Inmigración

Cinco preguntas sobre los indocumentados detenidos en la frontera entre México y EEUU

Las amenazas y los castigos anunciados por el presidente Donald Trump no han desalentado en los dos últimos años a los miles de inmigrantes que cruzan ilegalmente cada día la frontera entre México y Estados Unidos, huyendo de la miseria y la violencia para pedir asilo.

¿Cuántos son?

Cuando Donald Trump llegó a la Casa Blanca en enero de 2017, los arrestos en la frontera no superaban los 20,000 al mes. Desde entonces han aumentado constantemente, superando los 100,000 en marzo y abril, y se espera que esa tendencia se mantenga durante el verano, la época del año en la que suelen llegar más migrantes ilegales desde México, según la policía fronteriza (CBP).

El presidente estadounidense anunció el jueves que la policía había detenido la víspera a un grupo récord de un millar de clandestinos en el la ciudad fronteriza de El Paso, en Texas (sur).

Las familias y los menores que viajan solos representaron el 65 por ciento de los arrestos en abril, según los últimos datos disponibles. Para intentar desanimar a los inmigrantes, la administración estadounidense decidió en 2018 separar a las familias: los padres eran detenidos y los niños enviados a centros de acogida. Pero la justicia invalidó esa medida ante las numerosas críticas que suscitó.

¿De dónde vienen?

Los migrantes proceden sobre todo de Honduras, El Salvador y Guatemala, tres de los país más pobres del continente. Viajan en grupos o en “caravanas”, a veces de miles de personas, a pie, en tren o en autobús a través de México hasta la frontera estadounidense.

Pero también vienen de México, Brasil, Haití, Cuba, África (República Democrática del Congo, Camerún, Angola) y de Asia (Bangladés, India, China). Según la CBP, se registraron 127 nacionalidades distintas desde el 1 de octubre.

¿Por qué van a Estados Unidos?

Los migrantes dicen huir de la pobreza, del miedo provocado por los narcotraficantes y los temibles maras y también de las persecuciones políticas, la escasez de trabajo o los efectos del cambio climático en su país. La mayoría de ellos quieren reunirse con miembros de su familia instalados en Estados Unidos.

Pero el gobierno estadounidense afirma que “criminales” y “terroristas” se esconden en esas caravanas.

¿Cómo pasan?

Una parte de los migrantes se presentan en los puestos fronterizos para pedir asilo. La gran mayoría de ellos cruzan ilegalmente la frontera, a veces a pocos kilómetros de los puestos aduaneros, para entregarse a la policía.

La entrada de los indocumentados a Estados Unidos es organizada por los llamados “coyotes”, las redes de traficantes de personas que actúan con el beneplácito de los cárteles mexicanos que controlan el sur de la frontera.

Una vez arrestados, los migrantes ingresan en centros de internamiento donde presentan una solicitud de asilo. Los menores no acompañados son enviados a centros de acogida repartidos por todo el país.

¿Qué ocurre con ellos en EEUU?

Los mexicanos suelen ser expulsados tras su detención. Los demás pueden ser liberados bajo fianza, a la espera de que se examine su solicitud de asilo. Trump critica a menudo ese sistema de “catch and release” (atrapa y libera).

Los solicitantes de asilo deben demostrar que tienen motivos “creíbles” para temer por su vida, presentando documentos. El trámite puede tardar varios meses o años. La administración estadounidense da el visto bueno a menos del 20 por ciento de las peticiones, pero la mayoría de los demandantes de asilo desaparecen y residen en el país sin estatuto legal permamente.

El presidente Trump ha anunciado un mecanismo de selección más rápido de las solicitudes, que pasará a ser de pago.

Washington anunció a finales de 2018 que había cerrado un acuerdo con México para devolver los demandantes de asilo al país vecino durante el examen de su expediente. Solamente 240 migrantes fueron enviados de vuelta a México antes de que un juez de California invalidara esa medida.

Además de la “barrera” que desea levantar en parte de la frontera con México, Trump instó a su vecino a actuar contra los indocumentados deteniendo las “caravanas” de migrantes en su suelo.

Tras amenazar con cerrar la frontera entre ambos países, anunció este jueves un aumento progresivo, hasta el 25 por ciento, de los aranceles sobre los productos importados de México.

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