Inmigración

Sonia, una ciudadana nueva y refulgente... ¡Mazel tov!

Estimado doctor Rosenow:

Tengo el placer de compartirle nuestra alegría al informarle que el jueves 12 de marzo, mi esposa Sonia pasó fulgentemente su examen de ciudadanía, sin habérsele presentado inconveniente alguno, pese a la incertidumbre previa a la entrevista, lo cual nos permite comprobar dos cosas:

▪ Que cuando el solicitante obra y procede con honestidad y verdadero amor en su propósito, la complejidad del formulario N-400 se torna en algo sumamente sencillo, resultando en un logro realmente tonificante...

▪ Que cuando, más que intención, es un deseo genuino el de integrarse a esta sociedad y respetar sus leyes y costumbres, todo el proceso previo se hace más simple, y permite visualizar de antemano la emoción que, en este caso, a Sonia la embargará este próximo viernes 20, cuando finalmente pronuncie el tan ansiado YES, I DO...

Mi sincero afecto y respeto, extensivo a su señora esposa, y agradecimiento por su “sugerencia” anterior respecto a una pregunta clave del formulario.

Hernán Simón Herscovich,

(vía correo electrónico)

¿Qué otra cosa puedo decir que Aleluya!, Dios es Grande y Todopoderoso, y sigue siendo, y será siempre, el autor de todo lo posible... y de lo imposible también? Nunca se me borra de la memoria una plaquita que mi finado e inolvidable padre, Martin Rosenow Perleberg, q.e.p.d., tenía colgada en la pared al lado del teléfono en mis épocas de muchacho en Barranquilla, Colombia, la cual rezaba:“Lo imposible lo hacemos inmediatamente, lo milagroso tarda un poco más”. (Firmado: Wendell Wilkie, candidato opositor al victorioso Franklin Delano Roosevelt en la contienda presidencial de aquellos difíciles años.)

Ese era el optimismo que, a pesar de nuestro exilio allí huyendo del asesino nazismo alemán, informó siempre todas las actuaciones de “mi viejo” (como cantaba Piero), por encima de sus dificultades de salud que lo llevaron a la tumba a sus jóvenes 53 años. Muchas evoluciones tuvo mi propia vida desde entonces, pero Dios me recompensó abundantemente dándome, no riquezas ni importantes posesiones materiales, pero la oportunidad de servir a millares de extranjeros, como la hoy apreciada ex extranjera Sonia, su gentil esposa.

Mazel tov! “¡Día de Celebrar!’Este es el misticismo judío que tan apropiadamente caracteriza su sentir y el mío respecto de esta nueva vida que Sonia está iniciando como una persona integralmente parte de este magnífico país. A los nacidos en Estados Unidos se les nombra comúnmente americanos naturales. Los que como Sonia –y yo mismo— nos hemos naturalizado en este gran país, tenemos una y sólo una diferencia con los otros: que ni ella, ni yo, podríamos nunca llegar a ser Presidentes de este país, privilegio reservado a los hombres ó mujeres nacidos en America. Tras de 43 varones blancos, nuestro actual Presidente, Barack Obama, el 44avo es un hombre de raza negra (ó mitad negra). El más probable próximo Presidente, el 45avo., es Hillary Clinton, no él, sino la, muy merecedora candidata blanca y cristiana. ¿Cuándo y cómo tendremos nuestro primer Presidente judío?! Sonia, yo mismo, ó nuestros hijos, nietos, biznietos, ó “tátaras” – tengo muchos—somos un paso hacia ese futuro.

MANFRED ROSENOW es un abogado y periodista de Miami especializado en temas de inmigración.

Escríbale a El Nuevo Herald, 3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com

Esta historia fue publicada originalmente el 14 de marzo de 2015, 8:25 p. m. with the headline "Sonia, una ciudadana nueva y refulgente... ¡Mazel tov!."

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