Supremo de Florida abre la puerta para revisión de sentencia de juveniles
La Corte Suprema de la Florida amplió significativamente la cantidad de jóvenes presos que pueden pedir a un juez que los libere. Todos fueron condenados hace décadas cuando el estado todavía tenía un sistema de libertad condicional.
En una fuerte crítica al trato de los delincuentes jóvenes por parte del sistema estatal de libertad condicional, el tribunal concedió a Angelo Atwell, de Broward, una nueva audiencia de sentencia porque sólo tenía 17 años cuando cometió un homicidio. Expertos jurídicos dicen que la amplia decisión abre la puerta para que delincuentes jóvenes que eran elegibles para recibir libertad condicional por otros delitos graves reciban una nueva sentencia.
“Hoy es un buen día. El sistema de libertad condicional de la Florida sencillamente no funcionó”, dijo Paulo Annino, profesor de Derecho de la Universidad Estatal de la Florida, quien presentó un documento a nombre de Atwell. “Los convictos jóvenes en esta situación finalmente tendrán la oportunidad de una audiencia justa”.
Annino calculó que unos 300 jóvenes condenados por homicidio en todo el estado pudieran recibir una nueva sentencia.
En el caso de Atwell, fue condenado por matar a tiros a una maestra de Wilton Manors durante un robo en 1990. Pero la Corte Suprema de la Florida falló que el viejo sistema no le daba a Atwell ninguna oportunidad de salir en libertad. El estado calculó que su fecha de liberación sería en diciembre del 2130.
“Aunque técnicamente Atwell es elegible para salir en libertad condicional, es casi seguro que pase el resto de sus días en prisión”, escribió el magistrado en una decisión de 4-3.
El fallo del viernes es producto de dos decisiones de la Corte Suprema federal que afectaron significativamente cómo la Florida trata a los jóvenes condenados por delitos graves.
En el caso Graham vs Florida del 2010, el alto tribunal estatal prohibió las condenas de cadena perpetua para los jóvenes en casos que no sean de homicidio, diciendo que era un castigo “cruel e inusual”. La razón: la ciencia ha mostrado que los jóvenes no tienen el cerebro completamente desarrollado y son más susceptibles a impulsos e influencias externas.
Dos años después, en el caso Miller vs Alabama, el tribunal prohibió las condenas obligatorias de cadena perpetua sin posibilidad de libertad condicional para jóvenes declarados culpables de asesinato. El fallo dejó abierta la posibilidad de sentencias de por vida para los peores asesinos, pero ordenó a los jueces que primero tenían que escuchar evidencias sobre la niñez del acusado.
La Corte Suprema de la Florida falló más tarde que la mayoría de los delincuentes juveniles, sin importar cuándo fueron condenados, deben recibir nuevas sentencias a tenor con una nueva ley estatal que permitía a un juez estudiar la posibilidad de liberación después de 15 o 25 años de prisión, en dependencia del delito.
En el sur de la Florida, un puñado de delincuentes juveniles han sido sentenciados de nuevo sobre la base del fallo del caso Miller. Uno de ellos es Michael Hernández, quien fue condenado a cadena perpetua por descuartizar a un compañero en el baño de la escuela, y Ronald Salazar, quien pasó de cadena perpetua a 40 años de prisión por violar y degollar a su hermana.
Pero hasta el viernes, el alto tribunal no se había pronunciado sobre los asesinos que cometieron sus delitos cuando eran menores y ahora enfrentan el sistema de libertad condicional.
La Florida anuló en lo fundamental la libertad condicional en mayo de 1983, aunque todavía existe una comisión que escucha casos de personas condenadas antes de esa fecha. Sin embargo, entre 1983 y 1994, las personas condenadas por asesinato en primer grado eran sentenciadas automáticamente a cadena perpetua, con la posibilidad de libertad condicional después de 25 años.
En 1992 un jurado condenó a Atwell por la muerte a tiros de Margaret Holuczak, una popular maestra de la escuela secundaria McArthur en Hollywood. Holuczak, de 41 años, fue abatida a tiros frente a su casa en Wilton Manors cuando se negó a soltar el bolso que dos hombres trataban de arrebatarle. Mientras peleaban por el bolso, uno de los dos ladrones le disparó en la nuca.
Los detectives creyeron que Atwell, alumno de la secundaria Dillard, fue el que disparó. Fue sentenciado a dos cadenas perpetuas y era elegible para salir en libertad condicional después de 25 años en prisión.
Pero sus abogados insistieron en que la comisión de libertad condicional del estado nunca iba a darle a él —y a nadie— una “oportunidad significativa” de salir en libertad, especialmente porque se hace mucho hincapié en la gravedad del delito. Los abogados señalaron que en el 2014 había 4,626 reos elegibles para libertad condicional, y que sólo 23 fueron liberados.
“No sorprende que la libertad condicional se otorgue en tan pocos casos, dado que es ‘un acto de gracia del estado y no debe considerarse un derecho’ ” en las leyes dela Florida, escribió el abogado Paul Petillo al tribunal.
La Corte Suprema de la Florida concordó y los magistrados fallaron que la comisión que maneja su caso infringió el “espíritu” de los fallos en los casos de Miller y Graham.
La mayoría de los magistrados concluyó que el sistema de libertad condicional de la Florida, que hace sus cálculos sobre la base de la gravedad del delito y otros factores, no hace nada por tomar en cuenta que los jóvenes son diferentes que los adultos.
“De manera significativa, a diferencia de otros estados, no hay protecciones especiales a los delincuentes juveniles, ni tampoco de la culpabilidad menor del joven en el momento del delito”, escribió la magistrada Barbara Pariente.
Tres magistrados disintieron y expresaron que “la mayoría llega demasiado lejos en los méritos de un proceso de libertad condicional que no está en juicio en este caso debido a la percepción y sospecha injustificadas de la mayoría” sobre la comisión de libertad condional.
Atwell, que ahora tiene 41 años, regresará a una cárcel de Broward para esperar su nueva audiencia de sentencia.
La Fiscalía Estatal de Broward declinó comentar sobre el asunto y se limitó a decir que los fiscales están estudiando la decisión. La Procuraduría General de la Florida, que se pronunció contra Atwell, también declinó comentar.
No se sabe cuántos casos más del sur de la Florida será revisados para una nueva sentencia.
Gale Lewis, director de la “unidad de representación especial” de la Oficina del Abogado de Oficio de Miami-Dade, dijo que los abogados están revisando sus archivos para ver quién más pudiera ser elegible para una nueva sentencia.
“Creo que es una excelente opinión para todos los delincuentes juveniles que fueron sentenciados a cadena perpetua en la Florida”, dijo Lewis.
Un convicto de Miami que probablemente reciba una nueva sentencia es Richard Calix, quien ahora tiene 45 años, mató a tiros a Michael Scharnowske, de 35 años, durante un robo en Homestead. Scharnowske fue uno de varios fundadores de las Páginas Amarillas de los Cayos de la Florida.
Calix tenía 17 años en el momento de los hechos en 1988. Su abogado, Philip Reizenstein, dijo que Calix ha encontrado la religión y ha intentado repetidas veces pedir perdón a la familia, e incluso publicó un anuncio pagado en el Miami Herald para expresar su remordimiento.
Esta historia fue publicada originalmente el 30 de mayo de 2016, 4:43 p. m. with the headline "Supremo de Florida abre la puerta para revisión de sentencia de juveniles."