Hallan muerto a ex comisionado de Miami condenado en los 90 por soborno y acusan a su esposa
James "Jimmie" C. Burke, un ex comisionado de Miami-Dade que fue condenado a 27 meses de prisión por aceptar sobornos a finales de 1990, fue encontrado muerto el sábado en su casa de Georgia, dijo su hermano James J. Burke.
La policía de Waycross detuvo a la esposa de Jimmie Burke, Sonia Burke, de 58 años, a quien acusaron de asesinato.
Según la policía, Sonia Burke llamó al 911 justo después de 4 p.m. del sábado para informar que ella estaba teniendo problemas para respirar. Cuando llegaron los paramédicos, les dirigió a un dormitorio, dijo la policía. Después de forzar la entrada, los paramédicos encontraron a Jimmie Burke, de 68 años, muerto.
Sonia Burke fue detenida y llevada al hospital para ser tratada de una posible sobredosis, dijo la policía. Mientras la policía está todavía investigando, el jefe de la policía de Waycross, Tony Tanner, dijo en un comunicado de prensa que aparentemente Jimmie Burke murió por unas “heridas de bala durante una pelea doméstica”.
James J. Burke dijo el domingo “que estaban teniendo problemas”.
Los amigos y familiares de Jimmie Burke lo recuerdan como un buen padre, amigo y persona que "hizo una diferencia" en la comunidad.
Yvette Ivelisse Rodríguez-Burke, quien conoce a Jimmie Burke desde hace más de 40 años, estuvo casada con él desde 2005 hasta 2007 y tiene una hija con él, dijo el domingo que estaba “en estado de shock”.
“Él estuvo aquí la semana pasada”, dijo Rodríguez-Burke que vive en Apopka en el centro de la Florida. “Es un gran padre. No se merece esto”.
Burke, quien tenía seis hijos, se casó siete veces. Se casó con Sonia Burke en 2014, de acuerdo con su página de Facebook.
“El 28 de septiembre de 2014 me casé con un hombre más asombroso”, escribió ella. "Apareció de repente, manifestó su caso y me hizo perder la cabeza de amor. Somos dos partes de uno y lo amo mucho”.
La página de Facebook de Jimmie Burke da una idea de su vida en los últimos años: actuó en producciones teatrales locales, pasó tiempo con sus hijos y nietos, y recordó el pasado.
El 6 de mayo, cambió su fotografía de perfil por una imágen de su nieta sonriente, quien se graduó de la escuela secundaria.
Burke, que fue elegido por primera vez a la Comisión del condado de Miami-Dade en 1993 y sirvió en la Cámara de Representantes antes de convertirse en comisionado, fue atrapado en un escándalo de corrupción pública que sacudió a Miami a finales de 1990. Fue acusado de soborno y lavado de dinero y removido de su cargo. También fue acusado su ex ayudante de Burke, Billy Hardemon y el líder empresario de California, Calvin Grigsby.
Todos negaron los crímenes, pero Burke fue condenado en última instancia, tras haber sido filmado aceptando un soborno. Ni Hardemon ni Grigsby fueron condenados.
Después de ser condenado, Burke se dirigió a sus constituyentes.
“Creo que Dios tiene algo planeado para mí”, dijo en ese momento. “Sé que he perdido la confianza de la gente que representaba. He perdido el respeto de la gente que me miraba a través de más de 20 años de servicio público. No estoy culpando a nadie más. Estoy aquí por lo que hice y no quiero que nadie crea que alguien me hizo algo... Lamento sinceramente mi parte en los acontecimientos que nos han traído hoy aquí”.
James J. Burke dijo que su hermano, que era abogado de profesión, se postuló por primera vez a un cargo porque “realmente creía que podía hacer una diferencia”. Mientras servía en la Cámara de Representantes, representando a Liberty City y Brownsville, fue seleccionado como el primer afroamericano presidente de la Cámara del Estado pro tempore. También se desempeñó como presidente del capítulo de Miami-Dade de la NAACP y presionó para una mejor representación de las comunidades negras.
“Jimmy Burke tenía el corazón más grande que nadie que haya conocido”, dijo Joel Maxwell, ex abogado adjunto de la ciudad de Miami y quien conoció a Burke durante 40 años. “Él era mi amigo y era leal. Hizo algunos pasos en falso, pero su corazón estaba siempre en el lugar correcto. Todo el que lo conocía puede dar fe de ello”.
Después de servir 21 meses de prisión, Burke fue liberado y pronto se casó con Rodríguez-Burke. Rodríguez-Burke dijo que su marido luchó por reinventarse a sí mismo.
Alrededor de 2007, regresó a Waycross, Georgia, donde nació y creció. Su hermano dijo que él trabajó como redactor de un periódico de la comunidad.
La activista Tangela Sears, que se mantuvo en contacto con Jimmie Burke, dijo que se fue porque “Miami le cerró la puerta en la cara”.
“Cuando uno está en el poder, todo el mundo quiere ser tu amigo," dijo ella y describió a Burke como un hombre inteligente y un gran amigo. "Cuando pierdes, averigüas quiénes son tus verdaderos amigos”.
“I believe God has something planned for me,” he said at the time. “I know I’ve lost the trust of the people I represented. I lost the respect of people who watched me through over 20 years of public service. I’m not blaming anyone else. I’m here because of what I did and I don’t want anyone else to think anyone did anything to me . . . I sincerely regret my part in the events that brought us here today.”
James J. Burke said his brother, who was a lawyer by trade, first ran for office because “he really believed he could make a difference.” While serving in the House of Representatives representing Liberty City and Brownsville he was selected as the state’s first black speaker pro tempore. He also served as the president of the Miami-Dade County chapter of the NAACP and pushed for better representation in black communities.
“Jimmy Burke had the biggest heart of anybody I’ve ever known,” said Joel Maxwell, former sity of Miami deputy city attorney, who knew Jimmie Burke for 40 years. “He was my friend and he was loyal. He made some missteps, but his heart was always in the right place. Everyone who knew him could attest to that.”
After serving 21 months in prison, Burke was released and soon married Rodriguez-Burke. Rodriguez-Burke said her husband struggled to reinvent himself.
Around 2007, he went back to Waycross, Georgia, where he was born and raised. His brother said he served as an editor for a community newspaper.
Activist Tangela Sears, who kept in touch with Jimmie Burke, said he left because “Miami shut the door on him.”
“When you are in power everyone wants to be your friend,” she said, describing him as an intelligent man and great friend. “When you lose it you find out who your true friends are.”
Esta historia fue publicada originalmente el 8 de mayo de 2016, 10:29 p. m. with the headline "Hallan muerto a ex comisionado de Miami condenado en los 90 por soborno y acusan a su esposa."