Opa-locka otra vez bajo investigación de la SEC
Ahora que Opa-locka se tambalea al borde de la insolvencia, las autoridades federales han abierto una investigación sobre la controvertida compra de la Ciudad de su flamante Ayuntamiento el año pasado, en una gran emisión de bonos que fue aprobada al mismo tiempo que la Ciudad estaba perdiendo en silencio millones de dólares en ingresos por concepto de impuestos.
En una carta de demanda a la Ciudad, la Comisión de Canje y Valores de EEUU (SEC) pidió toda la documentación, desde minutas de reuniones hasta los correos electrónicos entre funcionarios de la Ciudad sobre la compra por $8 millones del edificio en el corazón de Opa-locka, según fuentes cercanas a la pesquisa.
Investigadores están examinando si la Ciudad dejó de revelar a los inversionistas el rápido deterioro de sus finanzas — incluyendo millones en facturas sin pagar — para despistarlos sobre su capacidad de pagar los préstamos.
Un año después de que la Ciudad mudara sus oficinas al edificio de cuatro pisos en una celebrada ceremonia de inauguración, el gobernador la declaró en emergencia financiera y designó una junta de supervisión que se reunirá por primera vez en Opa-locka el miércoles.
La pesquisa representa la primera investigación por parte de la SEC de las finanzas de Opalocka, para tratar de arrojar luz sobre las prácticas cuestionables de funcionarios de la Ciudad para ocultar un déficit que ha ido creciendo de forma desorbitada por un plazo de al menos cinco años.
La investigación sigue a reportajes del Miami Herald que muestran que funcionarios de la Ciudad echaban mano como cosa de rutina a fondos restringidos — fondos que sólo se pueden usar legalmente para gastos como reparaciones de calles o entrenamiento policial — para cubrir crecientes deudas que se espera ahora que superen los $8 millones para fines de año.
Apenas la semana pasada, la administradora de la Ciudad Yvette Harrell recurrió a uno de los fondos más restringidos de la Ciudad —sin la aprobación de la comisión de la Ciudad — para estar segura de que los cheques de pago de los empleados no rebotaran.
El dinero — unos $600,000 — fue retirado de una reserva para bonos separada para pagar a los inversionistas en caso de que Opa-locka no pudiera hacer pagos en la compra del Ayuntamiento, concluyó el Herald. No había otro dinero comprometido para reemplazar esos fondos, lo cual era un requisito del acuerdo de la Ciudad.
Al recurrir a ese fondo, Opa-locka se fue muy por debajo del nivel de dinero que tenía que mantener en reserva para cubrir sus pagos, una decisión que causó protestas de parte de los directores de finanzas y presupuesto hace tres semanas, según muestran archivos y entrevistas.
Al ser abordada por un periodista del Herald el lunes al final de una reunión, Harrell, abogada que fue designada como administradora de la Ciudad el mes pasado, dio la espalda y dijo que no respondería ninguna pregunta.
El abogado de la Ciudad Vincent Brown confirmó la pesquisa de la SEC, pero dijo que la Ciudad no había hecho nada indebido. “No tenemos nada que ocultar”, dijo. Brown no quiso dar a conocer la carta de demanda hecha a Opa-locka por la agencia.
No obstante, varios expertos afirmaron que el uso del dinero sería más que suficiente para atraer la atención de los investigadores de la SEC, quienes ya están llevando a cabo una pesquisa de la Ciudad por posibles tergiversaciones del mal estado de sus finanzas.
Esos fondos de reserva son requeridos para proteger a los inversionistas en caso de que la Ciudad caiga en mora. “Es la garantía de que los inversionistas recibirán su pago. Ese es su dinero”, dijo Jeffrey Tew, experimentado abogado de finanzas de Miami, quien dijo que la extracción de esos fondos representaba “una violación civil”.
La decisión de extraer ese dinero reveló tensiones crecientes entre funcionarios de la Ciudad, algunos de los cuales alegaron que la Ciudad necesitaba un permiso especial antes de retirar los fondos de City National Bank.
Tanto la directora de finanzas Charmaine Parchment y el director de presupuesto Keith Carswell exigieron que la administradora de la Ciudad presentara el plan a los abogados de bonos y la comisión de la Ciudad.
Luego de haber confrontado a Harrell el 6 de junio sobre su propuesta de sacar el dinero, Carswell dijo que lo despidieron dos días más tarde.
En última instancia, esa protesta, así como las preocupaciones que él expresó sobre el manejo del déficit de presupuesto por parte de la administradora, condujeron a su despido, dijo Carswell en una demanda que presentó contra la Ciudad.
Carswell afirmó que la disputa se hizo tan acalorada que la administradora le dijo: “Si no estás de acuerdo con eso, puedes largarte”.
Esta historia fue publicada originalmente el 26 de junio de 2016, 4:14 p. m. with the headline "Opa-locka otra vez bajo investigación de la SEC."