Dominicana gana concurso Nuestra Belleza Latina VIP
Fue una noche histórica la de este domingo, especialmente para muchos dominicanos, cuando Francisca Lachapel, nacida en República Dominicana y ganadora de la edición anterior de Nuestra Belleza Latina, coronó a la nueva reina, Clarissa Molina, de Nueva York, oriunda de Santiago de los Caballeros.
Molina, de larga cabellera cobriza y elegida Miss República Dominicana en el 2015, destacó por sus dotes para el baile y su simpatía, con las que logró convencer al público de que era la ideal para llevarse el premio de esta décima edición del concurso de Univisión.
“Fue una sorpresa”, dice Molina sobre la manera en que recibió el anuncio de que era la ganadora. “El público votó por mí, lo sentí en el corazón. Creí que no iban a repetir a una dominicana”.
Molina, de 24 años, se lleva a casa premios con un valor de $200,000, entre ellos un auto Kia Optima del 2016, y un contrato para trabajar en los estudios de la cadena Univisión durante un año.
“Para mi dicha voy a trabajar con El Gordo y La Flaca. Ya experimenté un día de trabajo regular y sé lo que se siente”, dice sobre sus planes en el espacio que conducen Raúl de Molina y Lili Estefan. “Me encantó cuando hice mi reportaje. Estaba nerviosa, fue mi primera vez en vivo”, cuenta sobre el reto que fue parte de Nuestra Belleza Latina, en el que hizo una combinación de noticias y reportaje de celebridades en el aire.
La temporada VIP de NBL contó con la conducción de Chiquinquirá Delgado y Javier Poza, y el jurado estuvo integrado por “El zar de la belleza” Osmel Sousa, la ex reina de belleza Jacky Bracamontes y el actor de telenovela Daniel Arenas.
Las tres finalistas fueron Catherine Castro, de Puerto Rico; Setareh Khatibi, mexicana de Los Ángeles, y Bárbara Turbay, que representó a Miami y acompañó a Lachapel, copresentadora de Despierta América, en un segmento noticioso. Castro también fue parte de un acto cómico con Lachapel, que ha popularizado el personaje humorístico de Mela Lamelaza.
Khatibi interpretó el tema Colors of the Wind, y quedó en segundo lugar, lo que le permitió ganar una beca para el Centro de Educación Artística de Televisa en México.
Molina considera que el público apreció que ella haya venido con mucha humildad al plató, a pesar de tener en su currículo haber representado a Dominicana en el Miss Universo.
“La producción de [Univisión] me comentó que fue mi forma de ser la que conquistó, que soy muy respetuosa y profesional”, afirma Molina, mencionando que sin duda aprovechó la experiencia ganada en el Miss Universo.
“Los certámenes de belleza se ven frívolos, pero te ayudan a crear disciplina, a tener seguridad en ti misma, a enfocarte en ti y no en otra persona”, comenta.
Molina, que se mudó a Nueva York cuando tenía 15 años, trabajó en restaurantes de comida rápida, repartiendo muestras de productos por las calles y como personal de seguridad hasta la madrugada.
“Pasé trabajo, pero me ayudó a ser fuerte, a seguir creciendo”, dice la joven que considera que el premio de NBL le da la estabilidad necesaria para ayudar a su familia.
“No es un certamen de belleza; es la llave a la carrera que yo quería tener. No es la corona sino lo hay que detrás de esta: la posibilidad de ser portavoz de organizaciones, de ser una influencia para lograr muchas cosas”.
Molina, que está soltera, se prepara para comenzar una nueva vida en Miami, donde se establecerá muy pronto.
“Mi familia vendrá a visitarme. Pero no estaré sola porque he adquirido muchos amigos. Y el teléfono no para de sonar y de vibrar”, dice agradeciendo las muestras de apoyo en las redes sociales.
En el futuro, se imagina como “una gran conductora de un show en vivo, un concurso de talentos, o como empresaria, y de aquí a 10 años puede que tenga mi familia”, concluye.
Esta historia fue publicada originalmente el 23 de mayo de 2016, 5:27 p. m. with the headline "Dominicana gana concurso Nuestra Belleza Latina VIP."