Foro educa a centroaméricanos sobre cambios en leyes de inmigración
En la cafetería de la iglesia San Juan Bosco, en La Pequeña Habana, unas 27 personas escuchan a los expertos de inmigración con mucha atención. En la primera fila, se sienta Ariel Gómez, un nicaragüense que lleva 16 años viviendo en Estados Unidos y desde hace seis está luchando para obtener la residencia.
“Mi esposa es estadounidense y mi hija también. Pero a mí me dijeron que para que me den la residencia tengo que volver a mi país. ¿Es eso cierto?” preguntó.
“Los casos personales los vamos a tratar al final de la sesión”, respondió el abogado Mark Prada el sábado en un foro organizado por la Coalición de Inmigrantes de la Florida (FLIC) y el Service Employees International Union (SEIU) durante el cual abogados de inmigración y activistas le hablaron a un grupo de ciudadanos centroamericanos sobre los recientes cambios en programas de inmigración, por medio de los cuales más inmigrantes son elegibles para obtener beneficios legales.
Gómez tiene miedo de que lo separen de su hija por mucho tiempo. Pero con los cambios en el programa de perdón provisional a la ley del castigo por haber vivido sin documentos legales en Estados Unidos, puede que Gómez no tenga que hacerlo.
Con estas modificaciones que entran en vigor el próximo 29 de agosto, familiares indocumentados de ciudadanos y residentes de Estados Unidos, como padres, esposos, hijos y hermanos, pueden presentar la solicitud aquí y enterarse si se aprueba o no antes de salir del país. Esto significa que las personas solo tienen que ir al país de origen para asistir a una entrevista con lo cual no tienen que permanecer lejos de sus familiares por largos periodos de tiempo y se aseguran, además, de poder volver a entrar a Estados Unidos.
En el foro también se habló de la ampliación del programa de solicitud legal de refugio en El Salvador, Honduras y Guatemala que se anunció a finales de julio por el Servicio de Inmigración. El Programa para Menores Centroamericanos (CAM) que existe desde el 2014 permitía a menores de edad que tuvieran un padre o madre con estatus legal en Estados Unidos solicitar refugio para venir a Estados Unidos. Ahora el programa aceptará solicitudes para que hermanos, padres y otros guardianes –como tíos y abuelos– de la persona a la que se le ha otorgado asilo, puedan clasificar y venir también.
“Queremos que las personas sepan cómo hacer para ir al colegio, a la universidad, al hospital, cómo volverse ciudadanos y cómo lograr traer a sus familiares de sus países”, dijo María Mejía, organizadora del foro.
Estas sesiones informativas se hacen todos los meses en ese espacio que ofrece la iglesia, un lugar estratégico para que las personas se sientan seguras.
“Acá no va a haber redadas, ni va a entrar la policía. La iglesia es un santuario y el padre no va a permitir que le pase algo a su comunidad”, dijo Mejía.
Aprovechando el inicio de clases, en esta ocasión los organizadores también respondieron preguntas sobre las matrículas y los papeles necesarios para que los jóvenes puedan ir al colegio y a la universidad.
Julio Calderón, un hondureño indocumentado que luchó por poder ir a la universidad, también dio su testimonio. Se dirigió a las personas presentes, entre las cuales había madres con sus hijos, para hablarles sobre las formas de beneficiarse de la ley de matrícula estatal que beneficia a los inmigrantes indocumentados.
Según Mejía, las personas indocumentadas que llegan de Centroamérica temen meter a sus hijos a la escuela porque creen que les van a preguntar el número del seguro social y después a deportar.
“Ellos tienen mucho miedo”, dijo.
Los organizadores entonces en ocasiones invitan a otras personas que ya llevan 10 o 15 años viviendo en el país para que hablen sobre su propia experiencia.
“Otros padres que pasaron por esa situación se paran y les explican qué hacer, dónde ir al medico, qué hospitales y escuelas visitar, requisitos, dónde inscribirse para los beneficios del DACA, y qué hacer para recibir ayuda para los costos de las matrículas”.
Inclusive, dijo, hay un grupo de whatsapp, conformado por unas 40 personas que usan para protegerse de las autoridades, especialmente de la policía de inmigración.
“Enviamos mensajes alertando a las personas sobre la presencia de la policía para que si pasa algo, sepan qué hacer o puedan llamar al abogado”.
Según los organizadores, estos talleres se hacen porque sigue aumentado el número de familias centroamericanas que, para escapar de la violencia en sus países, llegan a Estados Unidos en busca de oportunidades para sus hijos.
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Esta historia fue publicada originalmente el 27 de agosto de 2016, 6:58 p. m. with the headline "Foro educa a centroaméricanos sobre cambios en leyes de inmigración."