En qué falló el plan de Giménez para la alcaldía de Miami-Dade
Carlos Giménez dijo que no vio la bola venir hasta que fue demasiado tarde el martes por la noche.
Durante semanas, el alcalde de Miami-Dade y sus asistentes dijeron lo mismo a sus confidentes que sus partidarios que las encuestas internas lo mostraban muy por delante de la miembro de la junta escolar Raquel Regalado y sus otros cinco retadores. Sus pronósticos mostraban al titular con cinco años en el cargo como cruzando cómodamente la frontera del 50 por ciento del voto y con su reelección asegurada en la noche de las primarias sin necesidad de una votación de desempate en noviembre.
Su error: la primera ola de boletas en ausencia apenas dieron mayoría a Giménez, una señal temprana de que había problemas, ya que estaba muy por debajo del 62 por ciento que consiguió en la votación por correo durante su última primaria en el 2012. Luego vino la verdadera mala noticia. Las votaciones por adelantado, las entregadas antes de la fecha de las primarias, el 30 de agosto, bajaron a Giménez al 49 por ciento.
“Cuando vi entrar los votos por adelantando, ahí fue que pensé: hmm, esto va a ser una votación de desempate”, dijo Giménez el miércoles, horas después de que los resultados finales lo dejaran a él en el 48 por ciento y a Regalado en el 32 por ciento. “Creíamos que íbamos a subir los resultados con la votación por adelantado. Pero en realidad bajamos”.
La estrategia de Giménez para la primaria dependió de los votantes negros de Miami-Dade para compensar por el fuerte apoyo hispano para Regalado, presentadora de un programa de radio en español e hija del alcalde de Miami, Tomás Regalado.
Pero el vigoroso apoyo que recibió el martes el único candidato negro en la boleta pareció echar por tierra el plan de Giménez, pues el maestro retirado Frederick Bryant le ganó a Giménez en algunos colegios electorales en los bastiones afroamericanos de Miami Gardens y Opa-locka.
Bryant se llevó el nueve por ciento de los votos y quedó en tercer lugar en la primaria, a pesar de haber hecho una campaña mínima que reportó un gasto de sólo $3,000, de los cuales $1,800 fueron de la tarifa de solicitud y el resto a un solo anuncio en los periódicos y otro en la radio. ¿Carteles de campaña? Bryant, residente de Overtown, dijo haber hecho tres.
“Yo fui a algunos eventos”, dijo Bryant de su campaña, que según él se centró en la prevención de los tiroteos que han afectado duramente a algunos barrios afroamericanos en Miami y sus suburbios. “Creo que fue mi mensaje. Y mi espíritu. La verdad de lo que yo decía”.
Los resultados del martes obligaron a la campaña de Giménez a reconsiderar sus ideas preconcebidas para una competencia que resultó mucho más dura de lo que esperaban.
El comenzará la recta final de nueve semanas para la votación de desempate como el favorito, con una ventaja de 16 puntos en los resultados del martes y una boleta electoral cada vez más cargada, donde las campañas presidenciales competirán con cualquier tipo de cambio de mensaje que pueda probar Regalado para tratar de hacer más atractiva su candidatura y ganarle a Giménez.
No obstante, a la votación de desempate se va después de que la mitad del electorado de la primaria votó por alguien que no era él, lo cual sugiere una mayor insatisfacción con su mandato de lo que mostraron sus encuestas. Y Regalado podría ver algunos elementos más favorables en el paisaje de noviembre que los que encontró en agosto.
Ahora mezclado en la boleta con una elección presidencial que podría llevar por primera vez a una mujer a la Casa Blanca, Giménez enfrenta a una retadora que trata de romper el mismo techo de vidrio en el Ayuntamiento del Condado.
“Ella tiene una nueva oportunidad para darse a conocer una vez más a los votantes que no le prestaron atención antes”, dijo Sean Foreman, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Barry. “Ahora la campaña se basará en quién conseguirá redefinir primero a Regalado”.
Giménez dijo que no a todos los debates en la radio y la televisión en español antes de la primaria, de modo que no tuvo que enfrentarse a Regalado en un idioma que el alcalde, nacido en Cuba, admitió que ella probablemente habla mucho mejor que él. “Ella ha tenido mucha práctica”, dijo Giménez, quien vino a Miami cuando era niño y con frecuencia da discursos y entrevistas en español. “Yo no soy una personalidad de la radio. Pero me defiendo muy bien en español”.
Los demócratas se preparan para una asistencia en masa a las urnas en noviembre en Miami-Dade para compensar por déficits en cualquier otro lugar del estado indeciso de la Florida, y eso significa una movilización de los votantes de los sindicatos. Giménez se ganó el respaldo de algunos sindicatos de trabajadores del Condado, pero Regalado consiguió el apoyo del mayor grupo sombrilla de sindicatos del Condado, AFL-CIO.
Además, está el problema de Donald Trump para los dos republicanos: Regalado ya había dicho que no podía dar su apoyo a Trump, mientras que Giménez evitó hablar del todo sobre el candidato republicano hasta que reveló el miércoles que no piensa votar por él.
Otro cambio tiene que ver con los fondos de campaña. Giménez dijo el miércoles que sus arcas de campaña habían bajado a $100,000, tras haber recaudado la cantidad récord de $4.5 millones. Regalado no estuvo disponible el miércoles para ser entrevistada, pero sus reportes de campaña más recientes revelan que sus arcas habían bajado a unos $100,000 antes de los grandes gastos que definen los últimos días de la mayoría de las campañas.
Una dificultad que enfrentará Giménez, de acuerdo con varios miembros de su círculo de donantes, es que algunos donantes podrán querer cubrirse las espaldas y también donarán a Regalado. Eso podría hacer más difícil a Giménez poder repetir la ventaja de cuatro a uno de la que disfrutó durante la primaria, cuando Regalado recaudó alrededor de $1 millón. Regalado tuvo asimismo el respaldo de uno de los residentes más acaudalados del sur de la Florida: el magnate automovilístico Norman Braman, quien contribuyó unos $140,000 a su campaña hasta agosto.
En el período previo a su candidatura para la reelección, Giménez llevó a cabo una serie de iniciativas particularmente atractiva a los votantes negros.
Una de ellas fue su programa de contratación Employ Miami-Dade, creado dos años atrás en el barrio mayoritariamente afroamericano de Liberty City. El fue partidario desde temprano de las cámaras corporales para la policía, algo que ganó popularidad a nivel nacional tras una racha de policías blancos disparándoles a civiles negros desarmados en todo el país. Y este año él hizo aprobar un contrato de reurbanización por $300 millones para el proyecto de viviendas, notoriamente pobre, de Liberty Square en Liberty City.
Esta historia fue publicada originalmente el 3 de septiembre de 2016, 8:57 p. m. with the headline "En qué falló el plan de Giménez para la alcaldía de Miami-Dade."