Auditoría encuentra fallas en programa de vales para la educación
Una ley estatal que regula un programa de vales para la educación que ayuda a los estudiantes con discapacidades parece tener una falla, y es que se permite que el dinero de los contribuyentes sea invertido en estudiantes que no reunirían los requisitos para recibir la ayuda.
En una revisión de rutina de una muestra de los contratos del Departamento de Educación (DOE, por sus siglas en inglés), los auditores estatales encontraron que un pequeño porcentaje de los estudiantes que recibían Becas Personales de Aprendizaje – llamadas ahora Becas Gardiner – no eran elegibles para recibir el dinero de la beca este año escolar debido a que se encontró que se habían matriculado en la escuela pública.
La auditoría dijo que el DOE identificó 114 de los 3,647 recipientes escolares que estaban matriculados en escuelas públicas hasta diciembre, y por lo tanto, no debieron haber recibido el dinero de las becas.
Step Up for Students – una organización con sede en Jacksonville que desembolsa las becas bajo un contrato de $46.4 millones con el estado – se vio obligada a devolver la mayoría de los $1.2 millones que ya había repartido a esos 114 estudiantes, pero el estado no recuperó todos los dólares.
Step Up for Students dijo al estado que $137,109 del dinero ya se había gastado, encontró la auditoría. Sin embargo, los auditores destacaron que la organización no suministró documentos que apoyaran tales gastos, por lo que “el Departamento no tiene forma de verifica que los estudiantes reunieron alguna vez las condiciones para el programa y que la cantidad de la devolución fue la correcta”.
Meghan Collins, portavoz del Departamento de Educación, dijo al Herald/Times que el departamento “ha administrado el programa en cumplimiento con los estatutos gubernamentales. Todos los fondos de las becas se distribuyeron según la ley”.
Pero fue el proceso de verificación bajo la ley de sí se cumplían las condiciones lo que la auditoría identificó como problemático.
Los auditores revisaron 10 contratos del DOE en su totalidad y marcaron cuatro “deficiencias” – incluyendo el proceso que se usó para verificar si el estudiante cumplía con las condiciones para el programa de Becas Gardiner.
Los auditores terminaron su revisión el viernes, y el Departamento de Educación tiene 30 días para presentar un “plan de acción colectiva” que explique “cómo se corregirán estas deficiencias en los siguientes contratos”.
“Recibimos el lunes el informe de la auditoría y actualmente lo revisamos, para preparar nuestra respuesta. Estamos complacidos de que, en general, el Departamento de Educación recibió una retroalimentación positiva”, dijo Collins en un correo electrónico. “Siempre trabajamos para mejorar nuestro contrato al supervisar los procesos y usaremos la información de la auditoría para determinar oportunidades adicionales de mejoría”.
Las Becas Gardiner suministran a los estudiantes con ciertas discapacidades – trastornos del espectro autista, parálisis cerebral, síndrome de Down, entre otros – con dinero para pagar una educación alternativa fuera del sistema tradicional de escuelas públicas. Esos costos pueden incluir la casa o escuelas privadas, así como materiales de instrucción y servicios especializados, como la terapia física.
En último término, es responsabilidad tanto del Departamento de Educación como de Step Up for Students verificar si los estudiantes son elegibles para el programa de acuerdo con las leyes estatales a las que se refirió Collins.
Durante la sesión legislativa del 2016, los legisladores le cambiaron el nombre al programa por el del presidente saliente del Senado, Andy Gardiner, un republicano por Orlando cuyo hijo tenía síndrome de Down y quien había defendido programas estatales para ayudar a los niños y adultos con discapacidades.
Siga a Kristen M. Clark en Twitter: @ByKristenMClark
Esta historia fue publicada originalmente el 29 de mayo de 2016, 3:23 p. m. with the headline "Auditoría encuentra fallas en programa de vales para la educación."