Inmigración

Mi consejo: no lo haga sola, sino con ayuda profesional

Hola, ¿qué tal?

Usted es abogado de migración, yo tengo muchas dudas y me urge saber algunas cosas. Tengo mi novio cubano a quien aún no le llega la residencia. Yo soy mexicana, tengo visa de turista, pero ya tengo que salir, llevo dos meses aquí y se va a vencer mi permiso.

¿Qué puedo hacer? ¿Salir y pedir otro permiso? Estamos esperando que le llegue la residencia para casarnos. Tenemos un año de noviazgo, nos amamos, y queremos estar juntos. ¿Qué puedo hacer? ¡Espero me pueda ayudar! Gracias. (Miré su correo por una pagina de internet.)

“Anónima”, (vía correo electrónico)

¿Conoce usted (artísticamente) al inolvidable Nat King Cole, quien cantaba canciones en español con un profundo sentimiento y un marcado acento gringo? Una de sus bella canciones rezaba “Estás perdiendo el tiempo, pensando, pensando...” Su carta, apreciada “Anónima”, inevitablemente suscita ese recuerdo.

¿Cómo es eso de salir de los Estados Unidos y volver a entrar, sólo para esperar que a su novio cubano le terminen de aprobar su estatus de residente permanente de este país? Para el cónyuge del cubano ó cubana de una nacionalidad diferente, el crédito de 30 meses comienza a contar a partir de la fecha del matrimonio, además de que puede presentar su solicitud de ajuste de estatus mientras el ajuste del esposo esté pendiente.

Todo este proceso no es aconsejable emprenderlo por su propia cuenta, sino contar con la asistencia de un buen abogado de inmigración.

Estimado doctor:

Antes que nada, muy agradecido de sus servicios. Tengo una duda por la que me dirijo a usted para ver si puede ayudarme.

Mi esposa y mi hijo menor viven en Cuba. Yo soy residente de este país [EEUU] y quiero reclamarlos. Mi duda es, ¿tengo que poner dos reclamaciones, ó sea, una para cada uno? ¿O puedo ponérsela a mi esposa solamente y ella le da parole al niño? En caso de que tenga las dos opciones, ¿cuál es más rápida? Y para concluir, le comento que mi prima Ivonne lee El Nuevo Herald solo por leer sus artículos. Deseándole mucha salud a usted y a su esposa Teresa. Besitos.

Ivonne y Danner, (enviado desde mi iPhone)

Me halaga la intención de su cartita de complacerme acerca de la lectura de mis columnas (ó artículos, como dice usted), pero le hace una gran injusticia al resto del periódico, la voz más autorizada y sensible a los intereses de la comunidad hispana del sur de la Florida. Se lo digo de buena fe porque yo mismo, a mi llegada y establecimiento en Miami en 1980, fui redactor (editor de mesa, como se decía allí) de este importantísimo medio por casi 10 años, mientras validaba mi carrera de abogado en Estados Unidos (Universidad de Miami y Universidad St. Thomas, con un breve pasito por Harvard, la más tradicional de estas instituciones en el país.)

Una sola solicitud es suficiente, pero si usted intenta hacerse ciudadano de este bello país próximamente, haga peticiones individuales por cada uno de ellos. De esta manera, inmediatamente usted jure bandera de Estados Unidos, su esposa y el niño se reclasifican automáticamente a familiares inmediatos, para quienes siempre hay visas disponibles y así la reunificación familiar es la más rápida. La diferencia es grande, pues por dicha vía, usted tendrá que proveer un affidávit of support (I-864 ) por su esposa y ella no será elegible para ayuda financiera gubernamental alguna cuando pise suelo de este país, pero tendrá la ventaja de tomar su propia ciudadanía a los tres años de ser residente, si el matrimonio de ustedes continúa vigente y compartiendo “techo, tálamo, y mesa”. En cuanto al niño, si es menor de 18 años en el momento de su inmigración su ventaja es mayor, pues inmediatamente ponga un pie aquí, será un feliz ciudadano de nuestro país. El tan solo necesitará el formulario I-864W (waiver) que se compone de una sola página. Al día siguiente, podrá pedir el pasaporte de las barras y las estrellas para su niño ciudadano y pedir el certificado de ciudadanía en el formulario N-600, y... “colorín colorado, ¡este cuento ha terminado!”

MANFRED ROSENOW es un abogado y periodista de Miami especializado en temas de inmigración.

Escríbale a El Nuevo Herald, 3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com

Esta historia fue publicada originalmente el 13 de marzo de 2015, 3:47 p. m. with the headline "Mi consejo: no lo haga sola, sino con ayuda profesional."

Reciba acceso digital ilimitado
#TuNoticiaLocal

Pruebe 1 mes por $1

RECLAME SU OFERTA