Inmigración

Los inmigrantes que cometieron delitos tienen menos probabilidades de reincidir

La exsecretaria del Departamento de Correcciones de Florida, Julie Jones, visitó la Institución Correccional de Wakulla el 8 de marzo de 2016 en Crawfordville, FL.
La exsecretaria del Departamento de Correcciones de Florida, Julie Jones, visitó la Institución Correccional de Wakulla el 8 de marzo de 2016 en Crawfordville, FL. Cortesía del Departamento de Correcciones de Florida.

Si bien algunos políticos afirman que los inmigrantes son responsables por el aumento de la delincuencia, estudio tras estudio muestran que los inmigrantes —tanto documentados como indocumentados— cometen crímenes en tasas más bajas que los estadounidenses nativos.

Un nuevo estudio de la Universidad Estatal de Florida (FSU) confirma esa premisa, y lo hace investigando algo que los análisis previos habían mayormente ignorado: la reincidencia.

Utilizando datos del Departamento de Correcciones de Florida, el reporte de FSU, publicado el 18 de septiembre en Justice Quarterly, comparó las tasas de reincidencia de individuos nacidos dentro y fuera de Estados Unidos que anteriormente fueron encarcelados por delitos y luego liberados en Florida. Los investigadores de FSU descubrieron que los inmigrantes eran los menos propensos a volver a cometer otro delito, por un margen considerable.

“Ha habido mucha investigación empírica previa sobre la relación entre la inmigración y la delincuencia, y la mayor parte de la investigación se ha centrado en los delitos originales, los arrestos y el encarcelamiento. Lo que hemos visto de esa investigación es que los inmigrantes están menos involucrados criminalmente que los no inmigrantes”, dijo Marin Wenger, profesora asistente en el Colegio de Criminología y Justicia Criminal de FSU, quien fue coautora del reporte. “Queríamos ver si lo mismo era cierto para la reincidencia”.

En “Inmigración y reincidencia: ¿Cuál es el vínculo?”, los investigadores analizaron una muestra de 192,556 ex delincuentes de Florida. De ellos, 3,879, o el 2 por ciento, eran inmigrantes, mientras que el resto eran ciudadanos nativos. Al comparar los resultados de reincidencia de ambos grupos, los investigadores encontraron que el 32% de los no inmigrantes volvieron a ser condenados por un delito dentro de los tres años posteriores a su liberación, en comparación con sólo el 19% de los inmigrantes.

Ese resultado se mantuvo estable cuando los análisis se repitieron para calcular los índices de reincidencia a uno, dos y cinco años después de la salida de la cárcel.

“Creo que esto solo se suma a la cantidad de evidencia que ya teníamos que disipa el mito del inmigrante criminal”, dijo Wenger. “Sabes, hay una retórica pública muy cargada sobre los inmigrantes, la peligrosidad y la criminalidad de ese grupo, pero la investigación empírica no respalda eso.”

“Por lo tanto, este estudio respalda la narrativa de que cualquier política que se proponga para hacer que las comunidades sean más seguras va a estar desinformada si se centra en individuos nacidos en el extranjero”.

Para afinar el vínculo entre reincidencia e inmigración, los investigadores controlaron otras variables que estudios anteriores encontraron que impactan las probabilidades de reincidencia. Esto incluyó factores como el género, la edad, la raza y el origen étnico y las condenas por delitos anteriores.

El informe tiene sus limitaciones.

Como el estudio no incluye a delincuentes nacidos en el extranjero que fueron transferidos a la custodia de inmigración (en vez de ser liberados en una comunidad de Florida), los extranjeros con posibilidades potencialmente más altas de reincidencia podrían estar subrepresentados. Además, los datos fueron recabados entre 2004 a 2011, por lo que tal vez no reflejen patrones de reincidencia más recientes.

“Debido a la reciente política de inmigración, es posible que los inmigrantes estén más vigilados que antes, en cuyo caso podrían aparecer con más frecuencia en arrestos y tasas de reincidencia que en el pasado”, dijo Wenger. “Pero es una pregunta abierta. No tenemos la respuesta a eso porque no tenemos datos más recientes”.

Mirando hacia el futuro, Wenger espera que el estudio conduzca a una toma de decisiones más eficiente.

“Creo que es importante que nuestras políticas estén basadas en evidencia porque no queremos que nuestros agentes de la ley y otros agentes de la justicia penal desperdicien recursos”, dijo. “Estamos en una época de recursos muy limitados, por lo que creo que deberíamos centrarnos en las cosas que realmente nos ayuden a crear comunidades más seguras.

“Lo que nuestro reporte muestra en combinación con toda la investigación previa sobre inmigración y delincuencia es que la comunidad inmigrante no representa un peligro. Concentrarse sólo en ella sería malgastar recursos”.

Lautaro Grinspan is a bilingual reporter at the Miami Herald and el Nuevo Herald. He is also a Report for America corps member. Lautaro Grinspan es un periodista bilingüe de el Nuevo Herald y del Miami Herald, así como miembro de Report for America.
  Comentarios