, dijo Frenk, “me comprometo a reforzar la ayuda financiera para que cubra el 100 por ciento de las necesidades estudiantiles”.
Los reporteros del Miami Herald Daniel Chang y Christina Veiga contribuyeron a este reportaje.
Esta historia fue publicada originalmente el 29 de enero de 2016 a las 10:36 p. m. con el titular "UM recibe donación millonaria y da bienvenida a presidente."