Sur de la Florida

Padres exigen el derecho a jugar de sus hijos en las escuelas de Miami-Dade

Jedidiah Jeune (der.) se une a sus compañeritos de kinder en la escuela David Lawrence Jr. Primary Learning Center de North Miami en hacer una de las rutinas de GoNoodle en internet.
Jedidiah Jeune (der.) se une a sus compañeritos de kinder en la escuela David Lawrence Jr. Primary Learning Center de North Miami en hacer una de las rutinas de GoNoodle en internet. mhalper@miamiherald.com

Petra Christie se detuvo una mañana en la escuela primaria Sunset para dejar a su hija. Pudo ver el familiar patio de recreo de la escuela, un tobogán de plástico, una pared para escalar y árboles frondosos.

Mientras le daba un vistazo al patio, la niña de primer grado le dijo de repente: “Nunca lo usamos”.

“Ella nunca sale al patio de la escuela”, dijo Christie. “Yo le dije algo como:, “Caramba, ¿cuándo es que sales a pasar el rato?’ ”

¿Recuerdan el receso? ¿El de correr a toda velocidad, colgarse de las barras, excavar en la tierra? En algunas escuelas casi ha desaparecido. En otras está tomando un estilo del siglo 21, con sesiones de danza bajo techo dirigidas por una pantalla interactiva, o de yoga al lado de los pupitres en vez del aire fresco y espacios abiertos.

Después que un intento de hacer el receso obligatorio no prosperó este período de sesiones en la Legislatura estatal, los padres de Miami-Dade luchan por el derecho de sus niños a jugar a la antigua. Una petición que lanzaron madres locales en Change.org ha reunido más de 6,200 firmas en el sur de la Florida y otras regiones. Lo que exigen son 20 minutos de receso diario para los estudiantes de primaria y kinder.

“Los niños necesitan el receso”, dijo Paula Zelaya, cuyo hijo cursa el primer grado en la escuela charter Downtown Doral, dirigida por el distrito. “Creo que es mejor si tienen un espacio para relajarse”.

Algunos estados, como Hawai, requieren el receso de forma legal. Florida no es uno de ellos, a pesar de la apasionada solicitud de este año de las madres de las áreas de Tampa y Orlando. Sin embargo, el Distrito Escolar de Miami-Dade, el cuarto mayor en el país, destaca que ya tiene un receso obligatorio de por lo menos dos veces a la semana.

“Tratamos de ayudar de forma integral al niño”, dijo la portavoz del distrito escolar, Daisy González-Diego.

Pero los padres de estudiantes aburridos y estresados dicen que eso no se cumple siempre y aunque es la norma,y que incluso cuando es la política, simplemente no es suficiente para los niños.

“Los adultos tenemos un descanso. Un descanso para hablar con nuestros compañeros. Un descanso para ir a almorzar. Un descanso para hacer una llamada. Así que ¿por qué los niños no tienen un descanso?”, preguntó Mary Padilla, cuya hija cursa el segundo grado en la primaria Phyllis Ruth Miller.

Una recomendación de la Comisión Asesora de Bienestar del distrito para hacer del receso algo diario ha quedado a consideración de la burocracia del sistema escolar. La recomendación también puede cambiar la definición de receso para incluir “recesos cerebrales” breves que se integren a la jornada escolar. Es una tendencia en todo el país que los niños hagan ejercicios rápidos entre clases, pero esto podría no ser suficiente para los padres que piden un receso no estructurado que no sea bajo techo.

El receso es mucho más que el juego de los niños. Sus beneficios físicos, sociales y cognoscitivos se han establecido desde hace mucho, según la Academia de Pediatría de Estados Unidos. Pero el receso se ha reducido mucho a lo largo de los años. Más pruebas estandarizadas, más exigencias académicas incluso para los estudiantes más pequeños y el temor a lesiones mantienen a los niños bajo techo.

“Los niños sufren con lo que hacemos en este momento”, dijo Joan Almon, cofundadora de Alianza para la Niñez, un grupo nacional de investigación y defensa. “Esencialmente, los niños necesitan jugar. Es una parte vital de su desarrollo”.

Los niños en un receso emplean más el tiempo en actividades físicas vigorosas que en clases estructuradas de educación física, 21 por ciento del período de receso contra 15 por ciento del tiempo de clases, según un estudio. También aprenden a socializar y eso les sirve para toda la vida, como aprender a enfrentar los conflictos cuando debaten un mal arbitraje en un deporte. Los niños también aprenden mejor cuando tienen la oportunidad de jugar: varios estudios han concluido que con un receso los estudiantes tienden a mantenerse la atención en una actividad dada y pueden mejorar sus resultados escolares.

A pesar de los beneficios académicos, las escuelas estadounidenses han ido reduciendo el receso a favor de aumentos en las calificaciones y una instrucción más rigurosa. Desde el 2002, cuando las leyes federales de educación abrieron una nueva era de pruebas, 20 por ciento de las escuelas redujo el receso, según un informe del 2008.

Mientras tanto, las exigencias escolares aumentan. A lo largo del país, numerosos estados han adoptado normas más difíciles de cumplir. El kinder se ha convertido esencialmente en el nuevo primer grado, concluyó un estudio reciente, en el que se espera que los alumnos aprendan a leer más temprano que nunca.

Los maestros en Miami-Dade también sienten la presión de incluir material más denso y difícil en la jornada escolar.

“No tenemos suficientes horas de clases”, dijo Karla Hernández-Matx, presidenta electa del sindicato United Teachers of Dade. “Es realmente difícil que tengamos que poner a nuestros niños en ese ambiente porque deseamos enseñar de forma integral”.

Las madres detrás de la presión en Miami-Dade para un receso diario solicitan específicamente un tiempo de juego no estructurado, preferiblemente al aire libre, que no sea un sustituto de la educación física, según la petición en Internet. La ley estatal requiere 150 minutos de educación física a la semana en una escuela primaria, un semestre al año en la escuela intermedia y sólo un crédito en la escuela secundaria (e incluso eso puede hacerse en Internet).

Las madres de la la petición, a quienes no se pudo contactar para que comentaran al respecto, quieren que el distrito exija a las escuelas que programen un tiempo para el receso, justo como el que tienen para el almuerzo. Eso podría hacer más difícil que los maestros y el director lo eviten.

Los padres han luchado anteriormente contra esto. El distrito aprobó su política de receso en el 2005, después de una campaña de base similar.

Funcionarios del distrito escolar dijeron que dejan a los maestros y directores el cumplimiento de las normas sobre el receso, y que cualquier cambio a las reglas tendrá que tomar en cuenta la variedad de edificios escolares y programas académicos en más de 200 escuelas primarias e intermedias del condado.

Cuando el distrito aprobó su norma de receso en vigor, en una encuesta interna entre directores y maestros, más de una cuarta parte de los que respondieron dijeron que sería difícil implementar el receso.

“El maestro tiene que estructurarlo como parte de la forma en que organiza sus clases. Por eso es muy difícil de implementar en todo el distrito”, dijo González-Diego, la portavoz del distrito escolar.

Siga a Christina Veiga en twitter: @cveiga

Esta historia fue publicada originalmente el 28 de marzo de 2016, 8:43 p. m. with the headline "Padres exigen el derecho a jugar de sus hijos en las escuelas de Miami-Dade."

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