Sur de la Florida

Estudiantes de Miami impulsan campaña contra la violencia con armas de fuego

Apiphanie Hill, de 13 años, y otros estudiantes de la clase del profesor Isaiah Thomas en la escuela Carrie P. Meek K-8 investigan qué pueden hacer el gobierno local y la comunidad con relación a la violencia que afecta a niños de su edad.
Apiphanie Hill, de 13 años, y otros estudiantes de la clase del profesor Isaiah Thomas en la escuela Carrie P. Meek K-8 investigan qué pueden hacer el gobierno local y la comunidad con relación a la violencia que afecta a niños de su edad. emichot@miamiherald.com

Kevin Jones tiene sólo 12 años, pero siempre se está enterando de la muerte a tiros de otros niños.

Así que cuando su maestra de séptimo grado le asignó un proyecto, él y sus colegas de aula en la escuela Carrie P. Meek K-8 decidieron hacer frente a la violencia con armas entre los adolescentes.

Lo que comenzó como un proyecto de clase se ha convertido en una campaña personal para salvar a otros niños. A las pocas semanas de comenzar el proyecto, su compañera de aula Shaketha Allen perdió a su hermano menor, King Carter, quien tenía 6 años cuando lo mataron en febrero al quedar en medio de dos adolescentes que se pelearon a balazos por algo que se publicó en Facebook.

Juntos, los alumnos en la clase de estudios jurídicos de Isaiah Thomas están escribiendo a los legisladores y cabildeando para que se implementen nuevas leyes más estrictas, y para que se establezcan más programas que los protejan.

“Es algo que vemos cada vez más en las noticias, pero nadie trata de hacer algo al respecto. Nosotros lo haremos, aunque estamos en séptimo grado”, dijo Jeff Charles, de 13 años.

En Miami-Dade, donde más de 300 niños y adolescentes han sido abatidos por las balas en los últimos 10 años, los líderes comunitarios han calificado la situación de epidemia. Este mes, dos adolescentes fueron abatidos en incidentes separados en pocas horas.

Los códigos postales que rodean la escuela Carrie P. Meek, localizada entre North Miami y Opa-locka, están entre los más afectados.

El proyecto escolar se llama Done with the Guns (No tocamos más las armas). Los alumnos han investigado las leyes en otros estados, entrevistados a líderes comunitarios y encuestado a sus propios compañeros de escuela para conocer más del problema.

Y ahora ya tienen soluciones: mejores leyes sobre protección de testigos para ayudar a solucionar homicidios, programas extracurriculares que realmente atraigan a los alumnos, y una campaña en medios sociales para llegar a los estudiantes.

“Si hacemos el esfuerzo debido, marcará una diferencia”, dijo Grace St. Lot, de 12 años.

Los alumnos dicen que es necesario implementar programas de solución de conflictos, para enseñar a los muchachos a manejar sus problemas con respeto y seguridad.

“Para que en vez de echar mano a un arma, lo solucionen hablando”, dijo Jeff Charles. “Eso enseñaría a los muchachos a usar otros métodos que no sea la violencia”.

Como parte del proyecto, Shaketha reflexionó sobre la muerte de su hermano menor, y dijo que piensa en él “todos los segundos de todos los días”.

“Creo que todos los niveles de gobierno y todos en la comunidad deben trabajar juntos”, escribió Shaketha como parte del proyecto. “Espero que todos ayuden a que se apruebe esta política pública y ayuden a sacar las armas de la calle”.

Tengo compañeros de clases y amigos que los han matado a tiros. Es un tema muy sensible y para mí es algo personal

Isaiah Thomas

profesor de la escuela Carrie P. Meek

El esfuerzo comenzó con una competición en el distrito llamada Proyecto Ciudadano, un programa de educación cívica que alienta a los alumnos a aprender sobre políticas públicas mediante la participación. Los niños escogen un problema relevante para ellos, investigan las soluciones y proponen un plan de acción.

Para escoger el tema del proyecto, Thomas dijo a sus estudiantes que llevaran a la clase artículos noticiosos sobre la actualidad. Un titular tras otro mencionaba víctimas jóvenes de la violencia con armas de fuego. Después de una discusión en la clase, Thomas decidió dejar que los alumnos siguieran adelante con el proyecto.

Thomas, de 26 años, creció no muy lejos de la escuela donde ahora enseña.

“Tengo compañeros de clases y amigos que los han matado a tiros. Es un tema muy sensible y para mí es algo personal”, dijo Thomas. “Pero a través de debates en la clase he visto que para ellos también es algo personal. Me dije: ‘Este es el tema’. Porque si los alumnos comprenden algo, si lo siente, trabajarán duro para lograrlo”.

En el trabajo con el proyecto, Thomas se dio cuenta que algunas lecciones eran dolorosas. Un día, por ejemplo, los alumnos estaban comparando la financiación de las actividades extracurriculares.

“Ven que la YMCA de Miami Beach recibe cierta cantidad de dinero, pero ¿hay una YMCA en Opa-locka? Ellos se dan cuenta que ‘a lo mejor nuestra comunidad necesita un poco más de esos recursos’ ”, dijo. “Y se preguntaban si alguien realmente se preocupa por eso”.

Pero con más investigaciones, mejor entendimiento de la situación y mucho aliento de Thomas, el maestro notó un cambio de actitud, de la desesperanza al empoderamiento. Ahora sólo espera que la gente escuche lo que sus alumnos tienen que decir.

“Ellos tienen mejores ideas que yo” , dijo.

Esta historia fue publicada originalmente el 22 de abril de 2016, 3:10 p. m. with the headline "Estudiantes de Miami impulsan campaña contra la violencia con armas de fuego."

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