Uber aún es ilegal en Cayo Hueso
Si usted es uno de los 2 millones y algo de turistas que visitan Cayo Hueso, usted no estará usando por el momento ni Uber ni ningún otro servicio de viajes compartidos.
Líderes de la Ciudad hicieron ilegal al omnipresente Uber y los servicios de ese tipo el verano pasado, y arrestaron a tres personas que trabajaban para la compañía, la cual depende de una aplicación de teléfono celular. Los conductores se atuvieron a acuerdos extrajudiciales para no tener que ir a la cárcel.
La semana pasada, más de 200 personas se presentaron al Ayuntamiento Viejo de Cayo Hueso para pasar un taller sobre todo lo relacionado con Uber, celebrado por la Comisión de la Ciudad. En una ciudad que no ha llevado a cabo una lotería para licencias de taxi desde 1992 y donde tres flotas de taxis tienen 56 de las 73 licencias disponibles, las cosas se pusieron candentes en seguida.
Docena de chóferes de taxi y sus partidarios dominaron el micrófono en turnos de tres minutos frente a la comisión, muchos de ellos con comunicados escritos que incluían dramáticas advertencias de los peligros que según ellos Uber traería a Cayo Hueso, tanto económicos como de tráfico.
“Simplemente porque algo sea barato no quiere decir que sea bueno”, dijo Savannah Stone, de 31 años, chofer de taxi desde el 2011, quien comparó a Uber con Wal-Mart. “Son convenientes para el consumidor y para el presidente ejecutivo, pero le dan la mala al conductor”.
Otros dijeron que Uber era algo arriesgado, citando casos de violaciones y asesinatos en incidentes aislados a nivel nacional, y cuestionaron si la compañía da las mismas garantías en lo que se refiere a las licencias y los chequeos de antecedentes penales.
Una mujer sugirió incluso de la compañía ayuda a financiar grupos terroristas, y los presentes abuchearon a la única persona –el empresario y miembro voluntario de las juntas de asesoría de la Ciudad, Richard Tallmadge – que dijo que Uber vendría le guste o no a la gente.
“Eso es el cambio. Acepten el cambio con los brazos abiertos”, dijo Tallmadge. “Uber hará de Cayo Hueso un lugar mejor”.
Janet Hinkle, propietaria de una compañía de alquiler de barcos a vela, dijo que la política de Cayo Hueso protege a las compañías de taxis de tener que enfrentar competencia, lo cual calificó de “antiestadounidense”.
“Defiendan la libre empresa”, dijo Hinkle. “No pongan obstáculos a una compañía que quiere ofrecer un producto mejor a nuestros turistas y ciudadanos”.
Los comisionados se limitaron en gran medida a complacer a los presentes, dándoles las gracias por sus intervenciones y asegurando a los defensores de los taxis que Cayo Hueso no revisará su ley en contra de Uber hasta que la Legislatura de Florida les dé instrucciones al respecto.
Pero el comisionado de la Ciudad, Sam Kaufman, dijo que numerosos vecinos quieren que se Uber se establezca en Cayo Hueso.
“Yo soy uno de ellos”, dijo Kaufman. “Nos guste o no nos guste, puede que la Legislatura haga que ésta sea una discusión irrelevante para nosotros. Ellos podrían decir que la Ciudad no puede prohibir los servicios estilo Uber”.
El alcalde Craig Cates dijo que la calidad y limpieza de muchos taxis de Cayo Hueso están por debajo de los estándares adecuados, pero dijo a los presentes que la mayoría de los chóferes de taxi hacen un “trabajo excelente”, y que la Ciudad no estaba tratando de sacarlos del mercado.
“Nadie quiere afectarlos a ustedes”, dijo Cates.
Gwen Filosa: @KeyWestGwen en Twitter
Esta historia fue publicada originalmente el 26 de junio de 2016, 3:05 p. m. with the headline "Uber aún es ilegal en Cayo Hueso."