Ex soldado que dirigía pandilla de tráfico de Molly sentenciado a cuatro años de cárcel
El juez escuchó una larga lista de cosas malas sobre Jorge Hernández, ex soldado del Ejército de EEUU y fisiculturista cubierto de tatuajes que dirigía una de las pandillas de tráfico de Molly (“éxtasis” en polvo) más grandes de la historia de Miami.
Veredicto de culpabilidad en caso de tráfico de Molly en Miami por ex soldados
Tres bellas mujeres, ex amantes suyas que también podrían ser condenadas a la cárcel, culparon a Hernández de alimentar la adicción de ellas a la droga mientras las convencía de que lo ayudaran a entrar de contrabando kilogramos de la droga sintética traídos de China. Dos de ellas lo acusaron de abuso físico y psicológico.
Uno de sus amigos insistió que él sólo ayudaba a Hernández para poder participar de su estilo de vida de clubes nocturnos, estrellas porno y autos de lujo.
Pero, una vez capturado, Hernández probó ser un excelente operativo encubierto, e hizo transacciones de drogas que ayudaron a los agentes a atrapar a otras 13 personas. “Es el mejor que he visto en mi experiencia”, dijo al juez el fiscal federal Marton Gyires el lunes durante la audiencia de sentencia.
Esa cooperación, combinada con el impresionante historial de servicio de Hernández en las fuerzas armadas – que prestó servicio en Irak y Afganistán como intérprete del idioma árabe – persuadieron al juez de distrito federal Federico Moreno a reducir lo que de otro modo habría sido una sentencia de por lo menos 10 años de cárcel. Como resultado, Hernández, de 37 años, sólo cumplirá cuatro años de cárcel.
“No fue sólo servicio. Fueron misiones de combate”, dijo Moreno. “Se le debe dar crédito por su servicio en las fuerzas armadas”.
En total, el juez sentenció a Hernández y a otras siete personas el lunes a condenas que fueron de 18 meses a cinco años de cárcel, lo cual cerró casi por completo el caso legal contra la llamada “Máquina de Molly de Miami”, cubierta en reportaje del Miami Herald en noviembre del año pasado.
Solamente uno de los acusados – el ex estudiante de leyes Mario Melton, hallado culpable en el juicio de ayudar a Hernández a importar cargamentos de Molly al por mayor – queda por sentenciar el mes que viene. Hernández testificó dos veces contra Melton, quien es hijo del cabildero de Miami-Dade Eston “Dusty” Melton.
Hernández y su mejor amigo, Matthew Anich, estaban al frente de la lucrativa operación de Molly, un modelo de negocios que ha proliferado en el sur de la Florida en los últimos años y fuera reportado en la serie del Herald Tubería desde China. Lo mismo que otros en el emergente campo de las drogas, los dos encargaban la droga a través de websites chinos, los cuales a su vez enviaban los paquetes a través del correo de Estados Unidos y de servicios de mensajería privada.
Entre todos, se cree que el grupo importó cientos de kilos de metilona y etilona, drogas sintéticas vendidas bajo el nombre de Molly en los clubes del sur de la Florida. La ganancia de la venta al por mayor podía ser de entre $30,000 a $40,000 por kilo.
Las autoridades tuvieron su primer atisbo de la operación después de que se llamara a la policía a una escena escandalosa con la novia de Anich, una estrella porno llamada Selena Rosa, quien en un acceso de cólera se había subido desnuda al techo del Porsche de él. Ella alertó a los agentes sobre el negocio de drogas de su novio. Anich, quien está cumpliendo 56 meses de cárcel, colaboró en contra de Hernández, quien a su vez ayudó a los agentes de Investigaciones de Seguridad Nacional a crear su caso de amplio alcance.
En total, más de una docena de personas han sido encausadas en diversos casos, todas las cuales se declararon culpables con excepción de Melton.
Entre los sentenciados el lunes estuvieron dos ex novias de Hernández que lo ayudaron a girar dinero a China, empacar las sustancias químicas en capsulas y recoger los paquetes de correo.
Una de ellas, Carleane Berman, de 21 años, dijo al juez que era adicta desde los 14 años, un hábito que se incrementó después de que se “enamorara locamente” de Hernández, mayor que ella.
“Quedé atrapada en la típica escena de los clubes nocturnos, lo cual alimentó mi adicción”, dijo Berman, quien en cierto momento ganaba $4,000 al mes haciendo pornografía en Internet.
El juez sentenció a Berman — quien ayudó al gobierno testificando en dos juicios contra Melton — a 30 meses en una cárcel federal.
También resultó sentenciada Ashley Sue Morales, de 26 años, ex camarera de Hooters y modelo que fue novia de Hernández y luego esposa de otro acusado, Josué Morales, quien es ahora fugitivo de la justicia. “Yo quiero pedir perdón a mi familia”, dijo ella entre lágrimas. “Quiero poder dejar esto atrás”.
El juez sentenció a Morales a 3 años de cárcel.
Moreno sentenció asimismo a Seth Daniel Murray, de 28 años, hijo de dos agentes de correcciones de Miami-Dade. Murray también giraba dinero y recogía paquetes de Molly, aunque su abogado insistió que sólo lo hacía para “congraciarse” con Hernández y disfrutar de su estilo de vida.
“Si alguien ofrece bellas mujeres, estrellas porno y ‘puedes manejar mi Bentley’, la mayoría de la gente le va a decir que sí”, dijo el abogado Scott Saul.
El juez Moreno sentenció a Murray a 50 meses de cárcel, pero no antes de señalar: “El hecho de que él estuviera enamorado del estilo de vida de Hernández… estoy seguro de que ese amor se ha evaporado a estas alturas”.
Los ataques a Hernández molestaron a su abogado defensor, Ken Swartz, quien negó que el ex soldado hubiera abusado en ningún momento a ninguna de sus ex novias.
Hernández, quien es cubanoamericano, se graduó de ciencias políticas en la Universidad de Miami en el 2001. El entró al Ejército después de los ataques terroristas a Estados Unidos.
Pero, después de siete años, su carrera militar fue interrumpida por una lesión: dos vértebras fracturadas cuando se descolgaba de un helicóptero en Afganistán. De regreso en Miami, Hernández recurrió al tráfico de Molly después de trabajar de instructor de gimnasio y mientras batallaba el síndrome de estrés post-traumático.
“El tiene un historial militar impresionante. Entró como soldado raso y salió siendo subteniente”, dijo Swartz. “El prestó servicio a su país en las fuerzas armadas, y en este caso”.
Esta historia fue publicada originalmente el 5 de abril de 2016, 11:43 a. m. with the headline "Ex soldado que dirigía pandilla de tráfico de Molly sentenciado a cuatro años de cárcel."