Sur de la Florida

Jueza decidirá cuánto deben pagar ex policías de Lauderhill acusados de violación

Franklin Hartley y Thomas Merenda
Franklin Hartley y Thomas Merenda Miami

Dos agentes de la Policía de Lauderhill que fueron despedidos y son objeto de una demanda en un tribunal federal sabrán dentro de poco cuánto dinero deberán pagar por daños y perjuicios a dos mujeres que afirman haber sido violadas por los policías cuando estaban de servicio.

En una audiencia cerrada al público celebrada esta semana en Miami, las dos mujeres, identificadas solamente como Jane Doe 1 y Jane Dow 2, declararon ante la jueza federal de distrito Kathleen Williams sobre la noche en que un policía de Lauderhill las detuvo, las llevó a un lugar oscuro detrás de un negocio cerrado, y una vez allí llegó otro policía y ambos las agredieron sexualmente.

La información que aportó el localizador electrónico de los autos de los dos agentes respalda lo dicho por las mujeres. El incidente ocurrió detrás de un taller de neumáticos de Commercial Boulevard en mayo del 2012 que estaba cerrado. La agresión sexual duró más de 90 minutos, según la demanda federal.

Williams ya había determinado con anterioridad que como Franklin Hartley, de 36 años, y Thomas Merenda, de 37 años, no tenían representación legal ni respondieron de ninguna forma a los cargos, las alegaciones debían aceptarse como verdaderas. Los ex policías no tuvieron abogados que los representaran en la audiencia del miércoles.

La jueza escuchó los argumentos de ambas víctimas y deberá decidir qué cantidad de dinero les corresponde debido a los daños sufridos por la agresión, por la angustia emocional intencional y las violaciones de sus derechos civiles.

Las mujeres habían solicitado poco más de $3 millones, dijo Greg Lauer, abogado de ambas, antes de la vista. La jueza no ha tomado ninguna decisión al respecto, según documentos judiciales.

Antes de la violación de que son acusados, Hartley, vecino de Margate, llevaba trabajando cinco años de policía, mientras Merenda, de Sunrise, tenía 11 años en el departamento.

Hartley y Merenda también enfrentan cargos penales en un tribunal estatal por el mismo incidente. Anteriormente se habían declarado inocentes en un tribunal de circuito de Broward de los cargos que se les imputan.

Antes que la audiencia comenzara a las 10 de la mañana, Williams ordenó cerrar la sala, de manera que un reportero del diario Sun Sentinel y dos abogados que representan al gobierno municipal de Lauderhill tuvieron que salir.

Ni Hartley ni Merenda pudieron ser localizados para pedirles comentarios.

Según la demanda, las mujeres fueron detenidas por Hartley en la ventanilla de un Taco Bell en Tamarac momentos después de salir a las 4 de la madrugada del club de desnudistas Vegas Cabaret en Lauderhill.

Hartley le ordenó a las mujeres, que entonces tenían 29 y 31 años, respectivamente, que lo siguieran. Las condujo a la parte de atrás de una tienda de neumáticos en el 7300 W. Commercial Boulevard. Poco después llegó Merenda, alega la demanda.

Hartley amenazó con arrestar a Jane Doe 1 si no le hacía el sexo oral. Poco después la violó sobre el capó de su auto patrullero. Los investigadores encontraron su ropa interior en el lugar de los hechos.

Entretanto, Merenda “se enfrascó con Jane Doe 2 en extrañas conversaciones sobre su familia, esposa y problemas maritales”.

Después de violarlas, en la demanda se alega que ambos agentes intercambiaron a las mujeres y les tocaron los senos y las partes íntimas. También obligaron a Jane Doe 2 a golpear a Merenda en los genitales para satisfacer su aparente fetichismo por el dolor.

Los dos policías dejaron libres a las mujeres a las 6 de la mañana, volvieron a la estación y terminaron sus turnos de trabajo a las 6:30. La información del localizador electrónico de los autos patrulleros indica que permanecieron detrás del taller durante más de 90 minutos.

En agosto del 2013 se presentaron cargos penales contra ambos agentes. En octubre del año pasado, la jueza de circuito de Broward que tiene a su cargo el caso fustigó a Hartley por llamar a Jane Dpe al restaurante donde trabaja.

Como Hartley infringió las condiciones de su libertad bajo fianza al llamar a la mujer, la jueza le ordenó llevar puesta una tobillera electrónica de vigilancia y le ordenó que permaneciera bajo arresto domiciliario. Sólo podrá salir de su casa para ir a trabajar y algunas otras actividades.

El fiscal estatal Ryan Kelley dijo que después que Hartley llegó a Miami el miércoles, el Servicio Federal de Alguaciles habló con él.

Kelley agregó que en la actualidad su despacho “está investigando las acciones de Hartley el miércoles por la mañana”.

Esta historia fue publicada originalmente el 4 de febrero de 2016, 1:49 p. m. with the headline "Jueza decidirá cuánto deben pagar ex policías de Lauderhill acusados de violación."

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