LÍNEA DE INMIGRACIÓN: Todo está bien, pero hay que saber llegar...
Buenas tardes, abogado Manfred Rosenow: He encontrado su dirección de correo y quisiera saber si me puede ayudar con mi caso.
Tengo una hija que salió de Cuba con su mamá (ucraniana) hace 20 años. Mi hija nació en Cuba, su madre y yo nos divorciamos, y ellas se fueron a Ucrania. Hace un año volví con su mamá, nos casamos, y vivimos en Miami. Queremos traer la hija, que ya se casó en Ucrania con un ucraniano y tiene un bebé de 3 años. A todos tres les dieron visas de turismo para visitarnos en Miami.
Queríamos saber si ella, como nacida en Cuba, puede pedir asilo político mostrando su pasaporte cubano e inscripción de nacimiento para obtener parole para su hijo y esposo, o quedarse y esperar al año y un día. Por favor quisiera su criterio al respecto. Gracias por su ayuda.
“Anónimo”, Miami (vía correo electrónico)
Spasibo! Gracias (en ruso), que junto con nyeth y da (no y sí), perdóneseme mi ortografía dudosa, agotan mi conocimiento del idioma de ese inmenso país, la políticamente difunta Unión Soviética, en reciente lucha separatista de Ucrania del imperio moscovita. De resto, confieso que no sé mucho acerca del país de Vladimir Putin, el Presidente de esa poderosa nación euroasiática, la más poderosa de aquel mundo, en franca competencia histórica con America, (en inglés, o Estados Unidos, como la llamamos, en español). Nunca, que yo sepa, se habían visto más enfrentados Occidente con Oriente, aunque los rusos – un Tolstoi, un Dostoievski, o aun un Yuri Gargarin – el primer ser humano (otra, la Tereshkova) – rompieron la atadura de la humanidad en nuestro atormentado y ahora inseguro globo terráqueo. Mis simpatías, dudosas, pero mis respetos, sí, indeclinables...
Ahora a lo suyo, que merece fragmentación y análisis. Su hija, nacida en Cuba, es clara y potencialmente elegible a gestionar su residencia legal permanente (su green card) al año y un día – ¡no antes!—de su llegada con visa a Estados Unidos. Su derecho a tal no necesita otra cosa que su certificado de nacimiento cubano.
El nieto suyo (el bebé de 3 años) necesita que su mamá lo inscriba en el consulado de Cuba en el país donde nació. Cumplido este requisito, los dos obtendrán parole (admisión bajo palabra), si no en el aeropuerto a su llegada, con seguridad en las oficinas de Inmigración en Miami. Este derecho está claramente plasmado en el Memorando Meissner, un documento que ya hace años despejó toda duda al respecto.
En ninguno de los casos nombrados surge por parte alguna la necesidad o alternativa de pedir asilo, lo cual constituiría una gestión equivocada e innecesaria. Pero el caso del esposo de su hija (el yerno suyo), es más complicado. Él no es cubano, sino ucraniano a secas. El hecho de estar casado con una cubana, no le confiere nacionalidad cubana, y no la necesita más tarde para, hacer ajuste de estatus con su esposa cubana (los cónyuges están incluidos en la Ley de Ajuste Cubano, cualquiera sea su nacionalidad). Ese ajuste no habrá de ocurrir en el aeropuerto a la llegada, sino en las oficinas de Inmigración un año y un día tras de su arribo legal al país.
Pedir asilo (¡un error!) no resuelve nada en el aeropuerto, sino que complicaría extraordinariamente su gestión. Lo primero que ocurriría allí es su detención, y su eventual y obligada comparecencia ante un juez de inmigración. El asilo necesita comprobar persecución y peligro de la vida por una o más de cinco razones estatutarias: raza, religión, nacionalidad, opinón política, o por pertenecer a algún grupo social perseguido. De su carta no se desprende en este caso ninguna de estas causales. El mero hecho de estar casado con una cubana y de ser padre de una criatura de esa nacionalidad, no le confiere derecho alguno, excepto el de ajuste a residente un año y un día depués de su admisión legal a este país. En resumen, un conundrum, una piedra de tropiezo sin solución posible ni necesaria el día de su llegada.
Recomendación: boca calladita, que los tres se reduzcan a ser admitidos como turistas... ¡y que vengan a verme! Tranquilos, todo se arreglará...
MANFRED ROSENOW es un
abogado y periodista de Miami
especializado en temas de inmigración.
Escríbale a El Nuevo Herald,
3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com
Esta historia fue publicada originalmente el 22 de mayo de 2015, 5:39 p. m. with the headline "LÍNEA DE INMIGRACIÓN: Todo está bien, pero hay que saber llegar...."