Sur de la Florida

Gatos, perros, ancianos y mucha suciedad en hogar de ancianos de Homestead

El exterior del hogar de ancianos no daba indicaciones de lo que sucedía en su interior.
El exterior del hogar de ancianos no daba indicaciones de lo que sucedía en su interior. cjuste@miamiherald.com

Las señales de alarma en el hogar de vida asistida de Homestead comenzaron justo después de que una anciana, apestando a orines, escapara de la casa e hiciera señales de auxilio a un chofer.

No había comido ese día, dijo, pero lo peor de vivir en el Alita y John Haran ALF era no poder respirar por el intenso hedor que impregnaba la instalación, le dijo a la policía.

Cuando los agentes llegaron, encontraron a otra mujer acostada en un colchón empapado en orina, heces de animales en los pisos y un agujero en la pared donde había reventado una tubería de agua. En la propiedad se encontraron 48 gatos y 16 perros, pero tal vez el descubrimiento más alarmante fue hecho en el congelador: los cadáveres de una docena de gatos.

En cuestión de horas, las autoridades municipales clausuraron el hogar, trabajadores sociales trasladaron a cuatro residentes de la tercera edad, y la propietaria de 73 años, Eileen “Chea” Haran, fue acusada de cuatro cargos de abandono de ancianos, un caso que dejó pasmados a todos, incluso a la policía.

“¿Por qué demoraron tanto?”, dijo el vecino de al lado, Mario Rivera, de 64 años. “Nadie ha hecho nada al respecto. Todo el mundo se queja. Me irrita”.

La detención de la enfermera militar retirada el pasado 3 de febrero ha provocado una creciente investigación por parte de la policía de las docenas de incidentes reportados durante más de una década con los frágiles ancianos de ese hogar.

Una y otra vez, defensores de los ancianos y la policía han encontrado deterioro e inseguridad en las instalaciones, incluyendo episodios de personas que salen de la casa y les suplican a los vecinos que llamen a la policía porque afirmaban estar siendo víctimas de abusos.

Haran, veterana de la Marina de Guerra conocida como “la mujer de los gatos” en las “Villages of Homestead”, dijo al Miami Herald que siempre ha tratado a sus residentes con respeto y nunca ha hecho daño a nadie. “Usted puede hablar con personas que han vivido aquí, y ellos le dirán que la pasaron muy bien”, dijo, antes de referir todas las preguntas a su abogado. En su oficina de Miami, Arthur Spiegel declinó hacer comentarios. Haran, que fue puesta en libertad bajo una fianza de $20,000, se espera que sea instruida de cargos el próximo 4 de marzo.

El caso contra la veterana de la marina, que también opera un centro de rescate de animales en la propiedad, representa uno de los primeros encausamientos en años contra un propietario de hogares de vida asistida (ALF, en inglés) en Miami-Dade bajo cargos delictivos, y el primero en que se clausura una instalación de este tipo debido a las condiciones en su interior .

En dos ocasiones, desde el 2007, las agencias estatales encontraron la casa sucia y peligrosa para las personas de edad avanzada –encontraron 69 gatos y 10 perros en la propiedad hace tres años–, pero en ambas oportunidades se le permitió mantener sus puertas abiertas. Pero los agentes estatales prohibieron que hubiera allí nuevos residentes solo después de que la policía allanara la propiedad este mes y que los inspectores de cumplimiento de códigos dijeran que era inhabitable.

“Es repugnante”, dijo la vecina Jennifer Allen, quien llamó a la policía después de que una anciana saliera de la casa y llamara a su puerta el año pasado pidiendo ayuda. “¿Cuántas veces le van a dar un chance? Va a tener siempre a los ancianos sufriendo.”

La policía afirma estar aún examinando los sucesos que llevaron al cierre temporal de la instalación, incluyendo la construcción ilegal de varios cobertizos en la parte trasera de la casa, con unidades de aire acondicionado, donde Haran mantiene decenas de gatos y perros que recoge en Miami-Dade. La policía también encontró pilas de jaulas de los animales.

Los perros ha sido recogidos por los servicios animales de Miami-Dade, pero la policía dice que no sabe qué pasó con los gatos, porque la mayoría andaba correteando por toda la casa y el jardín. “No podía con los gatos”, dijo el sargento. Jorge Cruz, el investigador principal. “Estaban en la casa, en las afueras. Por todas partes”.

Rivera dijo que él y otros vecinos han llamado al condado por años por causa del hedor, pero no consiguieron ayuda. Algunas mañanas, él dijo que tiene que limpiar las heces de los animales en su propio patio.

Haran, que dirige Helping Hands, se negó a hablar sobre los cadáveres de gatos metidos en el congelador detrás de la casa, pero Rivera dijo que ella le dijo que preserva los felinos después de muertos para enterrarlos más tarde en un lugar alejado.

La policía aún examina tres docenas de llamadas el 911 para que acudieran a la casa hechas a partir del 2006, incluidas las respuestas a dos asaltos, tres robos y una docena de altercados. En noviembre, una anciana salió de la casa y no regresó en dos días.

El jefe de policía, Al Rolle, dijo que los investigadores verían todos los casos. “Se trata de la seguridad de las personas de edad avanzada”, dijo. “Muchas veces uno sale a atender una llamada, habla con alguien, pero no sabe todo lo que pasó. Quiere estar seguro de que no se pasó nada por alto”.

Los esfuerzos de los funcionarios de Homestead por cerrar el ALF siguen a años de inspecciones por parte de los reguladores estatales, quienes hace ocho años llamaran la atención sobre la inseguridad.

Una investigación del Miami Herald publicada en el 2011 encontró que la Agencia para la Administración Sanitaria (AHCA, por sus siglas en inglés), que supervisa las ALF en Florida, permitió seguir abiertas a decenas de casas, a pesar de las condiciones que ponen en peligro a los frágiles residentes. En cinco años, al menos 70 murieron a causa de abusos o negligencias. Aproximadamente una persona al mes como promedio.

Brian Lee, que fuera el supervisor del programa “ombudsman” del Departamento de Asuntos de Ancianos que defiende a las personas mayores, dijo que el estado podría haber impuesto restricciones más severas a la casa en varias ocasiones, especialmente después de que se descubriera que la instalación tenía una doble función como un centro de rescate de animales.

“Estaban plenamente conscientes de que había un problema”, dijo. “Fue necesaria una agencia ajena (la policía de Homestead) que ni siquiera tiene la responsabilidad principal del control de los hogares de vida asistida para hacer el trabajo que el estado debería haber hecho”.

En una declaración preparada para el Herald, AHCA se defendió, diciendo que la licencia de la instalación no fue renovada después de la inspección del 2007, y que no se le permitió reabrir el hogar hasta luego de que pasara una nueva inspección en 2012. “Me satisface que la AHCA haya tomado diversas medidas para cerrar esta instalación”, dijo Elizabeth Dudek, secretaria de AHCA.

Sin embargo, según muestran los récords, la casa siguió abierta dos años más después de la inspección del 2007, que consideró a la casa un lugar peligroso. Después de que la nueva licencia fuera aprobada en el 2012, los inspectores fueron advertidos una vez más por otra agencia estatal al año siguiente, de que la casa estaba deteriorada y era peligrosa.

Durante esa visita, un defensor del pueblo del Departamento de Asuntos de Personas Mayores encontró un “olor desagradable [es decir] intolerable” en el hogar y a un residente en ropas harapientas, húmedas y descalzo. Durante una visita de seguimiento dos meses más tarde, la casa aún no estaba limpia. “El olor de las heces era repugnante”, dijeron los agentes.

James Musarra, que en una ocasión alquilara un cuarto de la casa, dijo que le tomó tres años eliminar las cucarachas que se habían adueñado de parte de la casa, lo que se había vuelto intolerable. Estaban en el suelo, las paredes, los muebles de mimbre, incluso debajo de la cama de una frágil mujer. “Todavía recuerdo que ella me dijo que mientras dormía, le corrían sobre el cuerpo”, dijo.

Musarra dijo haber visto las dos facetas de Haran: una persona que cuida de los animales, pero a la que le cuesta trabajo llevarse bien con la gente. Ella le contó de cómo en una ocasión cargaba a uno de sus gatos que agonizaba. “Con frecuencia pensé que ella cuidaba mejor a sus animales”, dijo

La policía dijo que quieren que el ALF quede cerrado de forma permanente. Pero como Haran ha limpiado la casa, la ciudad ha levantado la orden de clausura. Además, la prohibición del estado es una medida temporal, lo que allana el camino para lo que pudiera ser una batalla por reabrir la instalación.

El sargento Cruz de Homestead dijo que los investigadores se vieron obligados a tomar decisiones críticas cuando entraron en la casa hace tres semanas. El hecho de que el oficial –un veterano que enfrenta a menudo peligrosas escenas de un crimen– se viera obligado a usar una máscara para respirar en la instalación era una de las razones por las que la policía notificara a los trabajadores de casos para que retiraran rápidamente a los frágiles ancianos. “El olor”, enfatizó, “era insoportable. Di 20 o 30 pasos hacia adentro y tuve que dar la vuelta y salir”.

Cuando la policía subió las escaleras encontró comida descompuesta en un refrigerador, un baño con salideros que mojaban los pisos superiores y peligrosas extensiones eléctricas por el pasillo. En el mostrador de la cocina había montones de heces de perros y gatos, además de platos sucios.

Debido al caso, el Departamento de Ancianos, que se encarga de verificar la seguridad de los residentes, ahora trata de cambiar las regulaciones para los propietarios de las ALF sobre las jaulas de mascotas.

Lee dijo que no hay razón para hacer cambios a las regulaciones. Dijo que el estado debe imponer penas más severas cuando encuentra problemas críticos. En lo que respecta a Haran, Lee dijo que no debió mezclar tantos animales con la gente. “En lugar de rescatar animales, tiene que rescatar a sus residentes”, dijo.

Esta historia fue publicada originalmente el 27 de febrero de 2016, 8:53 p. m. with the headline "Gatos, perros, ancianos y mucha suciedad en hogar de ancianos de Homestead."

Artículos relacionados el Nuevo Herald
Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA