Venezuela comienza a aplicar plan de racionamiento eléctrico
A las penurias que padecen los venezolanos por la desbordada inflación, la escasez de alimentos y la creciente delincuencia se ha sumado otra: el racionamiento eléctrico.
En la mayor parte de Venezuela, con excepción de la capital y otros cuatro estados, se comenzó a aplicar el lunes un plan de cortes de cuatro horas diarias por 40 días para hacer frente a la sequía en el embalse que alimenta el mayor complejo eléctrico del país.
Para muchos venezolanos el “plan de administración de cargas” no representa ninguna novedad debido a que desde semanas enfrentan apagones frecuentes que las autoridades atribuyen a fallas puntuales en las instalaciones, pero que según los analistas responden a racionamientos.
Los habitantes de la humilde barriada de El Calvario en el municipio de El Hatillo, a las afueras de Caracas, decidieron el sábado cerrar con vehículos, motocicletas y bolsas de basura todas las vías de acceso al lugar en protesta por un apagón de casi 29 horas.
Apostada en medio de la calle y al grito de “Queremos luz”, Karelis Aristiguieta, una joven universitaria, y varias decenas de vecinos cerraron por más de cinco horas todos los accesos a El Hatillo, una zona turística que las autoridades exceptuaron por el momento del plan de racionamiento.
“Esto es horrible. A todos los problemas que tenemos por la escasez, los precios que están por las nubes, se suma ahora la falta de luz”, afirmó indignada Aristiguieta al relatar que debido al prolongado apagón perdió la leche del tetero de su nieto y algunos alimentos que tenía en su modesta nevera.
Agregó que “todo se nos ha dañado. Me da dolor y rabia porque ahora cuesta mucho conseguir los alimentos que están tan caros y no se consiguen”.
Una de las poblaciones que será sometida a partir del lunes al plan de racionamiento es la localidad central de Santa Teresa del Tuy, a unos 60 kilómetros al sureste de Caracas.
“El racionamiento nos da lo mismo. Aquí en Santa Teresa tenemos dos meses sufriendo diariamente la pérdida de electricidad”, afirmó Tais Aponte, una dirigente vecinal opositora que labora para la gobernación del estado central de Miranda.
Aunque los cortes serán de cuatro horas diarias Aponte admitió que siente inquietud de que sean más prolongados, especialmente en las noches. “Me preocupan los cortes de las noches porque pueden aumentar la inseguridad que ya es fuerte aquí”, acotó.
Vastas zonas de la capital venezolana reportan cortes de energía eléctrica, pese a que Caracas fue excluida del racionamiento de cuatro horas diarias ordenado por el gobierno y que rige desde este lunes en el país y durante al menos 40 días.
A falta de información oficial sobre los cortes del suministro, medios de comunicación caraqueños dan cuenta de que estos afectan principalmente a zonas del populoso oeste de la capital.
El diario El Nacional aseguró, con base en reportes de usuarios de twitter, que los cortes comenzaron poco después del amanecer.
El plan de cuarentena eléctrica anunciado la semana pasada por del gobierno excluye a Caracas, al vecino estado Vargas y a la región nororiental venezolana donde se encuentra la turística isla de Margarita, así como zonas urbanas donde se levantan hospitales, aeropuertos e instalaciones de los cuerpos de seguridad.
El ministro de Energía Eléctrica, general Luis Motta Domínguez, informó que Caracas fue excluida del plan debido a que acoge a todos los poderes públicos, aunque advirtió que ordenaría racionamientos en zonas de la capital que reportaran alzas en el consumo eléctrico.
Los casi 30 millones de habitantes de Venezuela consumen de promedio 15,500 megavatios por hora, 9,500 de los cuales son generados por las hidroeléctricas cuyos embalses han reducido sensiblemente sus niveles de agua debido a una sequía que en los últimos meses se ha agravado por el fenómeno climático de El Niño.
El problema se agrava por el alto consumo residencial, con un admitido derroche y masivo uso de aparatos de climatización debido a altas temperaturas ambientales, y el deterioro de instalaciones que el gobierno busca minimizar con millonarias inversiones, que sus opositores denuncian que se pierden por la corrupción.
El ministro de Energía Eléctrica trasladó su despacho el mes pasado al centro oriental sur del país, donde a diario supervisa el nivel del gigantesco embalse que alimenta la hidroeléctrica de El Guri, el mayor complejo hidroeléctrico del país que abastece cerca del 60 por ciento del consumo nacional.
Motta Domínguez informó el jueves pasado que el nivel de agua del embalse de El Guri alcanzó ese día los 242.07 metros sobre el nivel del mar, apenas dos metros por encima de la cota mínima operativa.
Los cortes eléctricos de cuatro horas diarias decretados desde el lunes permitirán, según el ministro, estabilizar el nivel de agua de la hidroeléctrica y alargar su actividad hasta la tercera semana de mayo, cuando se espera que comience el período de lluvias.
Además del racionamiento, denominado “Plan de Administración de Cargas” eléctricas, el gobierno del presidente Nicolás Maduro adelantará media hora el huso horario a partir de mayo, redujo a cuatro días la jornada de trabajo en el sector público y a cinco horas y media el horario laboral.
Desde febrero pasado existe, además, un racionamiento en centros comerciales que los obliga a suspender sus actividades durante horas de la mañana y noche y mantenerlas solo en las tardes, e invertir en generadores propios que le permitan su independencia eléctrica.
La semana pasada el presidente Nicolás Maduro pidió a los habitantes que colaboren en el racionamiento de energía para retardar el descenso del nivel de agua del embalse del Guri, que alimenta el mayor complejo hidroeléctrico del país y atiende cerca de 60% del consumo nacional.
Desde febrero el gobierno también redujo las horas de trabajo en el sector público y declaró no laborables algunos días de marzo y abril para ahorrar energía eléctrica. Asimismo decidió adelantar 30 minutos el huso horario a partir de mayo para bajar el consumo eléctrico.
Analistas y opositores estiman que las medidas han sido insuficientes debido a que ha continuado el descenso del nivel del agua del Guri, que se ha visto afectado por el fenómeno de El Niño, y persisten los problemas de generación eléctrica que atribuyen a un importante déficit en el sistema termoeléctrico, que estiman opera a 30% de su capacidad.
Venezuela enfrenta desde hace seis años problemas en el servicio eléctrico como consecuencia de fuertes sequías, el aumento del consumo y el deterioro de las viejas instalaciones que el gobierno ha intentado compensar con millonarias inversiones y planes de emergencia. Los opositores y analistas estiman que parte de las inversiones se perdieron por corrupción.
Esta historia fue publicada originalmente el 25 de abril de 2016, 3:05 p. m. with the headline "Venezuela comienza a aplicar plan de racionamiento eléctrico."