Atacante de Orlando ‘tranquilo y calmado’ al hablar con la policía
Mientras el país continúa de luto, y la penosa tarea de identificación de los muertos en el interior del club nocturno Pulse de Orlando está casi completada, las autoridades hicieron públicos el lunes detalles escalofriantes del enfrentamiento y el tiroteo que finalmente terminó con la vida del autor de la matanza Omar Mateen.
Después de un enfrentamiento inicial con un oficial que trabajaba horas extra en el club y otros policías, el atacante, de 29 años de edad, se encerró en un baño de la discoteca con varios rehenes. En el trascurso de tres horas llamó a la policía pero no hizo demandas reales, dijo el jefe de la policía de Orlando, John Mina, a los periodistas durante una conferencia de prensa el lunes por la mañana.
Durante las conversaciones, comentó el oficial, Mateen alegó “lealtad al Estado islámico. Yo diría que estaba tranquilo y calmado cuando estaba haciendo esas llamadas telefónicas”, apuntó.
Luego Mateen comenzó a hablar de bombas y explosivos. “Creíamos que la pérdida de más vidas era inminente”, dijo Mina.
Los explosivos de la policía no pudieron romper la pared del club. Entonces, un vehículo blindado conocido como Bearcat fue enviado para perforar un agujero. Algunos de los asistentes al club comenzaron a salir. De pronto, Mateen también salió y disparó a los oficiales del SWAT. Uno de los agentes recibió un impacto de bala en su casco de Kevlar, pero sobrevivió. Mateen fue muerto a tiros.
“Los oficiales del SWAT actuaron muy heroica y valerosamente al salvar muchas, muchas vidas”, dijo Mina.
La conferencia de prensa del lunes por la mañana se desarrolló mientras autoridades estatales y federales continuaban su investigación sobre lo que condujo a Mateen a matar a 49 personas, en el peor tiroteo masivo en la historia de Estados Unidos. Mateen, un guardia de seguridad descrito como un desequilibrado mental, irrumpió en el club gay aproximadamente a las 2:00 a.m. armado con un rifle de asalto AR-15 y una pistola.
La horrible carnicería en el popular club nocturno de Orlando provocó vigilias en todo el país, una pena intensa entre la comunidad gay y nuevas preguntas sobre el control de armas en un país ya cansado de tiroteos masivos.
Hasta el momento, las autoridades de Orlando han identificado públicamente a 26 de las víctimas, mientras los investigadores trabajan para notificar a los familiares de las demás. El agente especial del FBI en Orlando, Paul Wysopal, aclaró que el fallecido número cincuenta es el propio Mateen.
“En realidad, no contamos al agresor como una víctima”, dijo Wysopal.
A lo largo de la noche, los agentes habían rastreado más de 100 pistas, realizado registros y obtenido órdenes judiciales para la búsqueda en dispositivos electrónicos. En tanto que se iban retirando los últimos cuerpos, un equipo federal de reconstrucción de tiroteos llegó al lugar para ayudar a mapear la caótica y sangrienta escena.
Una tercera arma fue encontrada en el interior del coche de Mateen, según reveló el lunes la Oficina de Alcohol, Tabaco, Armas de Fuego y Explosivos. Las dos armas utilizadas en el ataque, compradas en las últimas semanas, ya han sido localizadas, aunque esa agencia no reveló donde fueron compradas.
No hay otras amenazas para la comunidad de Orlando ahora mismo, aseguró a los reporteros el fiscal Lee Bentley, aunque los agentes todavía están recolectando evidencias.
“Si alguien más estuvo involucrado en este crimen, será enjuiciado”, subrayó.
El FBI había investigado dos veces a Mateen en los últimos años en medio de preocupaciones acerca de sus vínculos con el terrorismo, pero la búsqueda no arrojó pruebas concretas. Los agentes están tratando de determinar si Mateen, un guardia de seguridad con licencia y que fue capaz de adquirir armas legalmente, fue inspirado por el grupo terrorista ISIS, o si tenían conexiones directas a él en el extranjero.
Esta historia fue publicada originalmente el 13 de junio de 2016, 10:44 a. m. with the headline "Atacante de Orlando ‘tranquilo y calmado’ al hablar con la policía."