Inmigración

LÍNEA DE INMIGRACIÓN: El asilo político nada tiene que ver con usted ¡Por ahí no es!

Buenas tardes, ¡de antemano un cordial saludo! Le envío este correo porque vi un anuncio del especial del periódico el Nuevo Herald. Me dirijo a usted para requerir ayuda de mi caso, ya que no tengo cómo asesorarme en el tema migratorio en Estados Unidos, y quisiera de su consejo ante de realizar cualquier gestión para ingresar a ese país.

Soy venezolana y quisiera solicitar asilo político en Estados Unidos. Tengo un hijo de 4 años, no estoy casada con el papá del niño, pero convivimos juntos. El niño está reconocido. Mi duda es que mi pareja tiene doble nacionalidad, la adquirió ya adulto, hace 3 años, su otra nacionalidad es europea (Portugal). Él tiene 33 años. En fin, tiene doble nacionalidad y entra a Estados Unidos sin visa. Mi hijo y yo sí la tenemos activa, pero no sabemos nada de estos casos.

Mi pregunta es, ¿cuáles son las probabilidades de pedir asilo político? Hay muchas personas que nos han comentado que no, ¡que sería nula! Otras dicen que si, que si yo pido asilo con mi hijo, sola primeramente, y a los 3 meses o un tiempo nos casamos, tendría la posibilidad de solicitarle su asilo a él.

Agradecida con su atención, en verdad espero su humilde respuesta, Mil gracias.

“Anónima”, (vía correo electrónico)

Gracias por su carta, anónima amiga, la cual me exige dos tareas: la segunda, fácil – la de contestarle, pero la primera, mucho más difícil – la de desentrañar todo lo que me ha escrito en su estilo saltarín y bastante deshilvanado...

Pero, ¡en fin! (digo yo, ahora), comenzaré por lo más acertado que usted anotó: la humildad de mi opinión – la espada de Damocles que pende sobre mi cuello cada vez que me atrevo a señalarle una respuesta a los diversos caminos inmigratorios que se les abren a los atosigados por el deseo (o la necesidad) de cambiar de horizonte en la trayectoria, tantas veces confusa de sus complicadas vidas.

Comencemos por el principio. Usted plantea sus aspiraciones en el deseo de obtener, como punto de partida y solución, asilo político en Estados Unidos. Su carta no contiene – a menos que yo esté trastornado – ni un solo elemento de base para obtener ese tipo de protección en este país. El asilo es un compromiso adquirido por Estados Unidos desde 1967 en la Convención de Ginebra (Suiza) de escudar a un extranjero presente en este país que huyó del propio por una o más de cinco razones de persecución – su raza, su religión, su nacionaliad, su opinión política, o su participación en un grupo social especialmente perseguido. (En este último grupo han encontrado asidero, desde hace pocos años, los perseguidos en su país por homosexuales u otras desviaciones de carácter sexual.)

En su carta, doña Anónima, no encuentro alusión alguna a cualquiera de estas causales. Usted habla de “pedir asilo” como de algo tan baladí como pedir un vaso de agua porque tengo sed, o que me despachen dos yardas de esta tela amarilla que me gusta...

Acaso, puedo presumir, usted piensa que, hoy día, cualquier venezolano es un candidato meritorio de asilo – una opinión hasta cierto punto defensible, pero ni por ahí cerca como política oficial de Estados Unidos.

Usted vive en unión libre con su pareja (Don Portugal) y piensa que si usted pide asilo (???!) en Estados Unidos y después se casa con su compañero luso, automáticamente él derivaría el mismo beneficio. Usted sueña.... Soñar es bonito, y a veces tonificante, pero nada tiene que ver con la realidad. Desconozco las leyes de Portugal (¡bello país!) pero puedo pensar que si se casan ahora mismo (en Venezuela), pudiera abrirse un camino para usted y su niña adquirir, a la corta o a la larga) sus pasaportes portugueses y, de esta manera, poder ingresar fácilmente a Estados Unidos. Pero este concepto no incluye automáticamente la manera de quedarse a vivir legalmente en este gran país.

Su carta es monotemática (nada que ver con los monos, esos simios tan parecidos al hombre...), pero por el lado del asilo, no es. Escríbame otra vez, con datos más detallados y aterrizados, a ver si puedo entrever algún camino de solución para usted, el esposo, y su bella niña. ¡Espero su nueva carta!

MANFRED ROSENOW es un abogado y periodista de Miami especializado en temas de inmigración.

Escríbale a el Nuevo Herald, 3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172

o al correo electrónico rosenowesq@aol.com

Esta historia fue publicada originalmente el 25 de abril de 2015, 5:27 p. m. with the headline "LÍNEA DE INMIGRACIÓN: El asilo político nada tiene que ver con usted ¡Por ahí no es!."

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