Inmigración

Línea de inmigración: Llegó desprevenido y desinformado – ahora le toca esperar

Mis saludos. Soy un cubano que entró legalmente a este país el pasado 29 de enero por el aeropuerto de Miami. Le solicité al agente de inmigración que me chequeó los documentos acogerme a la Ley de Ajuste Cubano. Este me dijo que como yo venía para Dallas, pues podría solicitarlo acá. Me puso entonces una entrada B-2 de turista por 6 meses. Al llegar a Inmigración en Dallas, me dan una cita para el pasado viernes 20 de febrero en las oficinas de la USCIS.

Allí me dicen que no, que no me pueden dar el parole. Llaman a Miami, se reconoce el error del agente pero, ya no me dan el parole. La razón que me dan es que con ese permiso B-2 por 6 meses en el pasaporte no pueden hacer nada desde allí. Todo el tiempo lo único que me repitieron fue que tengo que esperar al año físicamente en el territorio nacional y luego solicitar mi residencia. No me pudieron dar respuesta sobre mi suerte al terminar mi permiso B-2 en julio, pues faltarían 6 meses m’as para poder acogerme a la ley. Aun si esto fuera legal, ¿cómo voy a vivir todo este tiempo?

Necesito me oriente qué hacer, pues estoy acá en casa de unos conocidos, no tengo familia y necesito comer, vivir, en algún lugar, trabajar, etc. Mi correo electrónico es [omitido]. En espera de su ayuda,

Ing. Luis Mario Jiménez Figueredo (vía correo electrónico)

Apreciado ingeniero Jiménez Figueredo, su muy bien hilvanada carta es muy clara en cuanto revela el error fundamental que la aqueja, el cual no es de mala voluntad por parte de ninguno de los funcionarios que intervinieron en su caso, sino de una contradicción existente entre las leyes generales de inmigración y la especial situación político-jurídica del cubano que llega a Estados Unidos desprevenido de esas peculiaridades. Se dio así, en su caso, que todos actuaron correctamente, pero dada esa situación especialísima, no se produjo el resultado esperado y más conveniente para usted. Se la barajo en pedacitos...

Un extranjero cualquiera que llega a una frontera (ejemplo, la de Estados Unidos con México) sin tener una visa estampada en su pasaporte, sencillamente no tiene cómo entrar legalmente a este país, excepto un cubano, que mientras sea cubano, va a ser admitido bajo parole (con permiso de trabajo) hasta que “un año y un día” después, podrá pedir su ajuste de estatus a residente legal permanente. ¡Éxito completo!

En cambio, un cubano que llega con visa de turismo (B-2) a un aeropuerto en Estados Unidos –el caso suyo— será admitido por 6 meses como cualquier otro turista, sin autorización de trabajo –los turistas no vienen a trabajar, sino a visitar— y sea que prorrogue su estadía legal como turista o no, “al año y un día” podrá pedir su ajuste a residente legal permanente y ¡colorín, colorado, el cuento ha terminado! Usted, como buen ingeniero, hizo sus proyecciones sobre bases erróneas, y en su situación no tenía alternativas. Lo que explicó y procedió en el aeropuerto, la autoridad no tenía nada distinto que otorgarle. Aparte de admisión con visa (lo cómodo...) el oficial de recibo no tenía más opción que admitirlo con su visa, o de no admitirlo y enviarlo de vuelta a Cuba en ése mismo o el próximo avión.

Alguien que obtiene una visa B-2 para visitar Estados Unidos, indudablemente convence al cónsul de este país en La Habana que tiene allá raíces familiares y raíces de trabajo que lo obligan a regresar a Cuba, pero que cuando llega a un puerto de entrada a Estados Unidos y cambia de opinión, indudablemente está mostrando que no le manifestó al cónsul su verdadera intención -- la de emigrar a este país con una visa de turismo.

La discreción del oficial del aeropuerto que lo admitió en Miami en estatus B-2, a pesar de que usted le manifestó su verdadera intención, fue grande, porque bien le hubiera podido cancelar la visa y devolverlo a Cuba en el siguiente vuelo. En resumen, el proceso de admisión bajo parole tiene sus reglas y procedimientos. La visa de turismo no es para emigrar, sino para visitar, sea el portador de la misma de Cuba, o de cualquier otra nacionalidad. Resultado final: tendrá que sobrevivir un año completo, “resolviendo”, como tantos otros lo han hecho...

MANFRED ROSENOW es un

abogado y periodista de Miami

especializado en temas de inmigración.

Escríbale a El Nuevo Herald,

3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com

Esta historia fue publicada originalmente el 24 de febrero de 2015, 6:57 p. m. with the headline "Línea de inmigración: Llegó desprevenido y desinformado – ahora le toca esperar."

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