En medio de grave crisis, administrador de Opa-locka se paga así mismo decenas de miles de dólares
Mientras estaba siendo investigado por el Buró Federal de Investigaciones (FBI) en un caso de corrupción pública, el administrador de la ciudad de Opa-locka se apropió de decenas de miles de dólares de los contribuyentes gracias a beneficios a los que no tenía derecho, todo ello en momentos en que la ciudad vive al borde de un colapso financiero.
Apenas días después que David Chiverton fuera identificado por informantes del FBI como sospechoso en la pesquisa delictiva, el administrador de 51 años aprobó dos pagos a su nombre cuyo total era casi $40,000, lo que constituye violaciones de las leyes de la ciudad con respecto a empleados, encontró el Miami Herald.
Uno de los pagos cuya cantidad suma $14,160 fue por tiempo de vacaciones que no tomó, y el otro —de $24,982— por tiempo de enfremedad que excedía con mucho lo que le estaba permitido recibir bajo los reglamentos de la ciudad.
En el mismo tiempo que Chiverton recibió los pagos, la ciudad pasaba un gran trabajo para reducir costos en medio de una crisis financiera tan grave que la oficina del gobernador todavía en la actualidad tendría que declarar un estado de emergencia. El miércoles, los comisionados redujeron la semana laboral para la mayoría de los empleados a 32 horas con el fin de eliminar costos.
Chiverton, que fue nombrado administrador de la ciudad en noviembre, reconoció haber recibido dos pagos recientemente “para gastos imprevistos”, pero dijo que sus acciones no violan las reglas de la ciudad.
Chiverton dijo que en el pasado otros empleados han usado sus beneficios cuando han ocurrido “gastos imprevistos” . “Entonces, ¿por qué conmigo es un problema?”.
Sin embargo, las regulaciones de la ciudad prohíben esta práctica hasta que un empleado deje su trabajo, y limita la cantidad de dinero que los empleados pueden recibir de su tiempo por enfermedad después que se retiren.
En el caso de Chiverton, los archivos indican que el 4 de mayo recibió un pago de $24,982 por lo que se supone fueron 419 horas de salario por enfermedad, lo que equivale a 10 semanas. Comoquiera que Chiverton ha trabajado en la ciudad menos de cuatro años, calificaría sólo por una cuarta parte de lo que acumuló, y solamente después de haberse ido del cargo.
“No es algo authorizado”, dijo Terence Pinder, comisionado de Opa-locka. “Si es cierto, entonces yo estaría absolutamente perturbado de que tome este dinero para beneficio personal”.
El miércoles, el Herald exigió una copia del contrato de Chiverton, pero en la ciudad no hay archivado ningún documento, donde se diga que tiene un salario de $123,500 anuales.
Al tiempo que el administrador de la ciudad ha sido el centro de la crisis financiera de la ciudad, Chiverton también ha sido un importante sospechoso en la pesquisa del FBI, donde se ha investigado casi todos los niveles del gobierno de la ciudad.
Por lo menos dos informantes que trabajan para agentes federales dijeron haber grabado secreto reuniones en las que Chiverton y otros funcionarios públicos presuntamente realizaron negocios con empresarios por decenas de miles de dólares para garantizarles licencias de operación, según dos dueños de negocios que se convirtieron en informantes del FBI. Chiverton ha rechazado discutir la investigación federal.
El miércoles por la noche, el comisionado Joseph Kelley propuso que Chiverton deje su cargo sin derecho a salario mientras la controversia llega a una conclusión, pero la comisión rechazó la propuesta con una votación de 3-1.
El ex vicealcalde Steven Barrett dijo que los comisionados son responsables de la actual crisis, pero que Chiverton violó las leyes de la ciudad al no hacer públicos sus pagos.
Los pagos que Chiverton se hizo a sí mismo tuvieron lugar en momentos en que Opa-locka vive enormes déficits presupuestales que han afectado a gran número de personas.
Para atajar el déficit, los funcionarios de la ciudad han debido utilizar fondos limitados, entre otros dinero reservado para trabajos de obras públicas de importancia y dinero que estaba guardado para comprar armas para la policía y para llevar a cabo entrenamientos.
Barrett dijo que las revelaciones más recientes sobre los beneficios del administrador de la ciudad podrían socavar los esfuerzos que hace el municipio para tratar de convencer al estado que le hace falta una ayuda financiera que lo ayude a salir de la crisis.
“Lo triste de todo esto es, que él sabe que estamos atrapados financieramente y no le importa”, dijo Barrett.
Esta historia fue publicada originalmente el 12 de mayo de 2016, 11:25 a. m. with the headline "En medio de grave crisis, administrador de Opa-locka se paga así mismo decenas de miles de dólares."