Niños de Miami vuelven a clases entre preocupación por el Zika
Leyre Ortiz llegó hace un mes a Doral. Esta larguirucha caraqueña de 12 años de edad empezó el lunes una nueva etapa de su vida en el séptimo grado en la popular escuela primaria e intermedia John I. Smith, sin hablar una pizca de inglés.
“Me siento contenta de empezar, pero rara a la vez”, dijo Ortiz a el Nuevo Herald. “Aquí no tengo amigos, pero tengo el sueño de aprender inglés [...] idioma que entiendo un poco, pero no lo hablo”.
La risueña estudiante es una de los 600,000 estudiantes a los cuales los sistemas públicos escolares de Miami-Dade y Broward les abrieron sus puertas el lunes como parte del ajetreado inicio de un nuevo año académico coloreado con las contagiosas sonrisas de los más pequeños.
Solo en Miami-Dade las autoridades destacaron haberle dado la bienvenida a 360,000 alumnos, orientados por 22,000 docentes, para lo cual desde temprano se puso en marcha una flota escolar integrada por unos 1,000 autobuses.
Pero la jornada inaugural también despertó incertidumbre en las escuelas localizadas en Wynwood y en Miami Beach, áreas donde las autoridades sanitarias despliegan una activa y frontal lucha contra el virus del Zika.
Como parte de los esfuerzos para combatir el Zika en las zonas afectadas, el gobernador Rick Scott anunció el lunes que el Departamento de Salud de la Florida (DOH) destinará $5 millones en fondos adicionales para la lucha contra el virus, lo cual contempla la fumigación de mosquitos en las zonas afectadas.
“Si se hace evidente que se necesitan más recursos, no dudaremos”, dijo Scott. “La lucha contra el virus Zika es algo que debemos hacer juntos”.
El director de la secundaria Miami Beach, John Donohue, dijo que el día transcurrió “de manera regular”, aunque con la novedad de un masivo reparto de frascos de repelentes contra las picaduras de los zancudos, los cuales propalan el virus.
“Desde el viernes hicimos las coordinaciones y el domingo ya el Departamento de Salud vino a dejar camisetas de mangas largas para los estudiantes y los repelentes para que hoy sean distribuidos”, dijo Donohue la tarde del lunes a el Nuevo Herald.
El año escolar 2016-2017 arrancó, también, acompañado del lanzamiento de un paquete de novedosos programas académicos.
El superintendente de las Escuelas Públicas de Miami-Dade, Alberto Carvalho, dijo que un total de 61 programas han sido implementados localmente para enriquecer la enseñanza a través de la instrucción de clases especiales que van desde la ingeniería y la ciencia robótica hasta la música y el arte, entre otros.
“Los retos son bastante exigentes, pero la habilidad y dedicación de nuestros maestros y directores son superiores”, dijo Carvalho a el Nuevo Herald. “Por eso vamos a continuar siendo la comunidad educativa más exitosa de nuestro país”.
El director de John I. Smith, Genaro Navarro, dijo que la mayoría de alumnos de esa escuela son de origen hispano, destacando una alta concentración de menores que pertenecen a familias venezolanas y colombianas.
De ahí que una de las prioridades de Navarro es lograr la adaptación y la integración de sus estudiantes y lograr que tengan las bases para forjar “un futuro alentador”. Es así que de los 110 maestros a cargo de los más de 1,600 alumnos de esa escuela, el 80 por ciento son profesionales bilingües.
“Aquí los maestros se ocupan de muchos niños recién acabados de llegar”, dijo Navarro. “Lo bueno es que hemos creado una atmósfera familiar, lo cual permite que los estudiantes se sientan identificados por maestros que hablan su idioma y les enseñan inglés y todas las otras materias [...] sencillamente se sienten identificados”.
Navarro, quien dirige John I. Smith desde hace 15 años, dijo que la prueba más palpable del éxito de esa variopinta comunidad escolar es que es calificada con la categoría A entre las escuelas primarias de Miami-Dade.
El superintendente Carvalho también destacó el esfuerzo local en promover la enseñanza del español. Para ello, el distrito de Miami-Dade, considerado el cuarto más grande de Estados Unidos, ha realizado una inversión pública de $3.8 millones para expandir recursos locales enfocados en la enseñanza del español.
Carvalho también destacó que para ello se implementarán programas modernos que conduzcan a que los alumnos sean certificados como bilingües tanto por la Junta Escolar como por el Estado de la Florida.
“Estamos demostrando que una comunidad pobre como la nuestra, y de inmigrantes, puede no solamente competir, sino superar los obstáculos”, dijo Carvalho. “Desde mi punto de vista, es un orgullo que nuestra comunidad se caracterice por demostrar una actitud académica superior al promedio estatal y nacional”.
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Esta historia fue publicada originalmente el 22 de agosto de 2016 a las 3:20 p. m. con el titular "Niños de Miami vuelven a clases entre preocupación por el Zika."