Sur de la Florida

Flamencos de plástico están permitidos pero los vegetales no

Tom Carroll y Hermine Ricketts muestran su jardín de vegetales en Miami Shores.
Tom Carroll y Hermine Ricketts muestran su jardín de vegetales en Miami Shores. Miami Herald

Ante el tribunal, los abogados fueron a la raíz del gran debate sobre los huertos.

De un lado, el propietario de vivienda de Miami Shores, Tom Carroll, a quien la villa ordenó que arrancara el adorado huerto que su mujer plantó frente a la casa, o que pagara multas de hasta $50 por día. Eso es inconstitucional, dijo su abogado a la jueza, ya que se permite poner de todo en el jardín del frente de las casas, desde árboles frutales a flamencos de plástico.

“Es muy común y frecuente que las plantas ornamentales, que son legales en Miami Shores, sean completamente indistinguibles de las plantas comestibles, que son ilegales”, dijo a la jueza su abogado, Ari Bargil.

Del otro lado: la muy unida y estirada villa, situada en el nordeste de Miami-Dade, la cual insiste en que tiene todo el derecho de regular el aspecto estético de la comunidad. Los huertos no son ningún problema siempre y cuando se mantengan fuera de la vista en el patio trasero, dijo el abogado de la villa Richard Sarafan a la jueza.

“No hay ninguna prohibición de hortalizas en Miami Shores”, dijo Sarafan. “Es una farsa. Un ardid”.

La jueza de circuito, Mónica Gordo, dará su fallo en las próximas semanas, en una batalla sobre el derecho al huerto en el jardín delantero que comenzó hace tres años.

Durante 17 años, la esposa de Carroll, Hermine Ricketts, cultivó su huerto, donde sembró quimbombó, lechuga, cebollas, espinacas y una docena o más de variedades de col asiática. De pronto, en el 2013, una queja aparente de un vecino llevó a la villa a sancionar al matrimonio.

Carroll y Ricketts presentaron una demanda luego que la villa condenó su huerta en el jardín delantero. Las leyes de la Ciudad estipulan lo que es permisible en todas las áreas verdes — hierba, césped, plantas bajas que cubren un área por completo — y hace una excepción en el caso de los huertos en los patios traseros.

La regulación de la estética de un vecindario no es nada nuevo en el sur de la Florida. Coral Gables tenía antes una ordenanza que prohibía a los residentes estacionar por la noche sus camionetas picop a la entrada de sus propias casas.

El matrimonio recurrió al Instituto por la Justicia (Institute for Justice), un bufete legal libertario, el cual presentó la demanda a nombre de ellos. Ellos demandaron por sólo $1; su objetivo principal es que se les permitan cultivar de nuevo sus hortalizas.

“Vengan a vernos cuando ganemos el caso”, dijo Carroll a los periodistas después de la audiencia, “y les regalaremos berenjenas”.

Esta historia fue publicada originalmente el 12 de junio de 2016, 4:20 p. m. with the headline "Flamencos de plástico están permitidos pero los vegetales no."

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