Inmigración

‘¡Amanecerá y veremos?!’ Por ahora está muy oscuro...

Buen día. Ante todo lo saludo y le brindo mi respeto y elogios por tan loable trabajo que desempeña, informando a las personas y esclareciendo sus dudas.

Le diré que soy un profesional cubano que trabaja actualmente en Brasil bajo contrato estadual. En Cuba tengo mi esposa y dos hijos pequeños. En Estados Unidos tengo varios familiares, incluyendo hermanos y otros parientes.

Anualmente se realiza un sorteo ó “bombo” que nos da la posibilidad de poder emigrar hacia esa tierra de libertad y prosperidad. Mi pregunta:

¿Puedo participar en ese sorteo desde este país, que incluya a mi esposa e hijos? Si la respuesta es afirmativa, dígame qué debo hacer, por supuesto que cuento con su discreción, pues sabe a lo que me expongo, y no quisiera viajar sin mi familia. Muchas gracias y que Dios lo bendiga.

“Anónimo” (vía correo electrónico).

Para el cubano fuera de Estados Unidos, apreciado amigo anónimo, todo es difícil, complicado, inseguro. Recibo cartas de cubanos exiliados en países remotos, tales como Suecia, Bangladesh, ó aun en otros más cercanos (Colombia, por ejemplo), que anhelan entrar a este país. Cosa nada fácil para los trashumantes cubanos que lograron escapar de la isla comunista, y que saben que únicamente aquí el cubano prospera, conserva su lengua, y se amalgama como uno más de 2 millones de sus paisanos escapados de su isla atormentada.

El sorteo popularmente bautizado el “bombo” fue un episodio de 5,000 ingresos de cubanos desde la isla misma, pero ése no duró sino un par de años antes de pasar a la historia. El único sorteo que persiste aun hoy es mucho más universal, aunque excluye a países inelegibles (Perú, Colombia, Ecuador, Bolivia, y otros) que no responden a su lógica numérica. Este sorteo supérstite se llama Programa de Diversidad (Diversity), abreviado DV-2017 para el próximo y que ha ido evolucionando desde su creación en 1990. Le envío por correo la descripción completa (en inglés) de este programa, el único vigente en estos momentos.

Así y todo, el desarrollo más importante a esta parte, como yo lo veo, no es el sorteo DV, sino la hirviente caldera del acercamiento en proceso entre Washington, D.C. y La Habana, encabezado, respectivamente, por dos mujeres (!) —las señoras Jacobson y Vidal. Un significativo y verdadero reconocimiento de que nosotros, los machos, tras 56 años de obstinada pugna, no hemos salido con nada en el diferendo entre dos países separados geográficamente por sólo 90 millas de mar...

Por eso me abstengo de ampliar para usted en esta columna de tan amplia lectura, detalles de procedimiento que ayer fueron, aún hoy siguen siendo, pero mañana podrían ser enteramente diferentes (!) Nuestro pata-coja (lame duck) Presidente Barack Obama está casi al final (sólo 2 años más...) de su mandato y, como sorprende a muchos, está lanzado con toda su energía a sus terquedades propias en el área de la política internacional.

Esta columna –que quede bien claro—no tiene partido político alguno, ni propósito distinto que el de informar y aleccionar a sus lectores en la muy compleja tarea de la inmigración a este país. Pero la inmigración no es un tema apolextítico —antes bien, lo informan las veleidades políticas que, especialmente en estos momentos, azotan el panorama nacional. La política republicana (el partido que ganó mayoría en el Congreso completo, ambas cámaras) es expresamente anti-extranjeros. Con ese partido al mando, cubanos ó quienes usted quiera nombrar, no tienen chance alguno de mejorar su posición inmigratoria en este país. El hasta ahora líder de la minoría en el Senado, Mitch McConnell, acaba de asumir el liderazgo senatorial de la nueva mayoría republicana. Sus palabras definitorias –su raison d’être— anunciadas have sólo un par de años, fueron, en resumen, “Hay que tumbar al Presidente Obama”. ¿Qué más necesito decir?!

Estamos perdidos. Seguirá habiendo inmigración... pero con cuentagotas. Favorecidos: las etnias europeas, los ancestros de este país. ¿Nos sacará del hueco la demócrata Hillary Clinton si gana la elección? No soy optimista, pero“Amanecerá y veremos...”

MANFRED ROSENOW es un

abogado y periodista de Miami

especializado en temas de inmigración.

Escríbale a El Nuevo Herald,

3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com

Esta historia fue publicada originalmente el 12 de marzo de 2015, 6:06 p. m. with the headline "‘¡Amanecerá y veremos?!’ Por ahora está muy oscuro...."

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