Segundo arresto en Florida por tráfico de cuernos de rinocerontes
En vez de tener un almacén ilegal de cuernos de rinocerontes negros, un comerciante de antigüedades del Condado Palm Beach dijo a un agente encubierto que se hacía pasar por un negociante que estaba dispuesto a que lo arrestaran si lo vendía y que sólo esperaba una amonestación menor.
Esa amonestación tuvo el alto precio de $1.5 millones.
En un acuerdo extrajudicial de la semana pasada con los fiscales federales, Christopher Hayes, dueño de Elite Decorative Arts, se declaró culpable de tráfico de cuernos de rinocerontes en estado de extinción, marfil de elefantes y corales protegidos. Los documentos de la corte dicen que Hayes vendió seis cuernos de rinoceronte negro en estado de extinción que pesaban unas 19 libras con un valor de venta al por menor de más de $400,000.
Hayes, de 55 años, se convirtió en el segundo comerciante del Sur de la Florida arrestado durante el año en que se lleva a cabo la Operación Crash, un esfuerzo actual encaminado a impedir que crezca en Estados Unidos el violento comercio internacional de la vida salvaje. En octubre, se sentenció a Gene Harris, dueño de las tiendas Art By God, en Miami, a tres años de libertad condicional y una multa de $10,000 por vender dos cuernos de rinoceronte montados por $60,000.
“La meta última es asegurar que los rinocerontes no se extingan durante nuestras vidas”, dijo Edward Grace, subdirector para el cumplimiento de la ley del Servicio Federal de Peces y Vida Salvaje.
En apenas los últimos años, el precio de los cuernos de rinoceronte ha subido rápidamente, debido en parte a la mayor opulencia en Asia, donde se cree que los cuernos – que se venden en polvo o se tallan en copas – curan tanto la resaca como el cáncer. Los cuernos que hace apenas 10 años se vendían por unos $2,000, actualmente se comercian entre $20,000 y $30,000 la libra, dijo Grace.
Estados Unidos es el segundo mayor consumidor de productos de la vida salvaje después de China, agregó.
Los precios crecientes han atraído a la vez al crimen organizado, debido a las muy rentables transacciones de bajo riesgo: un kilo de cuerno de rinoceronte vale más que un kilo de heroína o cocaína, pero no tiene penalidades severas, dijo Grace. El año pasado, se instruyó formalmente de cargos de comercio con cuernos a un ex narcotraficante con sede en California, quien estuvo acusado formalmente en 1986 en Miami junto con el capo colombiano Pablo Escobar.
Como los rinocerontes se encuentran en rápida extinción – sólo sobreviven cinco especies – los cuernos han aumentado su precio como antigüedades. En el 2011, el popular programa de televisión Antiques Roadshow evaluó cinco copas antiguas de este material en $1.5 millones, lo que estableció un récord.
La posesión de antigüedades de cuernos de rinoceronte no es ilegal, pero para comerciar con ellos se requiere un complejo proceso de permisos. Los cuernos deben tener al menos 100 años. Una vez que se establezca su procedencia, los comerciantes deben también obtener permisos bajo la Ley de Especies en Peligro de Extinción.
Hayes, quien incluyó fotos de copas para beber y colmillos gigantes de marfil en su página de Facebook, declinó hacer comentarios a través de su abogado. El está “mortificado de haberse permitido ser un participante en una conducta que amenaza a las especies en extinción”, dijo su abogado, Ben Kuehne.
De acuerdo con la demanda, Elite Decorative Arts orquestó un complejo proceso en que la firma falsificaba los documentos de embarque y los arreglaba para transportistas que eran terceras partes.
Elite “desempeñó un papel clave en la cadena de suministros”, dijo el fiscal federal Wifredo Ferrer.
Elite, una casa de subastas propiedad de tercera generación según su sitio web, estuvo de acuerdo en vender en enero del 2012 un cuerno de rinoceronte no tallado para un hombre en Plantation, muestran registros de la corte.
Tres meses después, Hayes vendió el cuerno a un comprador en Texas por $70,000, más una tarifa de subasta de $15,000. Hayes hizo una segunda venta después de subastar en mayo un cuerno ilegal a un comprador en Nueva York. El trato por $60,000 le hizo ganar a Hayes $9,000.
Hayes arregló entre mayo y diciembre del 2012 cuatro subastas más de cuernos, marfil y corales protegidos por unos $130,000, según los registros de la corte.
Un agente encubierto que trabajaba en Operación Crash – a una manada de rinocerontes se le llama en inglés crash – dijo que Hayes tuvo problemas con la legitimidad de sus tratos. Pero agregó que si se le enfrentaba, diría a las autoridades “que lo sentía mucho y había cometido un error”.
Como parte del trato, los fiscales federales estuvieron de acuerdo en recomendar una sentencia más leve de tres meses de libertad condicional. Hayes, cuyo hijo sufre de un defecto congénito del corazón y es candidato para un trasplante, podría haber enfrentado cinco años de prisión.
Esta historia fue publicada originalmente el 21 de enero de 2015, 8:15 p. m. with the headline "Segundo arresto en Florida por tráfico de cuernos de rinocerontes."