Miami-Dade se hará cargo del sistema de agua de Opa-locka
Abrumada por una corrupción y un despilfarro endémicos, Opa-locka ha entregado el control de su atribulado sistema de agua y alcantarillado al Condado Miami-Dade en un esfuerzo desesperado por restañar la pérdida de millones de dólares y restaurar lo que era antes la fuente más vital de ingresos de la Ciudad.
Al asumir el control del sistema de facturación de los servicios básicos, el Condado asumirá un papel crítico en recaudar millones cada año, y servirá de inspector de un departamento que ha estado plagado de actividades ilícitas, incluyendo empleados que extorsionaban a residentes y propietarios de negocios sacándoles dinero a cambio de servicios de agua corriente.
El inusual arreglo fue aprobado por la comisión de Opa-locka el miércoles por la noche, en un plan que podría convertir el programa de servicios de agua en fuente de ingresos para una Ciudad que ha estado agobiada por las deudas y bajo la vigilancia de una junta de supervisión estatal.
El Miami Herald reportó el mes pasado que los empleados de la Ciudad habían convertido el programa de servicios básicos en un negocio propio, perdonando cientos de miles de dólares en facturas de agua corriente todos los años a clientes con vínculos políticos, entre ellos la alcaldesa Myra Taylor, cuya escuela privada acumuló $119,000 en facturas que nunca se pagaron.
El Herald concluyó que algunos trabajadores llegaron incluso a crear su propio sistema de cobro por debajo de la mesa, cortando el agua a los clientes y luego cobrándoles en efectivo para volverla a conectar y embolsillándose el dinero.
Uno de los miembros claves de esta banda fue el supervisor de Obras Públicas Gregory Harris, quien se declaró culpable el martes luego de haber sido arrestado por el FBI el mes pasado bajo cargos de recibir sobornos a cambio de servicios de agua corriente. El ex administrador de la Ciudad, David Chiverton, fue encausado por un delito similar en la misma pesquisa.
La toma de posesión por parte del Condado permitirá supervisar el programa y buscar modos mejores de cobrar un servicio que por lo general es un buen generador de ingresos para las ciudades del sur de la Florida. Los archivos muestran que Opa-locka ha perdido un promedio $1.7 millones anuales durante los últimos tres años.
Merrett Stierheim, ex administrador del Condado Miami-Dade que fue nombrado por el estado para supervisar las operaciones de la Ciudad, dijo que la misma está quedándose sin fondos a toda velocidad y necesita la intervención del Condado.
“No tengo duda de que esto incrementará considerablemente el flujo de ingresos de la Ciudad”, dijo Stierheim, quien señaló que el Condado cuenta con una tasa de recaudación del 99 por ciento con sus propios clientes.
Para el Condado, la medida no sólo permitirá que la Ciudad recaude fondos en un momento crítico, sino que protegerá los intereses financieros del propio Condado. Durante años, el mismo ha vendido los servicios de agua corriente a la Ciudad a precios mayoristas, y es su más importante acreedor — $4 millones en facturas no pagadas — casi la mitad de la deuda entera de Opa-locka.
Opa-locka podría asimismo beneficiarse de un crédito a corto plazo por parte del gobierno de Miami-Dade, pero que tienen que negociarse con los funcionarios del Condado.
La toma de control del programa de facturación del agua corriente tiene lugar después de semanas en que los administradores del Condado han estado inspeccionando el deteriorado sistema de la Ciudad y descubriendo problemas preocupantes.
Miles de contadores de agua no pueden ser leídos adecuadamente, lo cual obliga a la Ciudad a hacer las facturas del agua a base de cálculos a grosso modo.
Las moras están subiendo astronómicamente, con más de $2 millones en cuentas por pagar, algunas de las cuales tienen ya cinco años. Más extraño aún es que 663 propiedades — tanto viviendas como negocios — ni siquiera aparecen en el sistema de facturación de la Ciudad.
Jordan Leonard, ex administrador adjunto de Opa-locka que examinó el programa cuando ocupaba su cargo en el 2012, dijo que las conclusiones del Condado tocan por encima lo que él cree es un problema más profundo aún.
Leonard dijo que él había descubierto que empleados de la Ciudad con acceso al sistema de facturación estaban cerrando cuentas morosas, algunas de las cuales estaban muy atrasadas en los pagos, y luego abrían una cuenta nueva en la misma dirección.
La policía de Opa-locka llevó a cabo dos investigaciones — una en el 2008 y otra en el 2012 — y concluyó que algunos equipos de trabajadores de obras públicas se iban por la ciudad a hacer sus propios negocios con los clientes de la misma.
Por medio de desactivar los contadores de la Ciudad e instalar conexiones ilegales en las casas, pudieron crear su propio sistema “paralelo” de agua corriente.
En vez de que la Ciudad recibiera su pago mensual, los clientes pagaban dinero en efectivo — tarifas mensuales de entre $40 y $100 — directamente a los empleados, de acuerdo con los informes policiales.
Una mujer admitió a la policía que ella había acordado tener sexo con un lector de contadores para mantener su servicio de agua corriente.
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Esta historia fue publicada originalmente el 3 de septiembre de 2016, 8:55 p. m. with the headline "Miami-Dade se hará cargo del sistema de agua de Opa-locka."