¿Es David Rivera millonario? Eso dice su declaración financiera
En los tres años desde que el ex representante federal David Rivera dejara el Congreso — bruscamente, después de un solo mandato y bajo la sombra de una investigación criminal federal — se las ha arreglado para hacer crecer significativamente su fortuna personal, aun cuando lo que hace para vivir sigue siendo un misterio.
Su patrimonio neto es de más de $1.5 millones, de acuerdo con un formulario de divulgación financiera que presentó la semana pasada para calificar como candidato a la Cámara de Representantes de la Florida. La última vez que declaró públicamente sus finanzas, en un formulario congresual del 2012 que no requería un cálculo de su patrimonio neto, sólo listó dos activos, ninguno de los cuales sugería que estaba en camino a hacerse millonario.
La mayor parte de la reciente fortuna del republicano de Miami está fuera de Estados Unidos, en un par de cuentas de banco en México y Taiwán, cada una de las cuales tiene más de $300,000, según muestra su formulario. Además, tiene tres propiedades en la Península de Yucatán en México que valen $250,000, $100,000 y $50,000, respectivamente.
El cómo Rivera se hizo de ese dinero y esas propiedades se desconoce. El ex congresista no respondió a las preguntas que un reportero del Miami Herald le envió por correo electrónico.
Durante años, Rivera ha alegado ser consultor de desarrollo empresarial, una profesión amorfa con clientes no identificados. La única fuente de ingresos listada en su más reciente divulgación financiera, para el año 2015, es de $104,000. El dinero provino de Xemma Holdings S.A. de C.V., una compañía en Mérida, México, “en asociación” con Interamerican Consulting, la entidad corporativa de Rivera registrada en su casa de Doral. Archivos de la Florida muestran que Rivera creó su corporación Interamerican el 24 de enero del 2013, tres semanas después de dejar el Congreso.
Rivera ha viajado al extranjero con frecuencia desde que abandonara Washington, de acuerdo con lo que ha dicho a sus amigos. Además, ha sido visto a menudo en Tallahassee, aun cuando nunca se ha registrado como cabildero para ningún cliente.
Su madre, Daisy Magarino, murió en noviembre del 2013. Desde entonces, sus amigos se han preguntado si Rivera heredó dinero — o quizás propiedades — de su madre, de quien se dice que pasó algún tiempo en México.
Como legislador estatal, Rivera pasó el dinero de un contrato secreto a su madre, según reveló el Herald en el 2010. Él hizo que Magarino y su socia, Ileana Medina, crearan una compañía, Millennium Marketing, la cual recibió los pagos del contrato confidencial de consultoría de Rivera, por $1 millón, con el canódromo Flagler Dog Track (ahora Magic City Casino). El arreglo provocó una investigación fiscal federal.
Rivera nunca divulgó ese dinero hasta después de que dejó su puesto estatal, cuando admitió haber recibido $132,000 en “préstamos” de parte de Millennium.
Por su parte, la fiscalía estatal investigó los formularios de divulgación financiera y las finanzas de campaña de Rivera luego de que el Herald concluyó que Rivera se había hecho pasar por siete años como contratista del Departamento de Estado de EEUU.
Del 2003 al 2009, Rivera, entonces representante estatal, alegó que estaba haciendo “consultaría de desarrollo internacional” para la Agencia de Desarrollo Internacional (USAID) a través de Interamerican Government Relations, una compañía registrada en Puerto Rico. USAID nunca contrató a Rivera.
Rivera enmendó sus formularios de divulgación financiera para eliminar toda referencia a USAID. Nunca respondió en detalle la acuciante pregunta de cómo se ganaba la vida aparte de su trabajo a tiempo parcial como legislador estatal. La fiscalía de Miami-Dade determinó que Rivera vivía de sus contribuciones de campaña, aunque nunca lo acusaron de delito alguno, citando la ambigüedad de un estatuto.
La Comisión de Ética de la Florida, sin embargo, impuso a Rivera una multa de $57,800, una penalidad que él ha apelado.
Una segunda investigación federal a Rivera empezó luego que el Herald lo vinculó en el 2012 a un falso candidato demócrata respaldado por más de $81,000 canalizados a través de la ex novia de Rivera. Tanto el candidato, Justin Lamar Sternad, como la ex novia, Ana Alliegro, cumplieron condenas de cárcel a causa del fraude ilegal de finanzas de campaña. Rivera, identificado como cómplice en el caso, no ha recibido cargos en su contra.
Los dos activos que Rivera listó en su divulgación financiera congresual del 2012, para el año 2011, fueron una cuenta de ahorros en Bank of America y una casa en Tallahassee de la que era copropietario con el senador federal Marco Rubio. Ellos vendieron esa casa a principios del presente año. Al parecer, Rivera omitió la divulgación de su casa del Doral como activo. (La había listado en su divulgación financiera congresual un año antes).
En su última divulgación financiera como legislador estatal, en el 2010, Rivera estimó su patrimonio neto en unos $147,000.
Esta historia fue publicada originalmente el 27 de junio de 2016, 7:56 a. m. with the headline "¿Es David Rivera millonario? Eso dice su declaración financiera."