Médico cubano: residencia fácil, pero profesión, ¿qué?!
Estimado amigo Rosenow: Le llamo así porque, desde que vine la primera vez a Estados Unidos, leo con interés su columna, y es agradable ver cómo es que responde las dudas e inquietudes con seriedad y a la vez con elegante jocosidad.
Soy cubano y llegué junto con mi esposa, el 9 de diciembre del 2014 a este país con visa de turismo por 5 años. La primera intención era disfrutar de las vacaciones al igual que la vez anterior. Trabajo, ó mejor dicho, trabajaba, como médico especialista en un hospital de La Habana. Cuando informé a mi jefe superior que me encontraba de vacaciones en Estados Unidos me dijo que si no regresaba al terminar mis vacaciones, perdería inmediatamente mi empleo, y que eso sea así, lo entiendo, pero la sorpresa está en que además me retiran el título y con ello la posibilidad de ejercer allá, como profesional de la salud. En otras palabras, me explicó que ya estaban pidiendo al Ministro de Salud que se invalidara mi título. Como no podía creer tal cosa, me dirigí a varios colegas para que me averiguaran y las respuestas de ellos fue que categóricamente ya estaba hecho el proceso de anulación y que de regresar la posibilidad de trabajo es realmente mínima, conociendo los métodos de actuar de allá. Tengo todos los mensajes enviados por mi ex jefe, su secretaria, y demás ex compañeros de trabajo.
Mi pregunta es si, teniendo en cuenta estos sucesos no esperados y que muestran que al regresar a mi país estoy desempleado al no poder ejercer (pues ya no cuento con mí título), y que lo más seguro es que me cierren las puertas, ¿puedo cambiar mi estatus de visita a refugiado? Si es así, ¿pudiera recibir su asesoramiento como abogado? ¿Qué sugerencias me puede dar? Muchas gracias una vez más.
“Nombre omitido del remitente (vía correo electrónico).
Me han dicho “¡de todo como en botica!”, pero hasta donde me alcanza la memoria (esta columna ya pasó 30 años de vida...), uno que otro halago, y como para salpicar, algún picante improperio – todo ello “gajes del oficio”, porque, al fin y al cabo, ¿quién me manda a meterme en la vida ajena?! Pero lo de “elegante jocosidad” es un auténtico estreno, poco merecido, pero agradecido desde el fondo de mi corazón... La vida en el planeta Tierra la veo cada vez más complicada y tenebrosa, ya sea en el Medio Oriente que ahora, con ISIS (el califato islámico), retrocedió como 14 siglos, ó aun en nuestra ex hermosa Miami, que la crónica roja de muertes, barbaridades, y crímenes, no sólo rojos de sangre, sino “blancos” por ladrones de cuello y corbata...
En cuanto a la evolución profesional suya como médico en Cuba, que terminó en “devolución” (evolución para atrás...), what else is new?! -- ¿qué más se puede esperar en la isla?! ¿Qué ha logrado una revolución que no ha hecho sino imitar a los nadaístas, un grupo de jóvenes “anti-todo” que conocí en la Medellín (bella capital de Antioquia) en la Colombia de mi juventud, quienes por simple oposición a todo lo normal y correcto, en lugar de adelantar sus pasos, caminaban hacia atrás?!
Pero deje yo atrás esos filosofismos y vaya directo a usted y su señora. Como a todos los cubanos, los cobija a ustedes la Ley de Ajuste Cubano (el Cuban Adjustment Act, CAA), que a los 366 días de su presencia aquí tras su llegada legal, les confiere, a solicitud suya, la residencia permanente. Hasta ahí, todo bien, pero me queda una duda... Usted no es un “todero”, alguien que por necesidad trabaja en lo que sea, aunque sea cuidando carros en un estacionamiento. Usted es un médico, y por demás, un especialista. Aquí en Estados Unidos no existe un sitio donde pueda ejercer a cabalidad su valiosa profesión, excepto si usted logra obtener, como requisito indispensable, su licencia estatal como médico – un proceso que le tomaría varios años progresivos de exámenes y residencias.
Su carta calla acerca de todo aspecto de sustentación, cual si yo quisiera ejercer como abogado, pero sin el hábito cotidiano de comer.. Tampoco toca su carta su capacidad de desempeñarse profesionalmente en el idioma inglés. Yo, encantado de servirle, no problem, pero, please!, acláreme estas dudas...
MANFRED ROSENOW es un
abogado y periodista de Miami
especializado en temas de inmigración.
Escríbale a El Nuevo Herald,
3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com
Esta historia fue publicada originalmente el 3 de marzo de 2015, 8:51 p. m. with the headline "Médico cubano: residencia fácil, pero profesión, ¿qué?!."