Sur de la Florida

En Miami se destapa plan para crear nueva red de narcotráfico desde Colombia

Agente de la DEA encapuchado resguarda un cargamento de cocaína interceptado por agentes aduanales dentro de un envío de asfalto procedente de Venezuela.
Agente de la DEA encapuchado resguarda un cargamento de cocaína interceptado por agentes aduanales dentro de un envío de asfalto procedente de Venezuela. Miami Herald

Un viaje a Colombia en enero, por parte de un informante del gobierno, ayudó a los agentes federales a descubrir un plan para crear una nueva red ilegal de contrabando de cocaína y heroína que involucraba a individuos en América del Sur, México, Miami y Nueva York, de acuerdo con documentos del Tribunal Federal.

El viaje del 18 de enero a Cali, una ciudad a 187 millas al suroeste de Bogotá, la capital colombiana; condujo a la eventual detención de cuatro personas, en Miami y Nueva York, a principios de febrero. Éstas luego fueron acusadas de conspiración para distribuir cocaína y heroína, según los registros de la corte.

Los acusados –Tatiana Becerra-Zúñiga, de 28 años; Fernando Rodríguez, de 45 años; Diego Castro, de 43 años; y su esposa Sirley Castro, de 33 años– están ahora en espera de ser enjuiciados después de ser instruidos de cargos y declararse inocentes. El caso es parte de la continua guerra del gobierno federal contra el narcotráfico que también involucra cooperación con las autoridades colombianas.

La Agencia de Lucha Contra las Drogas (DEA) no respondió a un mensaje de correo electrónico y la mayor parte de los abogados de la defensa tampoco pudieron ser contactados.

Pero el abogado de Rodríguez, Joel DiFabio, dijo: “Estoy seguro de que después de una investigación exhaustiva de los hechos y de las alegaciones, se hará evidente que el señor Rodríguez no es el narcotraficante experimentado descrito en la denuncia penal”.

El caso fue expuesto en detalle en la denuncia penal presentada por un agente especial de la DEA en la corte federal de Miami.

Como lo explica la denuncia, durante la semana del 18 de enero, un informante de la DEA viajó desde Miami a Cali para reunirse con Becerra-Zúñiga y algunos asociados en el marco de un plan para traer cocaína desde Colombia.

Becerra-Zúñiga le dijo al informante, descrito en la denuncia como fuente confidencial o Confidential Source (CS), que tenía clientes en Nueva York y México dispuestos a comprar la cocaína.

Cuando el informante le dijo a Becerra-Zúñiga que tenía 150 kilos de cocaína disponibles en Miami, esta dijo que sus clientes en Nueva York estarían interesados en comprar la droga, según la denuncia de la DEA.

“El CS dijo que si los clientes de Becerra-Zúñiga compraban montos importantes de drogas, el CS estaría dispuesto a invertir una porción de los ingresos en una próxima transacción de hasta 500 kilos de cocaína”, dice la denuncia.

A continuación, Becerra-Zúñiga se ofreció a llevar el dinero a Cali desde Miami después de la transacción, según la denuncia.

El informante y Becerra-Zúñiga permanecieron en contacto durante ese tiempo, y el 29 de enero, esta voló al Aeropuerto Internacional de Miami (MIA), donde fue recibida por el informante, bajo la vigilancia de agentes de la DEA, según la denuncia.

Los dos fueron a comer a un restaurante donde discutieron la transacción, dice la denuncia. Durante la conversación, Becerra-Zúñiga reveló el informante que sus clientes en Nueva York se dirigían a Fort Lauderdale para cerrar el trato, según la denuncia.

En ese momento, según la denuncia, el informante y Becerra-Zúñiga fueron a Fort Lauderdale a recibir a los visitantes a quienes registros de la corte identificaron como Rodríguez y el matrimonio formado por Diego y Sirley Castro.

Los cuatro fueron entonces a una cafetería en Hollywood para continuar las negociaciones, dice la denuncia.

Rodríguez dijo al informante, según la denuncia, que iba a pagar por las drogas después de que estas fueran entregadas debido a que su dinero estaba “atado” en Santo Domingo, la capital de la República Dominicana.

Diego Castro reveló al informante que el grupo repartía la cocaína a sus clientes a través de un servicio de limusinas en Nueva York, hasta 25 kilos a la vez, según la denuncia.

Rodríguez, a continuación, preguntó al informante si tenía acceso a heroína porque también estaba interesado en comprar esa droga, según la denuncia.

Eventualmente, el informante y sus visitantes acordaron un trato que involucraba 10 kilos de cocaína a un precio de $26,000 por kilo y un kilo de heroína a un costo de $46,000, más una cuota de entrega de $1,000, según la denuncia.

El 1ro de febrero, Becerra-Zúñiga dijo al informante que Diego Castro viajaría a Nueva York para asegurar $100,000 como pago inicial para solidificar el acuerdo, según la denuncia.

El informante dijo que uno de sus asociados, en realidad un agente encubierto de la DEA, recibiría el dinero en Nueva York, según la denuncia.

Una vez que el dinero fue pagado, el informante se reunió con Becerra-Zúñiga, Rodríguez y Sirley Castro en el centro comercial Dolphin Mall el 2 de febrero y les dijo que tenía la droga en su vehículo, según la denuncia, que explicaba que no eran narcóticos de verdad.

Después de que el grupo inspeccionó el contenido de tres bolsas en el vehículo, cada uno agarró una de las bolsas y comenzó a alejarse, dice la denuncia.

Fue en este momento que los acusados fueron arrestados.

Siga a Alfonso Chardy en Twitter: @AlfonsoChardy

Esta historia fue publicada originalmente el 7 de marzo de 2016, 7:14 p. m. with the headline "En Miami se destapa plan para crear nueva red de narcotráfico desde Colombia."

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