Sur de la Florida

No más muertes: ¡Bebé, niño o mascota a bordo del auto!

Se recomienda para ayudar a recordar la posible presencia de un bebé en el auto, dejar algún objeto necesario para la rutina en el asiento trasero o poner un muñeco de peluche que obligue a una segunda mirada antes de alejarse del auto.
Se recomienda para ayudar a recordar la posible presencia de un bebé en el auto, dejar algún objeto necesario para la rutina en el asiento trasero o poner un muñeco de peluche que obligue a una segunda mirada antes de alejarse del auto. Getty Images

Cada vez que escuchamos que un niño o un animal doméstico ha fallecido solo dentro de un vehículo por alta temperatura tras ser olvidado por su cuidador, la mayoría de la gente piensa erróneamente que eso nunca les va suceder a ellos. En lo que va de año ya han muerto 12 niños en EEUU por hipertermia.

Esta historia, que se repite con demasiada frecuencia, ya se ha cobrado 754 niños muertos en los últimos 20 años. En Florida, han muerto 72 niños desde 1998 al 2015. Ni son malos padres ni les falta amor hacia sus hijos, solo cometen errores o tienen fallos en la memoria por llevar una vida estresada.

Organizaciones sin ánimo de lucro como Kids and Cars, enfocada en mejorar la seguridad de los niños alrededor de los autos, luchan por conseguir nuevos dispositivos en los vehículos para recordar a los padres o cuidadores que llevan un bebe, niño o mascota a bordo del auto.

El verano anterior a la muerte del pequeño Joziah, de 16 meses de edad, fallecido en Las Vegas mientras dormía en un auto negro SUV debido a un golpe de calor, su padre Pablo Díaz Jr. escuchaba en televisión un caso similar. “Aquel día Pablo decía muy molesto ¿cómo se puede olvidar a su propio hijo en el auto?, y más tarde le pasó a él”, recuerda con viveza la madre, Loren Beltrán, ahora residente de Panama City, Florida.

La última vez que Beltrán vio a su hijo Joziah con vida, éste estaba dormido en su auto estacionado frente a su casa en Las Vegas. Como todos los niños, Joziah ni se despertó cuando su madre lo pasó de su auto al de su padre, Pablo Díaz Jr. “Estaba tan apresurada para irme a la oficina con mi hijo mayor, George Banda-Beltrán, de 6 años, que no hice lo que siempre: darle su beso, abrazo y decirle “God bless you” y te amo”.

Cada año un promedio de 38 niños mueren por causas relacionadas con el calor dentro de un vehículo, según la organización Kids and Cars. Los bebes y niños pequeños tienen mayor riesgo. El 85 por ciento de los niños fallecidos en un auto caliente son menores de 3 años.

“¡Sabemos que esto puede sucederle a cualquier persona! Le ha ocurrido a un maestro, veterinario, oficial de policía, ingeniero, dentista, trabajador de la construcción, enfermera, soldado, trabajador social, ama de casa, incluso le ha pasado a un genio”, asegura Amber Andreasen, directora y mánager de voluntarios de Kids and Cars, una organización sin ánimo de lucro

Cambios en la rutina diaria, falta de sueño, estrés, cambios hormonales, fatiga y simples distracciones son sólo algunas de las razones por las que un niño o una mascota acaban solos en un vehículo sin el conocimiento de los padres o cuidadores.

“Al mirar hacia los asientos traseros de un auto, todos tienen el mismo aspecto, tanto si hay o no algún bebé en esa parte trasera”, afirma Andreasen. “Los niños, especialmente los bebés, a menudo se duermen en los asientos de seguridad para niños orientados hacia atrás; se convierten en pequeños pasajeros silenciosos y discretos”.

Ya hace 11 años, un viernes 8 de julio del 2005 por la tarde, el pequeño Joziah, de 16 meses de edad, se durmió y nunca más despertó. Era un caluroso día de verano en Las Vegas con una temperatura de 105 grados. Ese año murieron 47 niños en Estados Unidos. El 2010 fue el año récord, nos dejaron 49 pequeñas almas. A lo largo del 2015 fallecieron 25 niños, mientras que el año anterior lo hicieron 32. Durante el 2013 este tipo de olvido le costó la vida a 44 niños.

Aquella tarde Loren hacía sus recados con su hijo mayor George después de llevar al pequeño Joziah al hospital para unas pruebas rutinarias.

Pablo Díaz Jr., su ahora ex esposo, estaba con sus tres hijos recién llegados de Texas para las vacaciones de verano. “Él no quería llevarse a Joziah a casa de su hermano, donde había dejado a sus otros hijos. Me repetía que iba a estar muy ocupado atendiendo las cuentas de algunos clientes”, revive Loren. “Fue alrededor de las 2:45 p.m. cuando salí del hospital con mis hijos”.

Cuenta Loren que el pequeño Joziah estaba cansado y hambriento. “Yo todavía necesitaba ir a la oficina cuando Pablo llamó para venir a mi encuentro y llevar a nuestro hijo con él a la casa de sus hermanos”.

Aunque Díaz Jr. no quería llevarse al pequeño Joziah con él porque “iba a estar muy ocupado, todavía nos encontramos y trasferimos rápidamente a Joziah del asiento de mi auto a su camioneta”.

El padre de Joziah viajó unos ocho minutos de su casa a la de su hermano junto con su hijo Norah, de 6 años de edad. Llegaron, estacionaron y salieron del SUV, olvidando a Joziah dentro.

“Mi hijo George y yo dejamos mi oficina pasa ir hacia casa, pero de repente sentí como un escalofrío y me encontré yendo a casa de mi cuñado. Entré en su casa a las 6.40 pm y me preguntaron dónde estaba Joziah. Corrimos a la otra punta de la casa para preguntarle a su padre dónde estaba mi bebé Joziah”, cuenta Loren. “Seguía indicando que lo tenía yo y cuando le recordé que lo habíamos trasladado de un coche a otro, entonces se acordó pero ya era demasiado tarde”.

Joziah estuvo durmiendo más de tres horas en el auto SUV negro en un caluroso día de verano con una temperatura superior a los 100 grados en el exterior del vehículo.

Hicieron todo lo posible por reanimar al pequeño Joziah. “Aunque sabía que era demasiado tarde, seguí intentando CPR, una resucitación cardiopulmonar. La policía hizo lo mismo. Subimos a la ambulancia esperando que lo llevaran al hospital, pero la ambulancia nunca se movió. Me sacaron fuera y cerraron las puertas. Lo único que me quedó por hacer fue arrodillarme en la calle y rezar para tener fuerzas”, dice la madre del pequeño Joziah.

Pasaron tres horas hasta que llegó el auto de la funeraria. “Me dieron un par de minutos para entrar en la ambulancia y decirle mis últimas palabras. No sé qué hicieron durante todo ese tiempo con él. Ojalá hubiera tenido más tiempo con él en la ambulancia para abrazarlo y besarlo. Ojalá la última vez que lo vi vivo le hubiera dado la bendición y un beso”, se lamenta.

Beltrán no quiso decirle adiós al pequeño Joziah, le dio las buenas noches tarareándole su canción de Good Night al mismo tiempo que acariciaba su suave negro pelo como cada noche antes de ir a dormir.

La historia del pequeño Joziah recuerda que no hay que decir: “Esto no puede sucederme a mí” porque los acontecimientos se repiten con demasiada frecuencia. “Lo peor que pueden hacer los padres y los cuidadores es pensar que esto no les puede pasar a ellos”, insiste Andreasen, quien después de 11 años trabajando con esta organización sin ánimo de lucro todavía se sorprende “con la cantidad de personas que tienen la mentalidad de que “esto nunca me pasaría a mí o alguien que amo”.

Según los últimos datos de Kids and Cars, el 55 por ciento de los bebes mueren sin que sus padres o cuidadores sepan que están dentro del auto. El 28 por ciento de los pequeños quedan atrapados y fallecen tras lograr entrar en los autos por sí mismos sin que sus padres lo sepan. Solo un 13 por ciento de los pequeños falleció por estar en el vehículo a sabiendas cuando sus padres o cuidadores se distrajeron o no se dieron cuenta de cuánto tiempo había pasado. Y el 4 por ciento de los casos, las circunstancias no están claras.

Dispositivos recordatorios en los vehículos

La organización Kids and Cars se asegura de poner en contacto a familias víctimas de tragedias similares porque “nadie puede empezar a entender su dolor, excepto aquellos que han estado allí”. Además, esta organización cree que la educación y el conocimiento por sí solos no son suficientes para eliminar estas impensables tragedias.

“Nuestra organización está trabajando en un aviso de recordatorio en todos los vehículos para evitar que los niños, animales, personas con discapacidad, ancianos, etc. se queden solos en los autos. No se puede comprar un coche hoy que no tenga docenas de avisos de recordatorio para baja presión de neumáticos, faros, cinturón de seguridad, etc. Algunos vehículos incluso le recuerdan que lleve su teléfono celular con usted antes de abandonar el vehículo”, cuenta Andreasen. “Seguramente, si nuestros vehículos pueden recordarnos de nuestro teléfono celular, también pueden crear una alerta para recordarnos que un niño está en los asientos traseros”.

La nueva tecnología en los autos no puede detectar objetos en la parte trasera, pero sí recordar revisar la parte trasera del auto antes de salir de este.

General Motors acaba de incorporar en una edición limitada a su Acadia SUV 2016 nueva tecnología que recuerda que viaja con un niño en los asientos traseros. Está diseñada para que suenen cinco campanadas sonoras y mostrar un mensaje en el centro de información del conductor que dice: “Recordatorio de asiento trasero/Mira al asiento trasero”.

Este dispositivo funciona mediante el control de puertas traseras. Se activa cuando se abre una puerta trasera o se cierra dentro de los 10 minutos antes de arrancar el vehículo, o si se abre y se cierra mientras el vehículo está en marcha.

“Este es un paso en la dirección correcta, pero nos gustaría ver algo similar a esto en todos los vehículos”, puntualiza Andreasen.

Kate Carr, presidente y CEO de Safe Kids Worldwide, piensa que “la tecnología por sí sola no puede resolver el problema de un golpe de calor cuando se trata de niños pequeños, pero este nuevo recordatorio de Acadia puede ayudar. Debemos recordar siempre que la forma más segura de proteger a un niño de un golpe de calor es que nunca lo deje solo en un vehículo”.

Otro dispositivo interesante es el proyecto Infant SOS, realizado por estudiantes de ingeniería mecánica de la Rice University, que dispone de sensores que detectan si el auto está aparcado con el bebé todavía en el asiento. Tras 30 segundos, el dispositivo se enciende y suena una alarma. Si el niño no ha sido retirado del asiento después de cinco minutos, este dispositivo envía hasta 10 alertas de mensajes de textos a contactos como padres, familiares u otras personas programadas con anterioridad.

Siga a Isabel Olmos en Twitter: @IsabelOlmos

Para evitar tragedias

Janette Fennell, presidente de Kids and Cars, asegura que “al pensar que esto no le puede suceder a ellos, no se toman las medidas de seguridad y es más fácil culpar a otros que entender que somos vulnerables”.

1. Mirar antes de cerrar. Abra la puerta de atrás y busque en el asiento trasero para asegurarse de que todos están fuera del auto, aunque piensen que están sin hijos o mascotas.

2. Mantener en el asiento trasero algo esencial para su rutina: celular, maletín, portátil, almuerzo, tarjeta de identificación, zapato izquierdo, etc…

3. Poner un animal de peluche en el asiento del coche como recordatorio de que el bebe está en la parte trasera.

4. Siempre cerrar las puertas, incluso si el auto está en el garaje, para evitar que los niños entren.

5. Tener un plan con los cuidadores de la guardería. Si el niño no se presenta en la guardería sin previo aviso, alguien debe llamar para localizar a los familiares y saber dónde está el niño.

6. Si ve a un niño o mascota solo en un auto, llame al 911.

Esta historia fue publicada originalmente el 10 de julio de 2016, 1:26 a. m. with the headline "No más muertes: ¡Bebé, niño o mascota a bordo del auto!."

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