Sur de la Florida

Miami-Dade, centro de la trata de personas

“La trata de personas puede darse en cualquier lugar, le puede pasar a cualquiera y traspasa todas las áreas económicas’, explican los expertos.
“La trata de personas puede darse en cualquier lugar, le puede pasar a cualquiera y traspasa todas las áreas económicas’, explican los expertos. Getty Images/iStockphoto

Es más fácil, y menos estresante, vender a una persona que un kilo de cocaína. La trata de personas está ya considerada como la esclavitud moderna. No se necesita cruzar una frontera para traficar con una persona. No hay ciudad ni vecindario en el sur de la Florida que se escape de la indignante trata de personas, desde las metrópolis con un mayor nivel adquisitivo como Coral Gables, Miami Beach y Hallandale hasta las más humildes como Homestead, centro neurálgico del tráfico laboral.

“Muchas cosas pasaron cuando estuve con mi traficante, pero diría que lo peor fue la tortura”, comenta la miamense Diane Owsley, sobreviviente de este tipo de trata, que tenía 10 años cuando su padre alcohólico abandonó el hogar familiar por otra mujer.

El sur de la Florida es uno de los principales puntos de acceso en la nación para el tráfico interno de menores. Uno de cada tres adolescentes en la calle acaba en la prostitución en 48 horas.

“La trata de personas puede darse en cualquier lugar, le puede pasar a cualquiera y traspasa todas las áreas económicas. No hay un lugar específico”, explica Mary Andrews, directora de Stop Sex Trafficking Miami y programas de prevención de la violencia de The Women’s Fund of Miami-Dade County, en una reunión con estudiantes de Miami Dade College en el recinto de Kendall. “Pueden agarrar a nuestros hijos y transportarlos dentro del condado porque Miami-Dade es enorme. A tu hijo lo pueden llevar a Miami Gardens, ahí al lado, y no encontrarlo nadie”.

La mayoría de los jóvenes y, también de los adultos, no distingue entre la trata de personas, un crimen contra una persona sin cruzar una frontera basado en la explotación involuntaria, y el tráfico de personas, crimen cometido al cruzar una frontera de forma voluntaria basado en el transporte de personas.

Aproximadamente, 300,000 niños están en riesgo de ser víctimas de explotación comercial y sexual en EEUU (Commercial Sexual Exploitation of Children, CSEC). La media de edad de un niño víctima de entrar en la prostitución en este país es de 12 años en las niñas y 11 en los niños.

Según el Departamento de Justicia de EEUU, Miami está clasificada entre las primeras cinco ciudades en tráfico de sexo y Florida es la tercera en trata de personas a nivel nacional después de California y Texas.

En el 2015, en Fort Lauderdale 99 niños fueron víctimas. De estos, 69 proceden de la comunidad regular, es decir, no pertenecían ni al sistema del departamento juvenil ni a vecindarios pobres o comunidades en riesgo. De hecho, algunos de sus padres eran abogados y policías.

Florida tuvo 324 casos y más de 1,400 llamadas telefónicas en el 2014, según el Centro Nacional de Recursos y Tráfico (NHTRC).

Owsley afrontó sola sus problemas de dislexia, lectura, dificultades escolares y falta de autoestima. Su madre trabajaba todo el día. Al poco tiempo de conocer a un muchacho en internet, a este le diagnosticaron diversas enfermedades mentales. El médico advirtió a Owsley que debía apartarse de él porque imaginaba matarla. Ese mismo día nada más llegar a casa la secuestró.

“Hice todo lo posible por escapar. Me causó un enorme dolor físico y emocional. No tuve la oportunidad de salir corriendo, no pude ir a casa porque me apartó de allí y me llevó a su territorio. Acabé en las calles y nunca pensé mal de nadie, así fue como este hombre llegó a mí”, recuerda Owsley, quien ahora ayuda a otras víctimas.

Owsley empezó a confiar en su traficante cuando este le dijo que la ayudaría a encontrar un lugar donde estar. Estuvo durante dos años en una habitación sola con un colchón en el suelo sin nada para cubrirse. Y los hombres entraban en su habitación día tras día y un mes tras otro.

“Le pedí ayuda a una chica que vino, pero también era una víctima. Decía que trabajaba para su “papa” y trataba de reclutar a otras chicas; era también una traficante. Ella me dijo que me podía ayudar, que fuera con ella que todo iría bien. Fuimos a otro lugar, a otra habitación con alguien más y entonces conocí al siguiente traficante”, narra Owsley, todavía con la emoción en la voz y sin rencor hacia esa otra joven, también una superviviente.

Durante aquella captura otro hombre la raptó. “Solo pude rezarle a Dios para que me ayudara. Me arrodillé, junté las manos y le dije que no lo resistía un día más que, por favor, me ayudara a salir de allí. Vi a tres hombres mirándome y me dijeron que eran mis vigilantes y que nos íbamos. Y corrí. No sé dónde era el lugar, ni quien más estaba allí, pero corrí”, asegura Diane.

Debido a los prejuicios de la sociedad contra la prostitución, la trata de personas se ha convertido en un problema difícil de entender y resolver. “Estamos arrestando a las víctimas en lugar de a los traficantes y proxenetas”, explica Victor Williams, agente especial a cargo en Miami del Departamento de Investigaciones de Seguridad Nacional (Department of Homeland Security Investigations).

“Cuando uno escucha sobre prostitución piensa que alguien está tomando una decisión, que lo ha elegido voluntariamente”, continúa Williams. “Culturalmente, nos han enseñado a pensar así porque este es un mundo de hombres. Hasta ellas mismas piensan que son culpables. Pero no es así, están ahí por coerción y a la fuerza. Todos tenemos que cambiar la forma de pensar al respecto, incluso los especialistas, y apoyar a todas las víctimas. Además, la ley está de su parte”,

Williams coordina un grupo de trabajo de trata de personas en el sur de la Florida desde principios del 2011. “Al final, la trata de personas se da cuando se explota la vulnerabilidad de la víctima”.

Todas las víctimas tienen un denominador común: un día salieron de casa y conocieron a la persona equivocada. Unas son captadas en las escuelas o campus universitarios, otras en páginas de chat o que ofrecen trabajo en la internet.

Cómo atraen a las víctimas

“No deberíamos conocer en internet o en la calle a gente que no conocemos”, aconseja el agente especial Williams.

El modus operandi de los traficantes casi siempre es el mismo. En los campus estudiantiles, observan a los estudiantes que siempre están solos durante largos periodos hasta hacerse amigos de ellos. En internet, todo empieza en chats con una oferta de venir a trabajar a Miami: “Gana dinero en un bar o cantina, en agencias de modelo o viajes, de baby sitter, en masajes o clubes de stripper”, y les advierten que en Miami esto no es ilegal. Ahí son atrapadas.

El Buró Federal de Investigaciones (FBI) alerta que las siguientes páginas de internet son muy peligrosas: Backpage.com, Eros.com, Myrebook.com, Cityvibe.com y Escort.com.

“Buscan en las escuelas secundarias, colleges y universidades a personas solas para explotar su vulnerabilidad. Cuando la encuentran las invitan a fiestas, les dan una bebida para que haga algo comprometido y hacerle una foto. Luego, chantajean con mostrársela a los padres o distribuirla en la universidad. Así de simple”, anota el experto.

El traficante sabe qué decir al principio para que su víctima se sienta muy bien. “Se llevan tan bien con ellos que los presentan a su familia y se hacen amigos. Pero era solo un plan, ahora ya saben dónde vive la familia y amenazan con matar a la familia si no hacen lo que les mandan”, relata el agente especial de Miami.

“Cuando un extraño da el por cien de atención probablemente ahí hay mucho más. Hay que ser conscientes”, señala Andrews, la directora del premiado documental sobre trata de personas Tricked.

El trabajo del agente especial Williams consiste ayudar a estas víctimas. La peor parte es cuando las conoce y éstas aseguran que todo está correctamente. “He dejado de tener expectativas. Uno espera que le pidan ayuda y siempre estoy pensando déjame saber, estoy aquí para ayudarte. Pero no es así porque no te lo van a decir. Tienen miedo por los años de abusos”.

Es tan grande el lavado de cerebro de las víctima que “de alguna manera tú sientes siempre que tienes que darle tu dinero y el te va a cuidar”, explica Diane. “La mente es muy frágil y fácil de manipular”, agrega Williams.

El traficante o proxeneta no trabaja, solo está alrededor de la víctima para que ésta le entregue todo el dinero. Además, se queda con la identificación personal de su víctima para que ésta no se escape.

Industria millonaria

La trata de personas es un negocio mucho más lucrativo que la venta de drogas o de armas. Cada víctima puede ser vendida en múltiples ocasiones. Es el segundo crimen en el mundo y está previsto que sea el primero, llegando a superar al narcotráfico, por la cantidad de dinero generado.

En el 2011 este negocio generó en el mundo $32 mil millones al año. En el 2015, $150 mil millones. La trata de personas genera $9.5 mil millones al año en EEUU, según las Naciones Unidas.

Un traficante obtiene entre $150,000 y $200,000 por niño al año. La media es de 4 a 6 niñas por proxeneta, según el Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados del Departamento de Justicia. Cada víctima se ve obligada a tener relaciones sexuales entre 20 y 48 veces al día, según Polaris Project, organización no lucrativa líder en la lucha mundial para erradicar la esclavitud moderna.

Homestead: los esclavos sin papeles

El tráfico de mano de obra es un gran problema en Homestead, según los expertos. El agente especial Williams asegura que, al contrario de la trata de personas, en el tráfico laboral “la mayoría son indocumentados; proceden de otros países, y los traficantes utilizan el estatus migratorio como trampa. Trabajan horas extras, les pagan menos y son sus esclavos. Los traficantes los amenazan con llevarlos a inmigración”.

El equipo de Williams detuvo a mediados de marzo en Homestead a dos personas relacionadas con la trata de personas y el tráfico laboral, pero los campesinos de la zona tienen miedo de las autoridades porque son esclavos sin papeles.

“La gente del campo no tiene que tenernos miedo. En este país, si eres víctima de tráfico sin papeles tienes tus derechos y los ayudamos a cambiar su estatus. No arrestamos a ningún campesino. No nos importa su estatus. Nos importa la trata de personas y que sea una víctima, el resto no es nuestro objetivo”, aclara Williams.

Todas las personas víctimas de la trata de personas están amparadas por la ley del 2000, que se cambió para ayudar a estas vulnerables víctimas.

Aumento de casos de tráfico

Se estima que hay fugitivos entre 30,000 a 40,000 adolescentes en Florida, un grupo extremadamente vulnerable a la explotación por parte de proxenetas o abusos en la industria del entretenimiento para adultos de la Florida.

El 75 por ciento de los menores de edad fugitivos en el país son forzados a abandonar sus hogares. La oficina fiscal del estado cuenta con más de 400 casos relacionados con el tráfico sexual.

Más de 300 niñas entre 11 y 17 años han recibido servicios directos a través de programas para la comunidad en el sur de la Florida. Los recursos son limitados pero están disponibles a través de diferentes organizaciones como Camillus House, que dispone de 16 camas, 8 de ellas disponibles en estos momentos.

La violencia sexual contra los hombres siempre ha sido culturalmente un tema tabú. El Departamento de Justicia ha estimado que los chicos representan al menos el 15 por ciento de las víctimas de tráfico sexual. Según estudios del 2015, ha aumentado el número de reportes y arrestos por esta causa. Y muchos hombres jóvenes realizan trabajos de fuerza.

El 20 por ciento de los jóvenes sin vivienda son identificados como LGBTQ (Lesbiana, gay, bisexual, transgénero) y el 10 por ciento de la población general de los jóvenes son identificados como LGBTQ. El 59 por ciento de los jóvenes LGBTQ sin techo han reportado ser víctimas en términos sexuales. El 33 por ciento de los jóvenes sin hogar heterosexuales han denunciado agresiones sexuales.

El 62 por ciento de estos jóvenes LGBTQ han cometido suicidio frente al 29 por ciento de los heterosexuales en la misma situación.

Nueva legislación para ayudar a las víctimas

Desde febrero del 2016, Miami-Dade exige la publicación de números de línea directa y recursos en los clubes de striptease, salones de mensajes, aeropuertos, centros de transporte y las empresas de entretenimiento para adultos.

Gracias a la propuesta de las comisionadas Rebeca Sosa y Daniella Levine Cava, desde el 8 de marzo de 2016 se aprobó por unanimidad la colocación de señales de sensibilización con los indicios de trata de personas en las instalaciones del Condado, como las estaciones de transporte (Metrorail, trenes, autobuses, metrobús), salas de emergencia, bibliotecas, parques, vestíbulos de edificios del gobierno, entre otros.

Algunos de los signos son, entre otros, la tendencia a escaparse, a huir, muchas veces no tienen historias consistentes sobre lo que pasa en sus vidas y a menudo se ve a personas sin maleta en los aeropuertos vigilando a la gente joven.

“Tengo la esperanza de que alguien que sufre de este terrible crimen va a ver uno de estos indicios y buscar ayuda”, dijo la comisionada Sosa.

En algunos lugares como Suiza es legal vender sexo, pero ilegal comprarlo. “Siguiendo este modelo, en Miami-Dade si las autoridades atrapan a un joven pagando por tener relaciones sexuales por primera vez, recibe una multa de $500. La segunda vez es un delito de segundo grado y la tercera uno de tercer grado más una penalidad de $5,000”, informa Williams.

El año pasado se produjo un cambio en la ley federal, ahora los jóvenes pueden ser condenados a un mínimo de 15 años por trata de personas.

El Departamento de Justicia ha identificado las 20 ciudades más peligrosas para la trata de personas: Houston, El Paso, Los Angeles, Atlanta, Chicago, Charlotte, Miami, Las Vegas, Nueva York, Long Island, Nueva Orleans, Washington, D.C., Filadelfia, Phoenix, Richmond, San Diego, San Francisco, St. Louis, Seattle y Tampa.

EEUU está considerado la fuente de abastecimiento de trata de personas del mundo. En total, hay más de 27 millones de personas esclavizadas por esta causa, más que en toda la historia. “Por eso es importante cambiar la forma en la que pensamos. EEUU y el mundo tiene que dejar de ver la prostitución desde el punto de vista masculino”, concluye el agente especial Williams.

Twitter: @IsabelOlmos

Para reportar trata de personas: 1-866-347-2423. Para obtener ayuda confidencial de una organización no gubernamental: 1-888-373-7888 o mensaje de texto 233733. www.dhs.gov/blue campaign. bluecampaign@hq.dhs.gov

Esta historia fue publicada originalmente el 29 de marzo de 2016, 1:11 p. m. with the headline "Miami-Dade, centro de la trata de personas."

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