Como dice el vulgo acá, ‘lo que cuenta ¡es el cash!’
Buenos días. Mi hermano, ciudadano americano, inició una petición en octubre del 2010 y que fue aprobada en octubre del 2014 (ya recibí la I-797, Notice of Action).
Yo he estado entre Argentina (Buenos Aires) y Miami desde hace varios años, siempre con visa B1/B2 y no pasando la estadía autorizada. Ahora que ingresé hace unos días, me he enterado que la compañía para la que trabajo en Buenos Aires (Telecommute) va a hacer una reducción de personal y quedaré afuera en los próximos en los próximos meses. (Trabajé 17 años.).
Mi pregunta es, ¿cuáles son mis opciones realistas para quedarme en esta oportunidad y tratar de conseguir la residencia, ó alguna visa “E”, sin pasar del límite de noviembre que es mi límite de admisión? Acá en Miami tengo un condo y ahorros. Soy soltero y hasta este preciso momento, ninguna posibilidad de casamiento.
Un saludo, ¡y gracias por los años de consejos!
“Pedro”, Miami (vía correo electrónico).
Gracias son las mías a Dios (como quiera que usted lo llame), por los efectivamente luengos años que Él me ha deparado, a razón de un mínimo de cinco columnas por semana, para “conversar” con mis amables lectores a través de este periódico por más de 30 años. Durante esa larga trayectoria, ha sido para mí de permanente interés la heterogeneidad (lo diverso) de mis consagrados corresponsales, reflejando en cada carta recibida los variadísimos conjuntos de circunstancias y personalidades que rodean a uno y todos los que me confían sus dudas, sus realidades, y sus ilusiones.
La carta suya, por supuesto, no es ninguna excepción. Antes de entrar en lo que pudiéramos llamar la parte resolutiva de su caso (si es que entre usted mismo y mi persona la encontramos), siempre me gusta dibujarme, pintarme, una imagen de mi interlocutor, como se desprende de su propia descripción, y en lo que en ella relata y lo que oculta. Ejercicio arriesgado para mí, quien lejos de la omnisapiencia, bien puedo equivocarme ó andar por las ramas, como aún se dice en buen romance castellano.
Pero, arriesguémonos, y ahí va. Varón argentino, de edad mediana (calculo, mayor de unos 40 años), profesionalmente intelectual, inteligente, con atisbos de información inmigratoria de Estados Unidos, y beneficiario de una petición aprobada de visa de inmigrante por pedido fraterno, pero la de mayor demora (término de muchos años) en conducir a una visa de inmigrante. Con sólo 5 años de iniciada por su hermano (2010), aunque esa, y no la más reciente (2014) fecha de su aprobación, la que cuenta en el calendario mensual de visas prioritarias que señala para esa categoría (4ta. Preferencia) el turno de septiembre del 2002 (!).
Esos 13 anos de retraso, dada la lentitud con que avanza esa clasificación en particular, bien pudiera consumir el doble (¡ó más!) de ese caracolino progresar... En resumen, bello el hermano ciudadano (haciendo abstracción de lo lento de su contribución), pero por ahí no es la cosa, si queremos ser “realistas”, como usted sabiamente lo calificó...
Mucho más aterrizada es su pregunta acerca de sus posibilidades de gestionar una visa E, una categoría especial de visas de no-inmigrante, pero que perfectamente resolvería su predicament, como se dice en el refinado idioma de Shakespeare...
Las visas E son de dos grupos – la E-1 (visa de comerciante por tratado entre Estados Unidos y su país), y la E-2, que es la visa de inversionista, por homólogo tratado. La primera la desechamos porque su carta no muestra antecedentes al respecto, pero la última es una posibilidad mucho más elástica y creativa, todo depende de la cuantía de sus ahorros, como usted los nombra al final de su carta. Estaríamos hablando de una inversión a su gusto, entre mínimo, digamos, US$ 250,000, y de ahí para arriba, mientras más, mejor. Muchas visas E se hicieron para argentinos, pero en toda esta consideración, como dice el vulgo acá, “lo que cuenta, ¡es el cash!” Escríbame de nuevo, si “realísticamente” estamos en la onda, y con mucho gusto, y a un costo razonable, lo ayudaré...
MANFRED ROSENOW es un
abogado y periodista de Miami
especializado en temas de inmigración.
Escríbale a El Nuevo Herald,
3511 NW 91 Avenue, Doral FL 33172 o al correo electrónico rosenowesq@aol.com
Esta historia fue publicada originalmente el 2 de junio de 2015, 6:21 p. m. with the headline "Como dice el vulgo acá, ‘lo que cuenta ¡es el cash!’."