Hermine se degrada a tormenta tropical al pasar por Florida
Hermine se convirtió el viernes en el primer huracán en tocar tierra en Florida en más de una década, causando la muerte a una persona e inundaciones que destruyeron edificios costeros y tumbaron numerosos árboles.
Mientras la tormenta avanzaba hacia Georgia, derribaba el tendido eléctrico en ambos estados. Hay cientos de miles de personas sin electricidad. Se prevé que se dirija hacia las Carolinas.
Hermine tocó tierra en el noroeste de Florida, en Big Bend, la madrugada del viernes como huracán de categoría 1.
Un hombre desamparado en el condado Marion, murió cuando un árbol le cayó encima, informó en conferencia de prensa el gobernador de Florida, Rick Scott.
A las 2:00 p.m., el centro de Hermine se encontraba en el límite de los estados de Georgia y Carolina del Sur, ya debilitado a la categoría de tormenta tropical, con vientos de hasta 50 mph, dijo el Centro Nacional de Huracanes. En ese momento Hermine de desplazaba hacia el noreste a una velocidad de traslación de 18 mph.
Se esperaba que la tormenta continuara desplazándose con ese rumbo y dirección, muy próxima a la costa de las Carolinas, para salir de nuevo a las aguas del Atlántico en la mañana del sábado, al norte del Cabo Hatteras.
En la tarde del viernes se reportaba un estimado de 325,000 personas sin servicio eléctrico en Florida y más de 107,000 en el vecino estado de Georgia según fuentes oficiales.
Sin embargo, un funcionario del equipo de emergencias de Georgia declaró que Hermine había tenido un impacto menor que el anticipado sobre el estado. Jim Butterworth, director de la Agencia de Georgia para el Manejo de Emergencias de la Agencia de Seguridad Nacional, dijo que hasta el viernes en la tarde no se habían reportado muertes ni graves daños estructurales en ninguno de los 56 condados que estaban en alerta de emergencia.
El viernes en la tarde se informó que el icónico puente Sunshine Skyway de la Bahía de Tampa había reabierto al tráfico después de los fuertes vientos que produjo Hermine desde el las primeras horas de ese día.
El huracán de categoría 1 recaló justo al este de St. Marks alrededor de la 1:30 a.m. del viernes con vientos de casi 80 millas por hora, según el Centro Nacional de Huracanes.
Olas de más de 12 pies golpearon la costa en el Big Bend provocando penetraciones del mar en lugares bajos. Las lluvias, localmente muy intensas provocaron inundaciones a lo largo del recorrido de la tormenta, incluyendo en la capital estatal, Tallahassee, que no se había visto afectada por un huracán desde Kate en 1985.
Las inundaciones obligaron a 18 personas a abandonar sus casas en Green Key y Hudson Beach, en el condado de Pasco, al norte de Tampa, Florida, dijeron autoridades. El departamento de bomberos y la policía del condado emplearon vehículos acuáticos para rescatar a personas ante la crecida a primera hora del viernes. Fueron trasladados a un albergue cercano.
En el condado de Wakulla, al sur de Tallahassee, una pareja sufrió heridas menores cuando un árbol cayó sobre su coche mientras circulaban por una carretera en medio de la tormenta, señaló el administrador del condado, Dustin Hinkel. Agregó que las olas, de entre 8 y 10 pies dañaron los muelles y anegaron carreteras en la costa.
El alcalde de Tallahassee, Andrew Gillum, informó que había apagones extensos en toda la capital del estado. El funcionario calculó que había unas 100,000 personas sin servicio eléctrico.
El último huracán que alcanzó Florida fue Wilma, un potente organismo de categoría 3 que tocó tierra muy cerca de Naples el 24 de octubre del 2005. Cruzó los Everglades diagonalmente para salir al mar cerca de Fort Lauderdale. Wilma causó la muerte de cinco personas y unos $23,000 millones en daños materiales.
Las autoridades habían pedido con anticipación a residentes de algunas islas y de lugares bajos y propensos a inundarse que desalojaran esas zonas.
El gobernador Scott advirtió del peligro que suponen las grandes olas, fuertes vientos, árboles caídos y cortes eléctricos, y pidió a la población que se traslade a refugios en el interior si fuese necesario para asegurarse de que tienen suficiente comida, agua y medicamentos.
“Se puede reconstruir una casa, se puede reconstruir una propiedad, pero no se puede reconstruir una vida”, manifestó Scott en una conferencia de prensa el jueves por la tarde. “Vamos a ver muchas inundaciones”.
Scott, que decretó el estado de emergencia en 51 condados, dijo que hay 6,000 guardas nacionales listos para movilizarse para atender las consecuencias del paso del huracán. Los gobernadores de Georgia y Carolina del Norte también declararon alertas.
Esta historia fue publicada originalmente el 2 de septiembre de 2016, 6:31 p. m. with the headline "Hermine se degrada a tormenta tropical al pasar por Florida."